Rechazo al monopolio absoluto de CFE en electricidad

El sistema eléctrico nacional requiere de un regulador independiente y fuerte que vele por el respeto a las leyes por parte de todos los participantes

Agustín Vargas Medina

Periodista especializado en economía y negocios

De manera subrepticia y sin mediar consulta alguna con las partes involucradas en el mercado de la energía eléctrica, la Comisión Federal de Electricidad (CFE) ha realizado diversas acciones tendientes a dejar fuera de ese sector a la iniciativa privada del país, movimientos que, según algunos expertos, están encaminados a anular de una vez por todas la Reforma Energética emprendida en el sexenio de Enrique Peña Nieto.

Y es que a finales de diciembre pasado se conoció un documento de la CFE, publicado por el Financial Times de Londres, en el cual esa empresa productora del Estado detalla una serie de peticiones a la Comisión Reguladora de Energía (CRE) y a la Secretaría de Energía (Sener) que, de llevarse a la práctica, afectarían de manera relevante el funcionamiento del Sistema Eléctrico Nacional y a la participación de la iniciativa privada en el mismo.

Las reacciones no se hicieron esperar. De inmediato las 121 Cámaras y Asociaciones afiliadas de la Confederación de Cámaras Industriales (CONCAMIN) manifestaron su rotundo rechazo a las pretensiones de la CFE de erigirse como el organismo regulador del mercado eléctrico nacional, al ordenar a la Comisión Reguladora de Energía tomar acciones que afectarían a los productores independientes privados de energía, en una clara intención de dejarlos fuera de dicho mercado.

El documento de la paraestatal establece los planes para frenar la participación privada en el mercado de la energía, fijando, entre otros puntos, aumentos en los costos de transmisión en los que las compañías han basado sus planes de inversión, lo que hace que algunos proyectos sean poco económicos.

Además, la CFE ordena a la CRE eliminar los contratos entre generadores y clientes privados, renovando permisos y erigiendo barreras a la integración de las energías renovables.

}Los generadores independientes que suministran electricidad a clientes privados en virtud de contratos vigentes antes de la liberación del mercado energético en 2013, pagan a la CFE una tarifa de transmisión para usar su red establecida por la Comisión Reguladora de Energía.

Las medidas propuestas por la CFE afectarían a las empresas que representan alrededor del 12% del suministro de electricidad y los generadores de energía renovables son los más afectados.

Ante esta situación, los industriales del país afilados a la CONCAMIN expresaron su preocupación por que esto, sin duda, afirmaron sentaría un precedente para que la CFE cambie las reglas y se entrometa en el mercado, debilitándolo; más aún, se estaría dejando de lado la independencia de la CRE y del Centro Nacional para el Control de la Energía (CENACE), que es el operador nacional de la red eléctrica.

Se trata de un pliego petitorio elaborado por la CFE dirigido a la Secretaría de Energía y a la CRE, en el que la empresa paraestatal identifica 80 temas específicos, así como 14 temas estratégicos para el supuesto fortalecimiento de la CFE mediante el apoyo de Sener, CRE y CENACE para modificar la regulación de manuales, resoluciones y acuerdos sin cambiar la legislación vigente en la materia.

Los temas del pliego petitorio van desde la determinación de la capacidad máxima de energía renovable, hasta la actualización de los costos del servicio de transmisión (porteo), el incremento de la generación de CFE al servicio eléctrico nacional y la participación de la paraestatal en la planeación del sistema eléctrico.

En el documento la CFE informa que se han realizado ocho audiencias con los comisionados de la CRE desde el 19 de agosto de 2019, integrando once mesas de trabajo con directivos de la Unidad de Electricidad de las cuales se han realizado 33 sesiones. En ninguna de estas reuniones ha participado el sector industrial no obstante que por ley la CONCAMIN es un órgano de consulta obligada.

Manifiesto de los industriales

Una vez que se conoció el documento de la CFE, los industriales del país fijaron su postura, criticando fuertemente las intenciones de la paraestatal y el sometimiento que ésta hace de la CRE, con la anuencia de la Sener.

En un sendo comunicado emitido el 29 de diciembre, la CONCAMIN, a nombre de todo el sector industrial, expuso que “estamos a favor del piso parejo para todos y de una CFE fuerte desde el punto de vista económico, así como de la eficiencia y la competitividad, pero no de medidas impositivas, que lesionan innecesariamente a las empresas privadas y a la inversión nacional y extranjera, implementadas sin el necesario diálogo y consenso. Y estamos, desde luego, a favor de un regulador fuerte e independiente.

“Pensar que en pleno siglo XXI podríamos regresar en el Sistema Eléctrico a un monopolio total de la CFE, propio de regímenes de principios del siglo anterior donde el Estado no permite a los usuarios finales elegir y a las empresas competir, no ayuda en nada al crecimiento social y económico de México.”

Y planteó cinco puntos:

1. El Sistema Eléctrico Nacional requiere de un regulador, la CRE, independiente y fuerte que vele por el respeto de todos los participantes a las

leyes y reglas establecidas, máxime en un sistema donde hay un agente predominante (CFE), que realiza en modalidad de monopolio ciertas actividades del Sistema Eléctrico como son: la transmisión, la distribución, el suministro básico y la generación nuclear, entre otras, y cuenta con el mayor porcentaje de la generación del país, cercano al 55 por ciento.

2. Cualquier propuesta de modificación a las leyes y reglas vigentes debe ser fruto de un vasto diálogo democrático, abierto a todas las partes involucradas y no sólo a una. Pretender cambios sin un amplio consenso, y peor aún, buscar imponerlos sin la participación de todo el sector y sin valorar las consecuencias que tendrían esos pretendidos cambios, podría afectar de manera determinante el desarrollo social y económico del país.

3. Algunas de las medidas propuestas por la CFE en el documento petitorio, que fuera ampliamente difundido en la prensa internacional, si fueren aceptados, atentarían directamente contra la legislación vigente, los permisos otorgados a particulares, los derechos adquiridos y pondrían en riesgo inversiones realizadas por la iniciativa privada.

4. Algunas de las medidas propuestas por la CFE en el documento referido afectarían de manera negativa a cientos de empresas privadas, tanto desde el lado del usuario final industrial o comercial como del inversionista privado en generación, y a miles de contratos firmados entre éstas.

5. Algunas de las medidas propuestas por la CFE en el propio documento tendrían un fuerte impacto negativo en la credibilidad de México ante los inversionistas nacionales e internacionales al violar el elemental principio de seguridad jurídica, y a la competitividad del país y su industria, máxime cuando México requiere de tratados de libre comercio y economías abiertas para aprovechar su potencial exportador.

El sector industrial genera más del 30% del PIB nacional con 8.6 millones de empleos registrados en el IMSS y es la base del crecimiento económico nacional. Por ello, considera que el acceso al suministro de energía confiable y de bajo costo es indispensable para competir con otros países en condiciones adecuadas que contribuyan al desarrollo nacional.

Más aún, dice estar consciente de los esfuerzos que la Administración actual está haciendo para fortalecer a PEMEX y CFE, pero advierte que las acciones que se están tomando eliminan la posibilidad de que se genere una competencia real en el sector de la energía, lo que redundará en precios de energéticos no competitivos, lo cual afectará al consumidor final, sea éste industrial, comercial o personal.

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