La OPS alerta sobre el incremento de nuevos casos de contagio por SARS-CoV-2 en la Región de las Américas y el Caribe

Algunos días atrás, Michael Ryan, director ejecutivo del Programa de Emergencias Sanitarias de la Organización Mundial de la Salud (OMS), declaró que según las estimaciones, el 10% de la humanidad, lo que representa una cifra aproximada de 750 millones de personas, ha sido contagiada con el SARS-CoV-2, aunque muchas de ellas son asintomáticas o presentan síntomas tan leves que pasan inadvertidos, lo que las convierte, junto con el relajamiento de las medidas de prevención, dispersadores activos del virus.

Por otra parte, Carissa F. Etienne, directora de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), informó en una conferencia de prensa virtual realizada el pasado 7 de octubre, que aunque Brasil y los Estados Unidos continúan siendo los países en los que se presentan el mayor número de nuevos casos de COVID-19, las cifras muestran que en el transcurso de los últimos 60 días, 11 países y territorios del Caribe incrementaron sus tasas de transmisión de moderada a una intensa, acumulando 17 millones de casos de esta enfermedad y 574 mil fallecimientos, los que representan la mitad de todos los casos mundiales y más de la mitad de todas las muertes.

En el caso específico de nuestro país, la Dirección General de Epidemiología informó en su sitio web, que el número total de personas fallecidas por COVID-19 ascendía a 82,726 lo que representa el 14.4% del total de la región latinoamericana y del Caribe.

La funcionaria aclaró que muchos de los nuevos contagios se dan entre jóvenes que presentan síntomas leves o no los tienen. Para ejemplificarlo, comentó que en los EE.UU la franja estaría entre los 20 y los 29 años representa el 20% de los nuevos casos: “Aunque muchos jóvenes no se enfermarán ni necesitarán una cama en la unidad de cuidados intensivos, no son inmunes al desarrollo de los graves efectos de la COVID-19”.

Aunque Brasil y los Estados Unidos siguen siendo importantes impulsores de nuevos casos en nuestra región, nos preocupan los picos en los casos, incluso en lugares que han manejado eficazmente los brotes, como Cuba y Jamaica. De hecho, en los últimos 60 días, 11 países y territorios del Caribe han pasado de una transmisión moderada a una intensa, lo cual es un desarrollo preocupante a medida que los países reabren su espacio aéreo”, aclaró Carissa F. Etienne.

Sin embargo, es importante aclarar que no todas son malas noticias, ya que “las tasas de enfermedad grave por COVID-19 han disminuido” en la región, detallando que: “menos personas están siendo hospitalizadas y menos requieren de cuidados intensivos, debido en parte al creciente conocimiento de este virus y de cómo manejar a los pacientes críticamente enfermos”, lo que potencialmente disminuirá progresivamente el número de fallecimientos.

Un dato tan interesante como alarmante, es el referente a los grupos que tienen un pobre acceso a los sistemas de prevención y atención sanitaria, entre los que se encuentran afroamericanos, hispanos y nativos americanos de los Estados Unidos, y que Carissa F. Etienne, asegura: “tienen casi tres veces más probabilidades de estar expuestas a la COVID-19 que sus homólogos blancos”. Las poblaciones de migrantes y refugiados pueden estar cada vez más expuestas y corren un mayor riesgo. La OPS ha prestado apoyo a las autoridades nacionales de Ecuador, Costa Rica, Brasil y México para elaborar estrategias a fin de que las poblaciones migrantes puedan seguir teniendo acceso a los alimentos, la atención de la salud y el apoyo de salud mental que necesitan. “Nuestra solidaridad con los migrantes no sólo es clave para controlar la transmisión y prevenir muertes innecesarias debido a la COVID-19, sino que es un reflejo esencial de nuestra creencia compartida de que todos tienen derecho a la salud y que no debemos dejar a nadie atrás”.

CANIFARMA

Publicado en Revista Industria Digital

13 de octubre de 2020

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