Cuarto Panel T-MEC: Retos y Oportunidades

Larry Rubin, Embajador de CONCAMIN ante los Estados Unidos de América, fue el responsable de moderar este panel y comentó la importancia de entender cómo operan estos tres países y cómo sus empresas colaboran entre sí. El primer expositor fue Jay Timmons, President National Association of Manufacturers (NAM, USA), quien dijo que actualmente están muy afectados por la pandemia del Covid-19, pero que se ha dado también una cercanía con la CONCAMIN y la Canadian Manufacturers & Exporters e indicó que todos están de acuerdo que el T-MEC ayudará a conservar y fortalecer la manufactura en América del Norte en las próximas décadas y consideró que la relación entre los tres países es la base de todos los acuerdos comerciales del mundo.

En relación a decisiones en México que han impactado de manera negativa al sector de manufacturas, indicó que algunas políticas a nivel local y federal han provocado alteraciones que restringen el flujo de bienes y servicios, por ejemplo en Tabasco, donde se prohibió la venta de alimentos empaquetados a menores, o las nuevas leyes laborales para elaboración de bebidas y refrescos, que representaron un punto importante de las negociaciones, porque estos nuevos requisitos prohíben a las empresas de manufactura crear nuevos diseños de marketing para que sus productos destaquen, también se han visto alteraciones provocadas por decisiones federales al negar el uso de pesticidas. Señaló que están preocupados por las regulaciones que requieren nuevos etiquetados para vender productos y por la legislación para empresas farmacéuticas, en particular para competir por contratos de suministro y que puedan dañar a los trabajadores de la industria manufacturera en México, los Estados Unidos e incluso Canadá.

Comentó que este tratado comercial es relevante porque da certidumbre y continuidad y ayuda a garantizar que las cadenas de suministro no se vean alteradas, dijo que el 90% de las exportaciones de México van a los Estados Unidos, por tanto esta asociación vale miles de millones de dólares en bienes, productos y servicios. Además, México y Canadá compran más de Estados Unidos que sus 11 socios comerciales juntos, por lo que representan una fuerza poderosa. Afirmó que esta actividad económica comercial continuará y se debe asegurar el acceso a los mercados del continente para volverse más fuertes y dar certidumbre al tomar decisiones de inversión, añadió que el acuerdo también establece un ejemplo porque muestra la unidad entre los tres países, destacando la importancia de la relación multilateral y señaló que se busca regresar a Estados Unidos las cadenas de suministro, presentar un acuerdo comercial unificado y un trabajo regional, pues no se sabe cuándo podrá suceder otra pandemia y hay que estar preparados.

Aseveró que si se aprovecha el poder de la región y se crean alianzas fuertes y duraderas, se estará en una posición muy fuerte en la economía mundial, pero se debe trabajar de forma conjunta en Norteamérica y si México toma acciones para mejorar la cadena de suministro se pueden esperar grandes cosas, habrá más comercio entre los dos países y mayor inversión en la región.

Dennis Darby, President Canadian Manufacturers & Exporters, indicó que ante la pandemia su gobierno extendió varios programas de apoyo para conservar a las empresas manufactureras y gracias a ello han logrado salir adelante y seguir trabajando. Refirió que el T-MEC es el resultado de un gran trabajo y sin duda un buen acuerdo para los tres países, indicó que la riqueza generada mediante el TLCAN fue mucho más allá de lo esperado hace 25 años, pues permitió una integración de las tres economías y actualmente son parte de la cadena de suministros de toda América del Norte, dijo que el T-MEC les permitirá actuar como un grupo, trabajar juntos y conseguir los beneficios de un gran bloque, por tanto los tres gobiernos deben lograr esta integración.

En relación a las herramientas del T-MEC que pueden ser usadas para apoyar la manufactura norteamericana, destacó que el nuevo capítulo (26) sobre competitividad es muy prometedor, en éste se pide que los tres países coordinen y armonicen regulaciones cada vez que haya problemas, para ello se requiere que los tres gobiernos generen comités al respecto y el beneficio sería contar con un mecanismo fuerte que coordine mejor las regulaciones, dijo que es importante abordar estas problemáticas antes de que se conviertan en conflictos políticos y señaló que los tres países son muy sensibles a cómo opera China en cuanto a exportaciones y subsidios y cómo se puede asegurar mayor manufactura en Norteamérica.

Referente a las oportunidades que generará el T-MEC, indicó que para un país como Canadá, con un mercado doméstico pequeño, este tratado y sus predecesores han sido importantes para impulsar el estándar de vida, destacó que el 77% de los bienes canadienses van a los Estados Unidos y una porción más pequeña (2%) a México, y recordó que tanto Canadá como nuestro país dependen mucho del comercio con Estados Unidos, por tanto los tres países deben trabajar de manera conjunta, sugirió que Canadá, a pesar de tener otros tratados comerciales, debe enfocarse en Norteamérica

Francisco Cervantes Díaz, Presidente de CONCAMIN, recordó que el T-MEC tiene efectos en varios sectores y representa nuevos retos y oportunidades, por ejemplo en el sector automotriz las reglas de origen exigen un 75% del contenido regional en comparación al 62.5% del tratado anterior; o el Acuerdo de Cooperación Ambiental, en donde los tres países se comprometen a promover la eficiencia energética, tecnología de baja emisión y fuentes de energías limpias. Destacó el tema de la interpretación discrecional que hace los Estados Unidos en su Ley de Expansión Comercial de 1962, que aplica para reducir importaciones por razones de seguridad nacional, pero que también representa una oportunidad, pues mientras en el mundo se avanza a un proteccionismo económico y cierre de fronteras a importaciones, México se mantiene abierto.

Puntualizó que con los nuevos capítulos el contenido nacional se incrementará y se atraerá proveeduría de otros países. Sobre los retos del sector manufacturero, comentó que a partir de la pandemia México realizó una transformación digital, incorporó al tratado el tema laboral, se crearon vínculos para conciliar y combatir la corrupción y se trabaja en el tema de subcontratación. Recordó que en nuestro país hay un nuevo régimen de gobierno donde la parte social es relevante y el sector industrial se está ajustando a las nuevas reglas, pero aseguró que se cumplirá con todos los capítulos que señala el tratado. Refirió que antes de la pandemia el país era el primer socio comercial de los Estados Unidos, lugar que se va a recuperar, pero se requiere fortalecer los lazos regionales. Agregó que se instrumenta una política industrial que incluye contenido nacional y se ajusta a lo mencionado en el tratado relativo a la capacitación, para ello se trabaja en conjunto con academia y gobierno y subrayó la necesidad de contar con una política industrial acorde.

Consideró que un aprendizaje importante con la pandemia es que las cadenas de valor tienen un papel relevante en el T-MEC y que las tres organizaciones empresariales, CONCAMIN, NAM y Manufacturas y Exportaciones de Canadá, encabezan a las industrias que forman estas grandes cadenas. Resaltó que otra enseñanza es la consistencia en temas como educación y laboral para asegurar la competitividad y señaló la relevancia de mantenerse como la región más importante a través de la colaboración regional y continuar el diálogo, especialmente con las empresas de los tres países. Subrayó que se trabaja de cerca con interlocutores del gobierno explicando la necesidad de una política industrial impulsora y facilitadora que brinde confianza.

Subrayó que en el tema energético se busca convencer sobre el uso de energías limpias, aunado a la agenda de la ONU donde se establece que para el año 2030 México tenga un buen porcentaje de éstas. Resaltó que a través de las asociaciones empresariales se ha logrado una comunidad generadora de empleo, oportunidades e innovación, pero se necesitan políticas públicas que impulsen el tema energético, que busca mandar señales claras a los inversionistas y dijo que el mensaje para ellos es que el industrial mexicano trabaja con el gobierno y con el Congreso para llegar a buenos acuerdos, incluida la política social y destacó que desde CONCAMIN ya se trabaja en el sur-sureste del país para equilibrar el crecimiento entre el norte y sur de México.

Larry Rubin comentó que CONCAMIN está tomando medidas para hablar con las fuerzas políticas y con las diferentes entidades en el gobierno mexicano y explicar cómo impacta la cadena de suministros en México, conectada con Estados Unidos y Canadá. Comentó que los políticos están de paso, pero las asociaciones empresariales siguen trabajando por un ambiente propicio para los negocios.

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