México está trabajando para desarrollar una Industria 4.0

Agradezco a la Confederación de Cámaras Industriales (CONCAMIN) por este espacio en la Revista Industria, el cual me permite compartir con los lectores los esfuerzos que hemos realizado en el sector público para promover la transformación industrial hacia la Industria 4.0 en nuestro país.

México es un país que está en la primera línea en este tema y hemos identificado retos que debemos afrontar, como lo hemos hecho con las anteriores tres revoluciones industriales. De acuerdo con el Foro Económico Mundial (WEF, por sus siglas en inglés), “la primera Revolución Industrial utilizó la energía del agua y el vapor para mecanizar la producción; la segunda utilizó energía eléctrica para crear la producción en masa; la tercera implementó la electrónica y la tecnología de la información para automatizar la producción; ahora, la cuarta revolución industrial, basada en la revolución digital, se caracteriza por una fusión de tecnologías que está difuminando las líneas entre las esferas física, digital y biológica”.1

Las tres primeras revoluciones se caracterizaron por un cambio en los esquemas de producción, -impacto en la oferta-, mientras que la Industria 4.0 impacta todo el modelo, el consumidor está en el centro y la tecnología es el habilitador principal.

Sin duda este cambio está marcado por la velocidad en la adopción tecnológica: hoy más hogares en el mundo poseen un teléfono móvil en comparación con los que tienen acceso a electricidad o agua limpia2. Esto a su vez implica una ventaja,

pues permite que el rezago tecnológico de los países sea reducido de manera más rápida y que se puedan adoptar mucho más ágilmente algunos de sus elementos y obtener sus beneficios.

Sin embargo, el modelo de Industria 4.0 también implica un cambio de paradigma en los esquemas industriales que es importante reconocer. Así, derivado de esta profunda transformación, hemos identificado los siguientes retos:

• Nuevos modelos de negocio.
• Marco regulatorio moderno.
• Capital humano creativo y flexible.
• Tecnologías de impacto.
• Desarrollo inclusivo.

1. https://www.weforum.org/agenda/2016/01/the-fourth-industrial-revolution-what-it-means-and-how-to-respond/
2. OECD, Fixing Globalization: Time to Make it Work for All, April 2017, p.16.

Derivado de ello, es necesario considerar que las tecnologías disruptivas están transformando todo el ciclo End To End en producción y los modelos de negocio, en la mayoría de los sectores de la economía. Las tecnologías de impacto, como robótica avanzada, inmersas en los sistemas autónomos de fabricación, revolucionarán las formas tradicionales de crear valor.

Los nuevos modelos de negocios están basados en plataformas tecnológicas (Internet y teléfonos inteligentes), la mayoría surgieron hace apenas algunos años y están transformando los servicios a los consumidores: Uber (2009) es la empresa de taxis más grande del mundo y no es propietaria de ningún vehículo; Facebook (2004) es dueño del medio de comunicación más popular del mundo y no genera contenido propio.

El creciente nivel de innovación y la rápida entrada de nuevos competidores en los mercados del ecosistema digital aumentan la probabilidad de que se produzcan distorsiones regulatorias y la imposición de costos o barreras que impidan la entrada al mercado de un competidor o frenen un avance tecnológico. Es por esto que es necesario contar con un marco regulatorio moderno que favorezca la competencia de nuevos actores.

Uno de los retos más urgentes de atender y uno de los principales para México, es contar con capital humano creativo y flexible. Especialistas afirman que el 65 por ciento de las posiciones laborales que tenga la “generación Z” (la próxima generación de egresados) no existen hoy, es decir, se requiere un cambio de perspectiva en las habilidades necesarias en esta nueva revolución industrial: los trabajos rutinarios serán desplazados y destacarán las personas con la capacidad para adaptarse y adquirir nuevas habilidades.

Es necesario un trabajo conjunto entre la industria y el sistema de educación e investigación en México, que permita dotar a la fuerza laboral actual y a las siguientes generaciones con las capacidades y habilidades digitales necesarias para contar con el talento que demandarán las nuevas industrias y sectores en los próximos años.

Un factor fundamental que implica este modelo es la atención de las problemáticas sociales como la pobreza, la exclusión y el subdesarrollo, las cuales, a partir de la dimensión tecnológica, permiten explorar la generación de sistemas socioeconómicos más justos en términos de distribución de renta, y más participativos en términos de toma de decisiones colectivas.

México ha trabajado activamente en el análisis de la Cuarta Revolución Industrial y ha dado pasos firmes para llevar la evolución de la industria en México en el menor tiempo posible. La presente Administración está consciente de la necesidad de cómo absorber estos nuevos retos, generar las políticas públicas necesarias y los marcos normativos favorables para su expansión.

En un esfuerzo conjunto entre el gobierno, la industria y la academia, hemos establecido un Mapa de Ruta, un plan para priorizar las acciones necesarias y, de esta forma, identificar el camino por el cual deberá transitar México hacia la nueva revolución industrial.

México participa en diversas iniciativas internacionales con la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE) y el WEF, lo cual nos permite consolidar los esfuerzos nacionales en la materia. Hace tres años, el WEF invitó a México a ser parte de los trabajos permanentes para delinear el futuro de las tecnologías en la revolución industrial 4.0. Este grupo llamado “Shaping the future of production” agrupa a más de 20 países que representan en conjunto más del 75% del PIB Mundial. Derivados de este esfuerzo, en México se han realizado dos seminarios y hoy contamos con un “country assessment” en esta materia. Adicionalmente, durante el Foro de Davos 2018, se realizó un taller especial para México, tendiente a la creación de la Plataforma México I 4.0, como un ejemplo de las mejores prácticas internacionales en la materia que estamos adoptando.

Como parte del liderazgo que hemos asumido en el desarrollo de estrategias para esta nueva revolución industrial, México fue invitado a ser el país socio de la Feria Hannover Messe 2018. Esta es la feria industrial más importante del mundo y representa una valiosa oportunidad para mostrar nuestro potencial en esta materia.

Los retos que plantea la Industria 4.0 en México, implican el apoyo decidido del Gobierno Federal, el cual, desde el inicio de esta Administración se propuso instrumentar una política industrial integral para promover una transformación de la planta productiva nacional. En este contexto, quiero destacar la importancia de mantener el avance coordinado entre la industria y el gobierno que permite a nuestro país ser un jugador protagónico en esta nueva revolución industrial.

En este sentido, el apoyo de CONCAMIN ha sido fundamental para los esfuerzos que hemos emprendido desde finales de 2012, a efecto de transformar la economía mexicana, atendiendo las necesidades inmediatas de la industria y, de manera paralela, sentando las bases para la prosperidad de futuras generaciones.

Por: Rogelio Garza Garza
Subsecretario de Industria y Comercio
Secretaría de Economía

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