Agenda Estratégica de Negociaciones Internacionales

Hace 30 años México emprendió un intenso proceso de apertura comercial que ha sido clave para el desarrollo de la industria manufacturera y base de la competitividad de nuestro país. Para dar forma a dicha apertura, construimos una red de acuerdos comerciales que incluye 12 tratados de libre comercio (TLCs) con 46 países, así como acuerdos de complementación económica (ACE) con mercados importantes de América Latina.

Ésta es una de las redes de acuerdos comerciales más grande del mundo y, hasta hace poco, no se reconocía su peso específico. Sin embargo, la coyuntura en la que se encuentra el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) ha resaltado la importancia de la política comercial y, en particular, de la agenda de negociaciones comerciales de nuestro país, como un elemento muy importante de nuestra economía.

Hoy, la modernización del TLCAN es el eje prioritario de la agenda de negociaciones comerciales, pero no es el único. Actualmente, México tiene varias negociaciones comerciales en marcha y participa en diferentes procesos de integración regional. Se trata de esfuerzos que impulsamos, desde el inicio de esta Administración, siguiendo dos premisas: profundizar y modernizar acuerdos que, aunque operan exitosamente,

están desfasados de los cambios ocurridos en la economía global; e impulsar una mayor integración con Asia-Pacífico, la región de mayor crecimiento económico, pero en donde sólo tenemos un TLC con Japón.

Siguiendo dichas premisas, iniciamos la modernización de los TLCs de México con la Unión Europea y la Asociación Europea de Libre Comercio (Islandia, Liechtenstein, Noruega y Suiza), que llevan más de 15 años en vigor. En ambos procesos buscamos mejorar el acceso para productos agroalimentarios e incluir nuevas disciplinas (como comercio electrónico y energía). El objetivo es concluir estas negociaciones en 2017 y 2018, respectivamente.

Para impulsar una mayor integración con Asia-Pacífico, México se sumó formalmente a la negociación del Tratado de Asociación Transpacífico (TPP), apenas días después de iniciada esta Administración. Para nuestro país, esta iniciativa representaba una oportunidad única para, en un mismo esfuerzo, modernizar la integración con nuestros socios de América del Norte y acceder a varios mercados de la cuenca del Pacífico, con los que el comercio aún es limitado. La salida de Estados Unidos del TPP y la reorientación de su política comercial, cambió el horizonte de este Tratado, pero no la convicción de México por estrechar vínculos económicos con sus países signatarios.

En América Latina avanzamos rápidamente en la consolidación de la Alianza del Pacífico, junto a Chile, Colombia y Perú: 92% del comercio ya está libre de aranceles y próximamente formalizaremos la figura de país asociado, lo que le permitirá suscribir, como bloque,

acuerdos comerciales con otras economías, principalmente de Asia-Pacífico. También iniciamos la profundización de los ACE vigentes con Brasil y Argentina, en aras de que más productos hechos en México accedan a esos mercados y, al mismo tiempo, diversifiquemos nuestras fuentes de abasto, especialmente en el sector agroalimentario.

Ante la complejidad del entorno económico global y la redefinición de nuestro modelo de integración con América del Norte, la profundización y modernización de la red de TLCs permitirá completar el proceso de diversificación del comercio exterior de México. Ésta es la encomienda fundamental de nuestra política comercial.

 

Por Ildefonso Guajardo Villarreal
Secretario de Economía

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