2020: el avance de la recesión industrial, su daño estructural

Resumen

  • La pérdida de 555,247 empleos en el mes de abril y de 130,593 en marzo pasado muestran los efectos negativos de la recesión económica y en particular del retroceso del sector industrial mexicano.
  • Además, se debe considerar la reducción en el número de patrones de 6,689 lo cual muestra que algunas empresas están empezando a cerrar.
  • Para revertir esta situación y evitar un mayor daño estructural, al tejido social y productivo de México se va a requerir un programa de reactivación económica integral basado en:

o Un acuerdo de unidad nacional en favor de lo hecho en México.

o Un acuerdo de preservación del empleo y de fomento a la inversión productiva.

o En el IDIC reiteramos la pertinencia de los 10 puntos enunciados en el reporte “10 puntos para acelerar la Reconstrucción de la Economía Nacional”.

  • En marzo la actividad industrial retrocedió 4.9% a tasa anual.
  • Se acumulan 18 tasas negativas consecutivas, una cifra superior a lo registrado en la crisis de 1995 y que igualó lo ocurrido en el 2009.
  • 22 de los 29 componentes de la actividad industrial registraron tasas negativas y dos crecieron menos de 0.5%.
  • El promedio de crecimiento del sector industrial en los primeros 16 meses del sexenio fue (-) 2.1%, similar a la recesión de 2001-2002 pero menor para un periodo similar en las últimas tres administraciones.
  • El ciclo de la industria mexicana y de sus componentes principales se mantiene a la baja: se puede establecer que las contracciones se mantendrán, por lo menos, hasta finales del tercer trimestre del 2020.
  • Lo descrito incidió en el resultado estructural más delicado: la caída de la capacidad potencial del sector industrial mexicano.
  • Revertir el daño requerirá inversiones que permitan reconstruir la base empresarial que se ha visto afectada en los últimos 18 meses y las cuales se verán exacerbadas por la recesión causada por el coronavirus en México y la cual comenzó con fuerza en abril pasado.

La deuda de la “no política industrial”

México enfrenta las consecuencias estructurales de vivir un presente basado en un pasado que no permite construir un futuro pertinente para los desafíos sociales y económicos que el progreso tecnológico comenzó a generar desde hace 40 años.

  • El error original se cometió hace cuatro décadas con la implementación de un modelo económico que no ponderó adecuadamente el valor del desarrollo industrial como fuente de progreso económico y bienestar social.
  • Hoy el coronavirus, la recesión y la Cuarta Revolución Industrial impondrán una agenda social y económica que requiere un desarrollo industrial integral para hacer frente al mayor reto en 100 años que se ha vivido en México y en el mundo.

Hace un cuarto de siglo Jeremy Rifkin había señalado que el mundo se dirigía a un “desempleo estructural” que no tendría solución si se “aplicaban “remedios tradicionales”.

Rifkin advertía que las afectaciones causadas por el avance de las tecnologías terminarían generando ese “desempleo estructural” en donde los más afectados serían los trabajadores con menores calificaciones (aunque también señaló que ello llegaría a los trabajadores educados).

Para Rifkin la ventaja llegaría para quienes tuvieran un mayor control del progreso tecnológico.

Pero, por el contrario: ¿Qué se impulsó en México hace 25 años?

  • Crear la famosa y perniciosa política económica: “la mejor política industrial es la que no existe”.

En lugar de crear una base productiva de empresas de alto valor agregado, México se entregó al comercio informal y al comercio internacional basado en la maquila y no en el valor agregado. Era más fácil tolerar la informalidad y bajar aranceles que generar planes y estrategias de inversión, educación, innovación tecnológica y desarrollo económico. ¿Cuál es la factura?:

  • El 22.5% del PIB es informal (INEGI 2018) y se basa en micronegocios dedicados al comercio al por menor:

o De acuerdo con el Directorio Estadístico Nacional de Unidades Económicas, en 2020 existen 5.48 millones de unidades económicas, el 93% son micronegocios, es decir, emplean un máximo de 10 personas.

o Por otro lado, sólo se tiene registro de un millón de patrones en el IMSS.

▪ ¿Cuál es la diferencia en ambas cifras? La informalidad en la que vive la mayor parte de los micronegocios: no están registradas en el IMSS, no otorgan prestaciones sociales y cumplen parcialmente con sus obligaciones tributarias: son una válvula de escape en la coyuntura de crisis recurrentes que genera una deuda social en el futuro.

o Por otro lado, el 65% del valor agregado es creado por las empresas medianas y grandes que producen en México y que general en 70% del empleo formal registrado ante el IMSS.

o En el México de dos caras: polarizado que requiere un programa de desarrollo integral que contemple los retos del siglo XXI y de la recesión causada por el coronavirus.

¿Cuál es la solución?: generar pequeñas y medianas empresas de mayor base tecnológica, enfocadas a la innovación capaces de generar alto valor agregado. Empresas que puedan integrarse (o crear) a las cadenas productivas formadas por las grandes empresas.

  • Se debe propiciar la existencia de un tejido productivo integral, no existe un país desarrollados que no cuente con empresas de todo tamaño.

Se ha llegado a afirmar, erróneamente, que la política industrial “es muy cara”.

  • Sólo como referencia: un punto porcentual del PIB real representa 240 mil millones de pesos: por lo tanto, en 2019 el costo de la recesión industrial y de sus consecuencias tuvo un efecto negativo de casi 500 mil millones de pesos en términos reales. Para el 2020, la diferencia será mayor a 1 billón de pesos.

No es la primera vez que ocurre: entre el 2001y el 2003 el mismo modelo de “no política industrial” había tenido un efecto similar. En la crisis del 2009 nuevamente se tuvo la afectación del sector industrial mexicano, ¿el resultado?:

  • Entre el 2001 y el 2018 el promedio de crecimiento de la industria no superó el 0.6%.
  • Por el contrario, las naciones con un ritmo superior de crecimiento lo hicieron con base a su política industrial.

¿Cómo se observa la desindustrialización de México?:

  • El contenido nacional de las exportaciones únicamente promedia 25% del total, es decir, sólo uno de cada cuatro dólares es de insumos “Hechos en México”.

o Aun la inversión pública tiene un bajo contenido nacional.

o De acuerdo con el INEGI, el gasto público en los tres niveles de gobierno tiene un valor agregado nulo: un crecimiento promedio de cero por ciento entre el 2004 y el 2018.

  • La vigencia de la política neoliberal es la ausencia de una política de desarrollo industrial y de los aspectos que la rodean ¿qué se descuidó?:

o Educación de calidad en áreas de ciencia, ingeniería, técnica y servicios de alto valor agregado.

o Banca de desarrollo orientada a sectores estratégicos.

o Alto contenido nacional y no maquila. o Encadenamientos productivos.

o Colaboración estrecha entre los sectores público-privado-academia.

o Desarrollo de una nueva base empresarial de alta tecnología.

  • De igual forma la informalidad, hasta el 2018, representa el 22.5% del PIB y da empleo al 56% de la población ocupada total, es la realidad del “México Informal”:

o La informalidad es el precursor sistémico de la pobreza: los estados más pobres de México comparten una alta correlación entre pobreza e informalidad.

Únicamente el desarrollo industrial tiene la capacidad de romper con ese círculo vicioso, así lo demuestra la historia económica mundial de los últimos 50 años.

2020: el avance de la recesión industrial

En el 2020 México sigue avanzando hacia una desindustrialización que inició con la aplicación del modelo económico vigente desde 1982 y el cual se llevó al extremo en 1994.

El 2020 la recesión de la industria mexicana se presenta con 18 meses de caídas consecutivas.

Hoy, la debilidad de la economía mexicana muestra que México no podrá alcanzar mayores niveles de desarrollo y crecimiento sin un programa integral de Política Industrial Socialmente Incluyente.

Los aspectos de coyuntura son claros. De acuerdo con el INEGI, en marzo la actividad industrial:

  • Retrocedió 4.9%.
  • Derivado de ello se puede contabilizar el retroceso número 18 a tasa anual de forma consecutiva, una cifra que supera lo ocurrido en el sector industrial durante la crisis de 1995, que iguala lo ocurrido en 2008-2009 y que se encuentra cerca de las caídas acumuladas en 2001-2002.

o El problema en 2020 es que la afectación atribuible al coronavirus va comenzando.

  • Derivado de lo anterior se tiene que durante los primeros 16 meses del sexenio el promedio de crecimiento fue de (-) 2.1%, el más bajo para un mismo periodo de inicio en las tres últimas tres administraciones federales, una cifra similar a la registrada durante la administración de Vicente Fox.
  • La tendencia del ciclo industrial mexicano se mantiene a la baja, mismo comportamiento que el de la actividad fabril en Estados Unidos: permite establecer que dicha dinámica permanecerá y se profundizará, por lo menos, durante seis meses más.

o Solamente la extracción de petróleo y gas, los servicios relacionados con la minería, la fabricación de alimentos, la industria química y la fabricación de accesorios y aparatos eléctricos alcanzaron tasas de crecimiento positivas mayores al aumento de la población (1.5% o más)

o La industria del papel y los productos textiles registraron una tasa positiva pero inferior al 0.5%, es decir, ni siquiera reponen el crecimiento de la población.

o Los otros 22 componentes de la industria mexicana tuvieron un desempeño negativo

  • El ciclo económico de las manufacturas y de la construcción también exhiben una tendencia negativa.
  • Por su parte la tendencia de la minería, fundamentalmente por lo que ocurre en la extracción de petróleo y gas, volvió a tornarse negativa.
  • Lo descrito incidió en el resultado estructural más delicado: la caída de la capacidad potencial del sector industrial mexicano.
  • Revertir el daño requerirá inversiones que permitan reconstruir la base empresarial que se ha visto afectada en los últimos 18 meses y las cuales se verán exacerbadas por la recesión causada por el coronavirus en México y la cual comenzó con fuerza en abril pasado.

Anexo |10 puntos para acelerar la Reconstrucción de la Economía Nacional

Se proponen 10 puntos en favor de la Reconstrucción de México bajo la lógica que el fortalecimiento integral del sistema productivo garantiza la preservación del bienestar social y la prosperidad del país:

I. Elaborar una estrategia equilibrada y eficaz, basada en la estructura socioeconómica que a su vez asegure la rápida recuperación socioeconómica de México: el empleo formal y el crecimiento se genera en empresas con más de 250 trabajadores, la mayor cantidad de unidades económicas se da por los micronegocios. La pequeñas y medianas empresas son el tejido que facilita el flujo de la economía.

II. Para enfrentar el reto de elevada pobreza y bajo crecimiento económico, así como el problema coyuntural de la recesión causada por el coronavirus, se deben determinar sectores estratégicos y el blindaje de las cadenas de valor que las hacen funcionar.

III. La determinación de los sectores estratégicos debe tener una lógica de atender las necesidades de la coyuntura al mismo tiempo que garantiza una rápida recuperación económica. Por ello deben estar predefinidos y blindados por cadenas de valor establecidas como prioritarias con influencia en variables igualmente esenciales para el funcionamiento equilibrado y el desarrollo de México.

IV. El único pilar que hace operacional lo descrito es contar con una Política Industrial con Inclusión Social que permita crear los sectores y cadenas productivas necesarias para garantizar el funcionamiento ordenado de México.

V. Para lograr lo descrito se debe tener presente un elemento: se requiere inversión y financiamiento para alcanzar nuevos niveles de desarrollo y progreso social y económico: México ha pagado una elevada factura por no contar con una Política Industrial Integral.

VI. Se debe asegurar un crecimiento económico vigoroso que revierta los niveles de pobreza y desigualdad por ello se requiere Acuerdo Nacional de Preservación del Empleo y Fomento de la Inversión Productiva que garantice un mayor desarrollo social.

VII. En la coyuntura se deben estudiar y adoptar las mejores prácticas internacionales de continuidad laboral en la pandemia y para elaborar una ruta crítica de reactivación: es importante comenzar a planificar el proceso de reactivación para que, una vez que las autoridades de salud pública lo consideren pertinente, instrumentar el proceso de reconstrucción nacional.

VIII. Ello permitirá establecer la Ruta Crítica de Reactivación Económica: tiempos y requerimientos: sanitarios, laborales, financieros, energéticos, logísticos, productivos y de seguridad.

IX. Contar con un programa contracíclico integral. Adicional a lo ya establecido por la autoridad sería relevante establecer: un programa de inversión en infraestructura basado en lo Hecho en México.

X. Negociación con Estados Unidos, Canadá y la Unión Europea para no interrumpir el flujo de bienes y procurar la menor afectación en los servicios e iniciar un programa conjunto de producción e insumos intermedios que garantice el pleno funcionamiento industrial de América del Norte.

file:///C:/Users/patyf/Downloads/VozIndustria-20200512-Vol-08-Num-214-2020-el-avance-de-la-recesion-industrial-su-danio-estructural.pdf

Publicado por Revista Industria Digital

13 de mayo de 2020

Los comentarios están cerrados.