Después del acuerdo azucarero…el TLCAN

El primer encuentro de los equipos negociadores se dio en el acuerdo azucarero. Es cierto, el tema del dulce se heredó desde Obama, pero los tiempos lo hicieron caer justo con el equipo de Trump. Y fue el primer round, el de sombra, el que ayudó a ver cómo están los equipos que van a renegociar el Tratado de Libre Comercio de América del Norte.

¿Cuánto cedimos en azúcar?

Debemos decirlo: el resultado del acuerdo azucarero fue bueno, a secas. Tuvimos que ceder. No fue lo que queríamos ¿en qué negociación se puede? Para algunos, incluso, el acuerdo fue malo. Cedimos. Es cierto. Para nosotros hubiera sido ideal mantener el mismo acceso del azúcar refinada, del orden del 53% de las exportaciones. Al fin y al cabo, el azúcar refinada es la que más valor tiene, la que más cuesta, la que tiene un proceso de producción más elaborado. Y queríamos mantener el 53% del valor de las exportaciones en esa azúcar. No se pudo.

Wilbur Ross, el Secretario de Comercio de Estados Unidos, fue claro: sus productos y gobierno no podían mantener ese 53%, y le solicitaban a México bajarlo a 10 por ciento. Tampoco era admisible.

Así se logró el acuerdo del 30%, fue lo alcanzado por México para mantener el acuerdo azucarero, 30% del total de exportaciones podrán ser de azúcar refinada.
El resultado es claro: México va a poder mantener el acceso al principal mercado del mundo, al principal socio comercial que tenemos. Pero en algunos casos la negociación va a ser difícil.

Por ejemplo, si bien sólo alcanzamos a exportarles el 30% de azúcar refinada, lo cierto es que sí logramos otros avances. Cuando exista desabasto en Estados Unidos, México debe ser el primer país que les venda el azúcar. Además, el precio fijado no fue malo.

 

Por eso los mercados han estado dándole un impulso al peso mexicano. Los capitales han entrado a México porque lo ven con menor riesgo, con buenas tasas de interés para ese menor riesgo, y el peso mexicano ha ido ganando terreno frente al dólar. Incluso ha ganado todo lo que perdió durante el tiempo que llegó Donald Trump, es decir desde noviembre hasta mayo. En junio ha tenido una espectacular recuperación.

Solución de controversias, reglas de origen y temas nuevos

La renegociación del TLCAN traerá nerviosismo. Sin duda. Pero ahora sabemos que a Estados Unidos también le interesa mantener a México como socio comercial, e incluso como productor en una región norteamericana que compita con China.

El equipo negociador de EU ha comentado que le interesan tres aspectos: solución de controversias, porque siempre las pierden. También les interesan las reglas de origen, elevarlas en algunos casos para tranquilizar la inquietud nacionalista. Y aspectos novedosos que no existían cuando se negoció el TLCAN, como el comercio electrónico, o los derechos de propiedad intelectual para cuidar su industria de software, de películas o música.

En esas materias México puede sentirse tranquilo. En solución de controversias hemos ganado casi todas. En reglas de origen, Estados Unidos tampoco podrá pedir un contenido regional o nacional que vaya en control de los costos. Y en comercio electrónico o propiedad intelectual, México deberá ser respetuoso de la legalidad pero cuidando el posible desarrollo de una industria en México. Vaya, una cuestión clave será combatir la piratería y defender la propiedad intelectual, pero otra, tratar de desarrollar tu propia tecnología permitiendo estándares más abiertos para traer tecnología al país.

El equipo negociador y la estrategia integral

México prepara su equipo negociador. Ildefonso Guajardo, Secretario de Economía, está listo con su equipo. Ya lo hizo con el acuerdo azucarero. Ildefonso irá asesorado por el “cuarto de junto” que ha preparado el Consejo Coordinador Empresarial, donde el empresario Moisés Kalach reúne los esfuerzos del sector privado.

Por el otro lado veremos a Luis Videgaray, el Secretario de Relaciones Exteriores, llevar una negociación integral, donde no sólo se vea el comercio, sino todos los aspectos que tiene una relación compleja como la de ambos países: seguridad, antiterrorismo, drogas, migración, zonas fronterizas, cultura.

México podrá llevar adelante una buena negociación del TLCAN, siempre y cuando le recuerden al equipo estadounidense que ellos también requieren de nuestro país para ser más competitivos y más seguros. Por lo pronto, el acuerdo azucarero logró lo que se quería: mantener el acceso al mercado estadounidense. Y parece que ese tenor va a poder permanecer.

 

Por José Yuste
Economista y columnista

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