Una vista de CONCAMIN y de la Organización Internacional del Trabajo a 100 años de su existencia

Resulta especialmente interesante esta coincidencia de vida de dos organizaciones importantes en su propia dimensión y ámbito de vida.

La Primera Guerra Mundial, identificada como la Gran Guerra, que duró del 28 de julio de 1914 al 1º de noviembre de 1918, devastó a la industria europea, dejó un gran número de hogares y familias lastimadas, se perdieron infinidad de empleos y quedó rota la economía de los países involucrados.

Ante estas condiciones, en la adopción del Tratado de Versalles, que pone fin a la Guerra, en la parte XIII se incluye la constitución de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), generada en los trabajos de una Comisión integrada al efecto presidida por Samuel Gompers, Presidente de la Federación Estadounidense del Trabajo (AFL), estaba compuesta por representantes de nueve países: Bélgica, Cuba, Checoslovaquia, Francia, Italia, Japón, Polonia, Reino Unido y Estados Unidos.

Los trabajos de esta Comisión determinaron que este órgano tuviera como núcleo de su vida y acciones la necesaria concurrencia de una estructura tripartita. Este elemento distintivo ha sido lo que a nuestra visión le ha permitido llegar al centenario, a la concurrencia en igualdad de derechos y de participación de los gobiernos y a las organizaciones representativas de los trabajadores y de los empleadores.

Aun cuando México estuvo ausente del grupo de países que dieron lugar al nacimiento de la OIT, no obstante ser un país adelantado en su estructura jurídica y social ante la Constitución de 1917 y su capitulado laboral en el artículo 123, esto obedeció a ciertos prejuicios de la Sociedad de las Naciones, a la que no se integró México ante las acciones revolucionarias y los diferentes cuestionamientos en cuanto al procedimiento para su ingreso a este organismo tripartito, que se prolongó hasta 1931 previas importantes entrevistas y cambios de impresiones, así como el especial interés mostrado por Albert Tomas, primer Director General de la OIT y el entonces Presidente electo Plutarco Elías Calles, que finalmente dio como consecuencia la presencia de México por primera ocasión a la Asamblea de 1932 en Ginebra.

CONCAMIN nace en medio de toda esta revuelta, organizando a los industriales en una convocatoria del gobierno del Presidente Carranza, precisamente encausada en lograr que la industria acudiera al rescate de la economía y la estabilidad requeridas, el 13 de septiembre de 1918, justo a unos cuantos meses de haber sido promulgada la Constitución de 1917.

Pero lejos de poder experimentar una tranquilidad, el mundo se enfrenta a una nueva conflagración mundial, la Segunda Guerra, en la que fue más amplia la presencia de diversos países involucrados en esta lucha y México, ante el hundimiento de los buques petroleros Potrero del Llano y Faja de Oro, declaró la guerra a la Alemania nazi, resultando parte de la industria mexicana proveedor de algunos insumos utilizados por los aliados, como fue el caso de minerales, petróleo, textiles, estando al frente de la CONCAMIN.

Nuestro país entre tanto, trataba de entrar en una estabilidad social y económica ante los años de lucha armada que propiamente termina con la presidencia del General Ávila Camacho e iniciarse los gobiernos en manos de civiles, impulsando el Presidente Miguel Alemán un desarrollo industrial, soporte de lo que ahora estamos experimentando en esa materia.

Las vicisitudes de la OIT durante ese período se desarrollaron pasando de una serie de propuestas iniciales de reglamentación de las condiciones de trabajo, vinculadas con la jornada ordinaria de 48 horas, la consideración de un día de descanso semanario, el establecimiento de vacaciones pagadas, la lucha contra el trabajo de menores, a que se refieren los convenios de la OIT iniciales, su necesaria emigración durante la Segunda Guerra Mundial a Montreal, la importantísima reunión en la que se emite la confirmación de la OIT y sus principios constitucionales en la Declaración de Filadelfia y su reincorporación a su sede originaria en Ginebra, Suiza como hasta ahora.

La representación de CONCAMIN en la Conferencia se inicia en esta reunión emblemática, y concurre por el organismo empresarial Don Fernando Yllanes Ramos, quien fuera además de Apoderado de la Confederación durante muchos e importantes años, Delegado ante la Conferencia por más de cuarenta años, miembro del Consejo de Administración de la OIT por el mismo lapso y defensor de los principios de sustento de la industria y de los empleadores, no sólo a nivel nacional, sino a nivel mundial.

En la misma trayectoria nuestro siempre querido y recordado Jorge de Regil Gómez, siguió los pasos de Don Fernando, como miembro del Consejo de Administración y como Presidente en diversos comités o comisiones dentro de las reuniones de la Conferencia anual en temas tan importantes como el de los grupos indígenas y tribales, cuyo Convenio es de permanente discusión en los países de América y sin duda en México. Fueron más de 30 años de la participación del Lic. de Regil en esta importante tarea.

 

Vemos recientemente en el Consejo de Administración de la OIT a Fernando Yllanes Martínez, quien además de seguir una tradición familiar importante, es reconocido en su función participativa consistente como miembro de ese órgano de gobierno de la OIT, incluso como vocero del sector en una de las Comisiones o Comités más trascendentes de la Conferencia de la OIT, o sea el de verificación de poderes, que tiene como función principal la de verificar la correcta integración tripartita de las delegaciones de los 187 países concurrentes a la Conferencia y del cumplimiento de los mismos y de sus obligaciones constitucionales respecto de tales delegaciones.

Por casi treinta y cinco años Octavio Carvajal Bustamante, Presidente de la Comisión de Trabajo de CONCAMIN, ha podido concurrir como integrante de la Delegación empleadora por la Confederación de Cámaras Industriales ante la Conferencia de la OIT, tanto como Consejero Técnico como Delegado y responsable de expresar la opinión de la Confederación en las consultas que se formulan al sector en relación con los convenios internacionales de la Organización Internacional del Trabajo, tanto en la aprobación de dichos instrumentos internacionales, como respecto del cumplimiento que de ellos haga nuestro país, incluso en la última reunión de la Conferencia en el 2018, con esa calidad participó en la Plenaria en representación de nuestra Confederación ante la imposibilidad de nuestro Presidente Francisco Cervantes Díaz de acudir a esa reunión.

Confirma lo descrito el interés y la importancia que tiene este organismo internacional en la vida de CONCAMIN, ya que ante esta permanente presencia de sus representantes y partícipes en la Conferencia, como en reuniones técnicas y especializadas o regionales, como la última Reunión Americana de la OIT del 2018, en donde se discutieron y definieron los principios que rigen la vida laboral del mundo y que repercuten en las actividades de nuestro país, así como participando en los ámbitos de discusión y en los procedimientos de incorporación a nuestro medio y a nuestra legislación laboral.

Este interés claramente identificado desde el inicio de la vida de la OIT, como en las actuales circunstancias, ha sido valorado y reconocido por sus diversos directores generales y una clara muestra de ello es la próxima y destacada visita a CONCAMIN del actual Director General de la OIT, Sr. Guy Rider que distinguirá una de nuestras reuniones de Consejo Directivo en un acontecimiento particularmente importante, frente a una nueva administración federal y la celebración en junio próximo del centenario de la Organización Internacional del Trabajo.

Por: Octavio Carvajal Bustamante
Presidente de la Comisión de Trabajo y Previsión Social

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