El Teatro de la República y el Hay Festival

Nunca lo había visto por dentro. Quizá haya visitado alrededor de 10 veces la ciudad de Querétaro y siempre me causó alguna impresión estar ante el teatro donde se promulgó la Constitución de México, sin embargo, siempre que pasé por ahí, lo vi cerrado.

Es la esquina que forman las calles de Juárez y Ángela Peralta, en el centro queretano, este teatro abrió sus puertas en 1852, siete años después de iniciada su construcción.

Los apuntes históricos mencionan que lo primero que sonó ahí fue la obertura “Iturbide” de Bonifacio Sánchez y la obra inaugural, una comedia, “Por dinero baila el perro y por el pan si se lo dan” escrita por José Anievas, dramaturgo originario del lugar.

Entre los acontecimientos sucedidos en este edificio está la reunión del consejo de guerra que condenó al emperador Maximiliano de Habsburgo a morir fusilado, tocó en suerte ser el primer edificio del centro de Querétaro que recibió suministro de energía eléctrica y uno de los sitios en que simultáneamente se estrenó el Himno Nacional el 15 de septiembre de 1854.

Sus prístinas paredes exteriores y la puerta generalmente cerrada, daba la impresión de ser un espacio intocable.

En junio de 2016, surgió la noticia: la Fundación Josefa Vergara y Hernández, propietaria del Teatro de la República, lo puso a la venta en 100 millones de pesos. La Cámara de Senadores salió al rescate y procedió a pagar la cantidad requerida de acuerdo a un avalúo.

Una ceremonia especial se llevó a cabo el 5 de febrero de 2017 al cumplirse un siglo de la promulgación de la Constitución de los Estados Unidos Mexicanos.

Meses después ocurrió una actividad ciertamente significativa al realizarse la segunda edición del Hay Festival en Querétaro.

Conviene aquí el paréntesis para aclarar que se trata de un festival aparentemente literario que surgió hace 30 años en Hay-on-Wye, un poblado de Gales, poseedor de un record honorable, no obstante contar con mil 500 habitantes, tiene 41 librerías.

La programación del Hay Festival confirma que aun cuando la literatura parece tener un efecto abarcador sobre el contenido de los libros, éstos se revelan como objetos adecuados para contener todo tipo de conocimiento.

Así que, leal a esta característica bibliográfica, el Hay Festival reúne no sólo a escritores sino a científicos, filósofos, periodistas y artistas.

Esta conjunción que llama a activar las emociones y el intelecto, extendió los tentáculos de sus capacidades a Italia, Brasil, Colombia, España y Perú.

En México se instaló en Zacatecas por una edición y luego partió hacia Xalapa en Veracruz con un par de ediciones, pasó por la Ciudad de México y desde hace dos años hace aterrizar a invitados y periodistas en Querétaro.

El Hay Festival descubrió los espacios idóneos para sus conferencias en las apacibles calles de esta ciudad, habitada por más de 800 mil personas y donde la Asociación de Libreros, Revistas y Comiqueros de Viejo A.C., tenía, hasta el 2015, contabilizada la existencia de 15 librerías, de las que han cerrado a la fecha seis.

Es un festival que ha recapacitado sobre las fechas en que se lleva a cabo, si bien se realizaba al mismo tiempo que el Festival Cervantino, encontró espacio propio que no se empalma con otra actividad cultural y artística de ninguna ciudad del país.

En un radio de pocos metros el Hay Festival descubrió la oportunidad de ocupar plazas públicas, teatros y museos, lo que permite el arribo de invitados, público y reporteros sin más transporte que el de sus propios pies.

Pues bien, la actividad especial que generó este Festival entre el 7 y 10 de septiembre, implicó llevar hasta el interior del Teatro de la República, a una de sus invitadas principales, la escritora brasileña Nélida Piñón.

Diestra en el uso de la palabra hablada y escrita, la autora de más de veinte libros, integrante de la Academia de la Lengua en Brasil, Premio Príncipe de Asturias y Premio de Literatura Juan Rulfo, habló de su trabajo, sus obras y su familia, aclaró que sólo acostumbra hablar de escritores que ya no viven y recomendó a varios de ellos.

Más de una hora sin parar hizo uso de la palabra, sus casi ocho décadas de vida se traducen en un carácter afable y una emoción constante por la comunicación con quienes tiene cerca.

De no ser por el Hay Festival, seguramente habría encontrado las puertas del Teatro de la República, una vez más cerradas. Sin embargo, no sólo hubo acceso sino que en el mismo sitio donde el Congreso Constituyente firmó hace 100 años la carta magna, ella, Nélida Piñón, que asegura sentir un profundo amor por México, ahí mismo firmó la primera página de su libro más reciente, La camisa del marido, un conjunto de relatos que encontró el interés de varios lectores formados para solicitar el autógrafo.

Apenas un día antes en entrevista había dicho, México me da mucha suerte siempre. ¿Será por eso que la escritora dispuso sin planearlo de un espacio históricamente de ley? Dicen que las coincidencias no existen sino que cada cosa está en el lugar que le corresponde, la presencia de Nélida Piñón en el Teatro de la República lo confirma.

Los invito a conocer lo más destacado de la cartelera cultural y artística de cada día en migueldelacruzcultura.com y seguir por Twitter @migueldlacruz @Once Noticias Tv, el club de lectura del noticiario matutino de Canal Once que conduce Javier Solórzano.

Por Miguel de la Cruz
Especialista en Cultura

 

 

Deja una respuesta

Su dirección de correo electrónico no será publicada.