La fragilidad de México

Contenido

  1. ¿Es México un país de pequeñas y medianas empresas?
  2. ¿Se puede resolver el problema de pobreza sin mejorar las condiciones productivas del país?
  3. Informalidad: la trampa de la pobreza

Resumen

México enfrenta una recesión que provocará un cambio estructural sobre su economía y sociedad. La magnitud de la crisis ya se conoce: la mayor caída industrial desde 1934, una situación que provocó una contracción de la economía en su conjunto que podría implicar un retroceso del PIB superior al 7% en el 2020.

  • Ahora falta conocer su duración.

¿Cuál es el punto de partida? El freno aplicado entre marzo y julio a los motores de crecimiento (grandes empresas) y de generación de empleo (micro y grandes empresas) no sólo exacerbó la recesión: ha propiciado una incertidumbre sobre cuántas sobrevivirán y a partir de ello qué ocurrirá con el empleo, la inversión y el crecimiento de México durante el siguiente lustro:

  • De ese resultado dependerá la evolución de la pobreza y el bienestar de la sociedad mexicana: el gasto público asistencial no bastará para evitar la precarización, sólo el crecimiento económico lo puede lograr.

Toda crisis es un depredador del bienestar social. Causa fragmentación y polarización porque destruye empleo al erosionar la capacidad de inversión de las empresas y del propio gobierno. Ninguna política social asistencial puede sobrevivir a crisis profundas o recurrentes: la caída de los ingresos tributarios provoca un ajuste restrictivo que lacera la inversión pública y se extiende a su gasto operativo. La austeridad sistémica es una consecuencia y obliga a que la población deba buscar alternativas de corto plazo para subsistir, la informalidad:

  • Es el fantasma que recorre el futuro, pero también el resumen del desempeño de México en los últimos 40 años: la informalidad, la falsa válvula de escape.

¿Cuál es la fragilidad de México en este momento? No contar con un programa de reactivación económica que reconozca su fortaleza (un Acuerdo Nacional con los motores del crecimiento) y una estrategia de desarrollo para la generación de empleo, un Acuerdo Nacional que integre toda la cadena productiva de México:

  • Sólo la visión de un Estado Desarrollador Industrial podrá modificar la inercia del cambio estructural de precarización social y económica.

¿Cuál es la realidad de la economía mexicana? De acuerdo con el INEGI:

  • Cuenta con 4.8 millones de unidades económicas, pero el 54.7% del valor agregado censal bruto depende de menos de 11 mil unidades económicas (0.22% del total nacional, las grandes empresas): cuando ese motor se detiene el crecimiento lo hace y con ello se deteriora el fundamento del bienestar porque este nivel de empresas paga nueve veces mejor que los micronegocios.

o Si a lo anterior se agregan las 17 mil unidades económicas de tamaño mediano que emplean entre 101 y 250 personas, la cantidad valor agregado supera el 66% del total nacional.

  • ¿Qué implica lo anterior? Cuando esas 28 mil empresas colapsan lo hace la economía nacional, justamente lo que ocurrió entre marzo y junio.

o ¿Cuántas empresas lograron sobrevivir? Solamente el INEGI podrá determinarlo con precisión, pero esa información será esencial porque revelará cuál es la base productiva real de México para iniciar su recuperación: de ahí se podrá inferir el tiempo de recuperación y el daño social.

  • En el otro extremo se encuentra la generación de ocupación y empleo: de forma imprecisa se menciona que México es un país de pequeñas y medianas empresas. Las cifras del Censo Económico del 2019 del INEGI muestran que en realidad es de extremos: el 69% de la ocupación censada por el INEGI es generada por las unidades económicas de tamaño micro (37.2%) y las grandes (32.1%):

o Las pequeñas unidades económicas crean el 14.8% de la ocupación.

o Las medianas el 15.9%.

  • ¿Qué ocurre por el número de unidades económicas? El 94.9% son de tamaño micro, pero de bajo valor agregado y remuneraciones limitadas:

o El 0.22% de las unidades económicas genera el 54.7% del valora agredo, del crecimiento. ¿Cuál es el plan para iniciar la reactivación del país?

Análisis

En ocasiones se ha llegado a afirmar que México se encuentra sobre diagnosticado, una reflexión que presupone la existencia de las respuestas que pueden solucionar los desequilibrios históricos que enfrenta la sociedad mexicana.

No obstante, la permanencia de los problemas que afectan la estructura social y económica del país muestra la necesidad, y pertinencia, de contar con análisis precisos que permitan dilucidar las razones por las cuales no se puede erradicar la desigualdad, la pobreza, la precarización del mercado laboral, el bajo crecimiento económico y la elevada quiebra de las empresas mexicanas.

  • Ello permitirá contar con estrategias de política económica y de políticas públicas eficaces en la atención a los desequilibrios antes descritos.

Hay un factor adicional que en este momento se debe considerar para realizar dicho ejercicio: la recesión que enfrenta la economía mexicana representa un cambio estructural que trastocará las condiciones prevalecientes tanto en el sistema productivo como en la sociedad.

  • Toda crisis erosiona los recursos humanos y físicos con los que se contaba antes de ese tipo de evento.

En 2020 México enfrenta una contracción de su economía sobre la que oficialmente se ha reconocido: “el horizonte de recuperación será de mayor tiempo, mientras no esté disponible una vacuna o tratamiento efectivo, por lo que la política económica, en particular la fiscal y financiera, deberán ajustarse a la nueva realidad».

El cierre total de la economía y la recesión previa a la aparición del Covid-19 se han combinado para afectar a un sistema productivo nacional que ya se encontraba enfermo. De igual forma se exacerbará la precarización del mercado laboral.

Para enfrentar exitosamente ese entorno se requerirá contar con un plan contingente que haga a un lado algunos paradigmas que cierran la posibilidad de implementar estrategias pertinentes para el momento que México vive.

  1. ¿Es México un país de pequeñas y medianas empresas?

La respuesta es no. De acuerdo con la información generada por el INEGI y su Censo Económico 2019:

  • Por número de Unidades Económicas y personas ocupadas, México es un país de micronegocios.
  • Por el valor agregado censal bruto generado en la economía, México es un país de grandes empresas.

Por número de Unidades Económicas y personal ocupado, permite establecer que:

  • El 94.9% son de tamaño micro.

o Este tamaño de Unidades Económicas genera el 37.2% de la ocupación laboral.

  • Las pequeñas son el 4% del total y dan ocupación al 14.8% de las personas.
  • Las de tamaño mediano son el 0.9% y ocupan al 15.9%.
  • Las grandes son el 0.2% de las unidades y ocupan a el 32.1% de las personas en México.

En lo correspondiente al valor agregado la evidencia muestra que:

  • El 54.7% del valor agregado es generado en las grandes unidades económicas.
  • Las unidades de tamaño mediano producen el 18.7% del valor agregado.
  • El 14.6% fue creado por las unidades de tamaño micro.
  • Las pequeñas forjan el 12%.

2. ¿Se puede resolver el problema de pobreza sin mejorar las condiciones productivas del país?

Las personas ocupadas en los micronegocios reciben una remuneración que en el mejor de los casos llega a 57.3% de las remuneraciones promedio de la economía nacional.

Por su parte las unidades económicas de tamaño pequeño tampoco superan el promedio nacional: cuando mucho pagan el 73.9% del promedio general.

Aun las medianas enfrentan problemas para pagar remuneraciones superiores al promedio del país: únicamente las que emplean a más de 101 personas lo hacen.

Por su parte, en promedio, todas las grandes unidades económicas otorgan remuneraciones superiores al promedio nacional.

La diferencia en las remuneraciones es significativa: tomando como referencia las pagadas en las unidades económicas con más de 1,001 personas ocupadas:

  • Las remuneraciones pagadas en las unidades micro (de hasta 2 personas) son el 10.3%.

o Las que se otorgan en las microempresas de entre 3 y 5 personas el 11.2%.

o Las pagadas en las micro de entre 6 y 10 personas son el 20.8%.

  • Las remuneraciones de las pequeñas oscilan alrededor del 30% y las de las medianas del 50%.

¿Por qué ocurre lo anterior?

El total nacional de unidades económicas es de 4.8 millones. El 36.4% del valor agregado nacional se genera en las unidades económicas con más de 1,001 personas ocupadas: más de una tercera parte del crecimiento de México se encuentra en función de 1,905 unidades económicas (el 0.04% del total nacional)

Si el análisis se extiende a todas las grandes unidades económicas: el 54.7% del valor agregado se encuentra vinculado a 10,647 unidades.

Si a lo anterior se agregan las unidades económicas de tamaño mediano con más de 101 personas ocupadas, el valor agregado generado total representa el 66.8% del total nacional: más de dos terceras partes del crecimiento de México depende del 0.54% del total de las unidades económicas (28 mil).

En esencia, como lo demuestran otras encuestas aplicadas por el INEGI, los micronegocios se encuentran vinculados a actividades de bajo valor agregado y normalmente en la economía informal: por la naturaleza de sus actividades productivas no utilizan tecnología, tampoco capacitan a sus trabajadores y su tenencia de activos fijos es reducida.

De acuerdo con la Encuesta Nacional sobre Productividad y Competitividad de la Micro, Pequeña y Mediana Empresa (2018):

  • El 85.8% de las micro no capacitaron a su personal.
  • Para el caso de pequeñas y medianas la cifra fue de 44.9%.
  • El 40.4% de los micronegocios no realiza ninguna acción ante problemas en la producción.
  • El 66.5% de las microempresas no monitorea indicadores. En el caso de las PyMES la cifra es de 35.2%
  • El 92.4% de las microempresas no tiene acceso a financiamiento. El 76.8% de las PyMES se encuentra en la misma situación.
  • El 95.4% de las PyMES se encuentra fuera de las Cadenas Globales de Valor.
  • En general, no utilizan equipo de cómputo o internet “porque no lo necesitan”.

Bajo dicho contexto se puede inferir la razón tanto de por qué la mayor parte de las unidades económicas de tamaño micro y pequeñas no tienen la capacidad de pagar mejor: producen bajo valor agregado a pesar de que las primeras concentran la mayor cantidad de personas ocupadas.

En este sentido es fundamental implementar un programa contingente para enfrentar la recesión integral y de naturaleza sectorial diferenciado por tamaño de empresa que garantice:

  • El funcionamiento de las 28 mil empresas que generan el crecimiento económico de México.
  • Ayudar a transformar la capacidad productiva de las empresas más pequeñas, eso es un proceso de largo plazo, pero es imprescindible para elevar el bienestar social del país y mejorar la distribución de la riqueza.

3. Informalidad: la trampa de la pobreza

Ninguna política social asistencial puede sobrevivir a crisis profundas o recurrentes: la caída de los ingresos tributarios provoca un ajuste restrictivo que lacera la inversión y se extiende al gasto operativo.

La austeridad es el resultado de las crisis y obliga a que la población deba buscar alternativas de corto plazo para subsistir: es el resumen del desempeño de México en los últimos 40 años y la explicación del por qué la informalidad se volvió una falsa válvula de escape.

La existencia de la economía informal constituye una trampa que conduce a la pobreza, es inevitable.

Ante la ausencia de un modelo económico exitoso para generar crecimiento, la informalidad se constituyó como la única alternativa para millones de personas que han debido enfrentar por su cuenta todas las crisis generadas desde 1982.

Sin embargo, en el mediano y largo plazo, la informalidad se convirtió en la principal fuente de marginación y de precarización: tiene la fuerza suficiente para truncar el desarrollo social del país, particularmente cuando no se instrumenta una política pública para contener su expansión y formalizar su actividad.

Las cifras del reciente Censo Económico del INEGI son contundentes: la informalidad no tiene la capacidad productiva para representar una alternativa de bienestar.

De acuerdo con el INEGI, la informalidad produce el 3.04% del valor agregado censal bruto de la economía nacional. En pocas palabras, casi el 97% se genera en las empresas formales.

¿Por qué ocurre esto? La informalidad se encuentra vinculada a actividades poco productivas, que no requieren maquinaria o equipo: la informalidad censada por el INEGI sólo ocupa el 2.5% de los activos fijos del país.

¿Cuál es el problema? La generación de riqueza asociada a la informalidad restringe su capacidad de pagar buenos salarios.

La producción por trabajador de la formalidad es 9.6 veces superior al de la informalidad.

¿Qué ocurre con las remuneraciones? Como consecuencia de lo anterior, en el sector formal las remuneraciones totales son 44.7 veces superiores a las de la informalidad: la causa principal de la desigualdad se encuentra en la existencia de la informalidad.

La razón de lo anterior es porque, de acuerdo con el Censo Económico del INEGI, el 77.5% del personal dependiente de la razón social labora en la informalidad. Además, el 65% de los propietarios, familiares y trabajadores no remunerados se encuentra en la informalidad.

¿Qué significa lo anterior?: la informalidad produce menos valor y en consecuencia paga peor (o no paga).

Pero entonces, ¿por qué no hay una política pública para enfrentar este hecho, particularmente cuando se vive una crisis que es el caldo de cultivo propicio para más informalidad y pobreza?

Un hecho adicional: la descrito convive con el vacío de una política económica que permita el funcionamiento adecuado de los motores del crecimiento económico y de mejores remuneraciones para los trabajadores: las medianas y las grandes empresas.

VozIndustria-20200720-Vol-08-Num-224-La-fragilidad-de-Mexico.pdf

joseluisdelacruz@idic.mx

Publicado en Revista Industria Digital

21 de julio de 2020

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