La Confederación de Cámaras Industriales (CONCAMIN), pasado y futuro

El cumplir 100 años de existencia de una institución que ha sido determinante en la gran transformación del país obliga a muchas reflexiones. CONCAMIN es la suma de industriales agrupados en especialidades y regiones que, como personas luchadoras y de ingenio, crean industrias que satisfacen las necesidades de la población y favorecen el bienestar a través del empleo.

Meditar sobre los 100 años es darle sentido histórico a los cambios de modelos económicos que se han ejecutado en el país a partir de la post-revolución, considerando que sólo un año después de la Constitución Mexicana de 1917 se formó la CONCAMIN.

En ese periodo comenzó a gestarse el desarrollo de algunas industrias como la energética, la textil y la alimentaria, por ejemplo. Hay que considerar que el organismo sobrevivió la Gran Depresión, se ajustó en la Segunda Guerra Mundial y, posteriormente, vivió el modelo Cepalino (Cepal), con el cual hubo un cierre de fronteras y un periodo estabilizador. Enfrentó posteriormente la apertura y el neo-liberalismo, incorporándose a la competencia mundial y a la presencia de corporaciones internacionales por efectos de la misma globalización.

CONCAMIN ha creado organismos y tenido intervenciones importantes en su historia, pero habría que señalar que fue la primera institución que tuvo la visión para participar en un proyecto ambicioso, de alto alcance, como fue la Asociación Latinoamericana de Libre Comercio (ALAC), a la que le dedicó mucho tiempo y esfuerzo, aunque se frustró por la actitud cerrada de Brasil. Promovió la presencia trasnacional del empresariado mexicano a través del Consejo Empresarial Mexicano de Asuntos Internacionales (CEMAI) y la conformación del Consejo Coordinador Empresarial, entre otras instituciones.

Título: Luis N. Morones, líder sindical y otros militantes de la CROM en un mitin, Colección: Archivo Casasola, Autor: Casasola, Lugar de asunto: México, D.F., México, Fecha de asunto: ca. 1926, Fecha de toma: ca. 1926, Proceso: Placa seca de gelatina.

He tenido el orgullo de representar a CONCAMIN en la conformación del INFONAVIT, como Director Sectorial Empresarial y posteriormente compartir con Fernando Yllanes Ramos, Asesor Jurídico, mi participación como Asesor Económico y, a su vez, como Consejero del CEMAI y del CCE, entre otros.

La Confederación de Cámaras Industriales de los Estados Unidos Mexicanos, por ley, es un órgano de consulta del gobierno; sin embargo, ha tenido que luchar mucho en este aspecto para lograr que sus planteamientos sean aplicados. Tiene a su vez cobertura nacional y especializada y es guía para todos sus miembros con información y acciones importantes en la defensa de sus intereses.

Si bien, en un principio los empresarios teníamos la obligación de ser parte del organismo, esto cambió para hacerse de manera voluntaria. Es así como ha sido creador y partícipe de muchas iniciativas que han beneficiado a México, porque ha tenido siempre entre sus miembros a muchos líderes patriotas, entregados a la causa del desarrollo económico con justicia y libertad.

Hablar de la industria nacional, es similar a hablar sobre el motor del desarrollo económico del país. En 1910, ésta representaba el 12.3% del PIB y hoy el 32.5% generando empleos para más de 13 millones de personas, lo que significa cerca de la cuarta parte de la población para finales de ese año. Así, 100 años después de su creación, la CONCAMIN se presenta como uno de los pilares económicos y políticos de la historia moderna de México, con una filiación que integra a 63 Cámaras de diversa índole y 46 Asociaciones de sectores productivos en el país. Intentar entender la historia de México y la industria mexicana, sin su incidencia, sería un ejercicio de poco rigor histórico, económico y político.

CONCAMIN ha tomado la batuta en el proceso reformador del sector industrial desde una lógica que promueve la planeación con visión de mediano y largo alcance, lo que ha constituido las rutas para la transformación y el desarrollo del sector. La Política Industrial Flexible, Dinámica y de Largo Plazo fue precursora en establecer una agenda estratégica de desarrollo industrial enfocada en el crecimiento sustentable, el desarrollo equilibrado regional, la especialización en procesos de alto valor agregado y la generación de empleo de calidad.

A partir de este esfuerzo, la CONCAMIN, acompañada de muchas otras instituciones públicas y privadas, se dio a la tarea de impulsar una política transversal que reactivara el apoyo público a la industria y lo fusionara con la capacidad de innovación del sector privado para impulsar un nuevo modelo industrial mexicano, de largo plazo, y basado en la adopción de nuevas tecnologías disponibles en la Cuarta Revolución Industrial, a fin de reposicionar al sector en el corazón del desarrollo económico de México.

Esta nueva política industrial se institucionaliza con la Ley para Impulsar el Incremento Sostenido de la Productividad y la Competitividad de la Economía Nacional la cual, en 2015, cortó de tajo con el famoso mantra de “la mejor política industrial es la que no existe”. Al mismo tiempo, CONCAMIN modernizó y apuntaló su estrategia de acción con la Política Industrial de Nueva Generación (PING), que tuvo como eje rector fundamental la necesidad de integrar de manera exitosa los avances tecnológicos a la industria mexicana para garantizar su productividad y competitividad con cuatro principios básicos: innovación, encadenamiento productivo, generación de talento y competitividad industrial.

Este rol que ha tomado CONCAMIN como el líder de la adopción tecnológica en México, también le dota de un papel fundamental en la coyuntura económica-política que promueve el desarrollo de una política industrial moderna para el desarrollo regional, que permita reducir las brechas de desarrollo económico, principalmente de la zona sureste del país.

El futuro de la Confederación y el sector industrial va de la mano con las políticas de desarrollo nacionales y del mundo. En este sentido, será fundamental generar espacios de discusión y acción responsable con el futuro gobierno para fortalecer y acelerar el crecimiento económico, aumentar la capacidad para afrontar los retos de la disminución del comercio internacional debido a la tendencia de neoproteccionismo, impulsar la transformación de la nueva política industrial y de innovación liderada por CONCAMIN y más aún, fomentar el crecimiento del valor agregado nacional en nuestra producción industrial, tanto para el mercado interno como para el exterior.

Es, por todo ello y de acuerdo a la coyuntura actual, que una institución como CONCAMIN es fundamental para alcanzar los objetivos del desarrollo económico y bienestar social en México.

Los líderes empresariales tienen una función histórica y determinante, la defensa de la estabilidad económica, del libre mercado, del bienestar social y de las libertades ciudadanas. No será fácil actuar ante los tiempos líquidos y confusos que presenta el mundo y, en especial, frente a los signos de la dinámica interna que puede afectar al país. Por ello, la lucha a favor de la unidad y la lealtad a la patria, se hacen indispensables. Cien años más para CONCAMIN, ese es el pronóstico.

Por: Julio A. Millán Bojalil
Presidente de Consultores
Internacionales S.C.

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