La pobreza de México

La reflexión de fondo que México debe realizar aún no comienza: aún falta construir una visión integral, de largo plazo e incluyente para el país.

  • La subordinación a un modelo económico importado y al asistencialismo social han generado 52.4 millones de personas en situación de pobreza.

o Para dimensionar su magnitud: superan a la población de España, Corea del Sur, Colombia o Argentina. Por su dimensión estarían en el lugar 28 del orbe.

o Los 61.1 millones de mexicanos no tuvieron el ingreso suficiente para superar la línea de pobreza por ingreso: superan en población a Italia, Sudáfrica o España. Por su tamaño serían el país 23 del mundo.

o Los 25.5 millones de mexicanos en carencia de alimentación representan una población más grande que la de Australia, Rumania o Chile. Por tamaño de población sería el país 51.

  • Durante los últimos 10 años aumentó el número de personas en pobreza en casi 3 millones y llegó a 52.4 millones, las razones:

o La política económica desdeñó el objetivo de mayor crecimiento económico.

o Implícitamente subestimó el papel de la inversión en el crecimiento económico y la generación de empleo.

o Sobreestimó el poder del gasto social: las políticas asistencialistas no pueden resolver el mal desempeño del modelo económico de apertura económica dogmática que prevalece en México.

  • El debate en referencia sobre sí la economía se encuentra o no en recesión es relevante, pero de corto plazo y contaminado por el entorno político.
  • El bajo crecimiento, la pobreza, el bajo consumo, la informalidad, la precarización del mercado laboral, la caída de la inversión y la dependencia hacia Estados Unidos son fruto de la debilidad de México; en términos económicos, como sociales y políticos
  • Son el resultado de la carencia de un Proyecto de Nación que permita construir una sociedad, que, respetando sus diferencias, trabaje en la conformación de un futuro incluyente
  • Con el fin del siglo XX, la política económica entregó el país al sueño etéreo del libre comercio. Hoy, Estados Unidos y China, dirimen sus disputas fuera del marco de la OMC: muestran el agotamiento de la globalización.
  • Sin embargo, el costo de la dependencia ha implicado un costo elevado para México.
  • No hay crecimiento porque no hay inversión: desde diciembre del 2012 en el 42.3% de los meses la inversión ha contabilizado tasas de crecimiento negativas.

o En la construcción el porcentaje de meses con variación negativa llega al 61.5%. En la construcción no residencial se eleva al 78.2%

  • ¿No debería ser el fomento a la inversión una de las estrategias torales de la política económica? ¿Por qué la política económica mexicana no considera fundamental el fomente de la inversión?

o Además, la coyuntura muestra que el problema estructural persiste.

▪ En mayo, la Inversión fija bruta mostró una caída de (-)6.9% en su comparación anual.

    • ▪  Es el mayor retroceso desde septiembre del 2013.
    • ▪  Cumple 4 meses consecutivos a la baja.
    • ▪  El promedio de los primeros 6 meses del sexenio actual es de (-)4%
  • El retroceso de la inversión, lo cual provocó el bajo crecimiento de 0.3% en el primer semestre del 2019, y el problema estructural de pobreza, incidieron en la debilidad el consumo: 0.9% en los primeros 6 meses del sexenio y en que su tendencia ya sea a la baja.

o Con ello se debilitará el desempeño del PIB para el tercer trimestre del año.

  • La pobreza de México ha sido no contar, durante 40 años, con un Proyecto de Nación que resuelva la división económica, política y social de México.
  • En pleno siglo XXI se debe definir un futuro para alcanzar un México Socialmente Incluyente con sólidas Bases Productivas y Competitivas.
  • En el corto plazo se requiere un programa de reactivación económica basado en la inversión y el fomento de lo Hecho en México para generar empleo y con ello elevar la capacidad de consumo y bienestar de los mexicanos.

Análisis

La reflexión de fondo que México debe realizar aún no comienza. México no es un país de pobres, es una nación con pobreza de visión propia de largo plazo; necesita una visión que privilegie los intereses del país.

Lamentablemente, la subordinación a un modelo económico importado y al asistencialismo social han generado 52.4 millones de personas en situación de pobreza.

El debate en referencia sobre sí la economía se encuentra o no en recesión (con el correspondiente análisis de las cifras recientes de consumo, inversión, empleo, actividad industrial y el PIB); valorar la afectación económica si la aprobación del acuerdo con Estados Unidos y Canadá no se logra en este año; el impacto del programa de austeridad aplicado por el gobierno, la volatilidad e incertidumbre provocadas por la mal llamada guerra comercial entre China y Estados Unidos, la contención de la migración de centroamericanos hacia Estados Unidos y las disputas políticas internas, entre otras, son relevantes pero todas entran en una agenda de coyuntura para atender lo urgente.

No obstante, hay un punto en común para casi todos los aspectos citados: son fruto de la debilidad de México; tanto en términos económicos, como sociales y políticos.

Aún más relevante, los elementos citados son el resultado de la carencia de un Proyecto de Nación que permita construir una sociedad, que, respetando sus diferencias, trabaje en la conformación de un futuro incluyente, que genere oportunidades y bienestar para todos. En donde el bien de un segmento de la población no se encuentre en función de la marginación de otros.

La división cobró facturas elevadas en el siglo XIX: la mitad del territorio nacional y un siglo de conflictos armados.

El siglo XX terminó muy lejos de lo prometido por la Revolución de 1910. Como lo señaló Daniel Cosío Villegas en 1947 en referencia a las metas establecidas por el movimiento: “se habían agotado”. Fue contundente: los desequilibrios eran atribuibles a que “la Revolución Mexicana nunca tuvo un programa claro”. La ausencia de un buen proyecto hizo todavía “más confusa la marcha ideológica de la Revolución”.

Con el fin del siglo XX, la política económica entregó el país al sueño etéreo del libre comercio; uno que nunca ha sido practicado por sus impulsores. Hoy, Estados Unidos y China, dirimen sus disputas fuera del marco de la Organización Mundial de Comercio (OMC) mostrando el agotamiento de la globalización basada en paradigmas de libre comercio.

Desafortunadamente en México el paradigma se convirtió en un “paradogma” que aún rige en la parte de la lógica de la política económica aplicada: se carece de un programa de reactivación económica que reconozca lo delicado de la situación que se enfrenta y que tiene su raíz en la herencia de un modelo neoliberal que negó la importancia de contar con empresas privadas nacionales fuertes y grandes que, siguiendo la lógica del Estado, contribuyeran al crecimiento y desarrollo económico y social de México.

  • Sin crecimiento no hay desarrollo, y sin inversión no hay crecimiento. No son conceptos excluyentes, por el contrario, se encuentran estrechamente asociados, así lo demuestra la historia de éxito en Corea del sur, China, Japón, Estados Unidos, Alemania o Francia.
  • El efecto positivo del fortalecimiento productivo interno redunda en empleo formal bien remunerado y en la capacidad de competir en el exterior.

o Se debe se claro: la evidencia del comercio internacional muestra de manera contundente que las exportaciones son dominadas por las naciones que cuentan con empresas nacionales grandes y medianas altamente productivas y competitivas, que integran a empresas pequeñas innovadoras y de alto valor agregado. Por ello todos los gobiernos apoyan el desarrollo de su planta productiva.

o En México la subordinación al “paradogma” del libre comercio de libro de texto provocó el desmantelamiento del sistema productivo nacional. El efecto negativo ha sido elevado.

o El costo de la dependencia ha implicado un costo elevado para México.

Se puede pensar en la “fuerza centrípeta” que lo ata a Estados Unidos; no obstante, la subordinación al ciclo económico estadounidense no es lo más preocupante, en realidad es sólo la punta del iceberg.

Lo más delicado es la ausencia de un Proyecto de Nación de largo plazo que genere cohesión a la diversidad que existe en el país.

Ante la carencia de fortaleza interna, la consecuencia fue el entregarse a la lógica de la apertura económica y a los beneficios que “la mano invisible” generarían; algo que no ocurrió. El mejor ejemplo se encuentra en las cifras de pobreza y consumo presentados por el Coneval y el INEGI respectivamente.

El mensaje del aumento de la pobreza

De acuerdo con el Coneval, durante el 2018, en México 52.4 millones de personas se encontraron en situación de pobreza, casi tres millones más que en 2008. Para dimensionar su magnitud: superan a la población de España, Corea del Sur, Colombia o Argentina.

El Estado de México, Veracruz, Chiapas, Puebla y Oaxaca, concentraron la mayor cantidad de mexicanos en situación de pobreza. Siendo varios de ellos los causantes del incremento citado.

Además, salvo para el caso de Nuevo León, las entidades que concentran la mayor generación del PIB se encuentran en los 10 primeros lugares a nivel nacional por número de personas en situación de pobreza.

De los estados más relevantes por tamaño de PIB, solo Nuevo León y Jalisco lograron mitigar el problema de pobreza. Aun la Ciudad de México registró un incremento. Casi todos los estados que reciben la mayor cantidad de recursos para el combate a la pobreza presentaron un incremento en la marginación que implica la pobreza: Chiapas, Oaxaca, Guerrero y Veracruz.

Todo ocurrió al mismo tiempo que se incrementó el presupuesto federal para el Ramo Administrativo etiquetado como Desarrollo Social: en 2007 fueron 35 mil millones de pesos; en 2013 superó 95 mil millones y en el 2018 llegó a 106.6 mil millones de pesos. La suma de los recursos presupuestados al Desarrollo Social entre el 2008 y el 2018 superó el billón de pesos; a pesar de ello, el número de personas pobres en México aumentó.

No obstante, lo preocupante fue que 61.1 millones de mexicanos no tuvieron el ingreso suficiente para superar la línea de pobreza por ingreso: 6.4 millones adicionales para ese lapso. Los 61.1 millones, superan en población a Italia, Sudáfrica o España.

¿Qué entidades lograron mitigar y hasta revertir el número de mexicanos en situación de pobreza?: los que, en distintas etapas de su historia, han implementado una política de desarrollo industrial: Aguascalientes, San Luis Potosí, Jalisco, Nuevo León, Querétaro, Chihuahua, Coahuila y aun Hidalgo. Únicamente Guanajuato no ha sido capaz de mejorar sus cifras, en parte por la migración de otras entidades que llega a esa entidad. Lo anterior muestra que el gasto social no es garantía para resolver las fallas del modelo económico: en el caso de México, el bajo crecimiento, la informalidad, la precarización del mercado laboral y la ausencia de un entorno de seguridad adecuado para que las empresas puedan incrementar su productividad, competitividad y beneficio social.

El mensaje de la inversión

La pobreza de México no se debe observar solo en las cifras que cada dos años da a conocer el Coneval, en realidad es más importante preguntarse por qué no se han atendido eficazmente las causas de la marginación en el país. Una explicación se encuentra en el enfoque asistencial de la estrategia: durante décadas se ha subordinado el crecimiento económico a un segundo plano. Con ello a la inversión. Se ha privilegiado a la lógica asistencialista.

La estrategia de los estados con mayor crecimiento económico y reducción en el número de mexicanos en situación de pobreza ha sido el fomento a la inversión productivo, la mayor parte de ellos vinculados con el desarrollo industrial e infraestructura.

Desafortunadamente ello no es una característica que pueda resaltarse para todo el país. Como se puede apreciar en el cuadro 2 durante los últimos 78 meses que se tiene registro (diciembre del 2012 a mayo 2019) en el 42.3% de los meses la inversión ha contabilizado tasas de crecimiento negativas.

La situación es todavía más compleja para el caso de la construcción en donde el porcentaje de meses con variación negativa llega al 61.5%. En la construcción no residencial se eleva al 78.2%

Para el caso de la maquinaria, equipo y otros bienes de origen nacional el porcentaje es de 50%. El menor número de caídas se da en la compra de maquinaria y equipo importado.

En este sentido la pregunta es clara: ¿Cómo se puede tener crecimiento con un mal desempeño de la inversión? ¿No debería ser el fomento a la inversión una de las estrategias torales de la política económica? ¿Por qué la política económica mexicana no considera fundamental el fomente de la inversión?

La consecuencia de lo anterior no solo es bajo crecimiento económico: sin inversión se restringe la capacidad de crear empleos formales mejor remunerados.

Además, la coyuntura muestra que el problema estructural persiste.

▪ En mayo de 2019, la Inversión fija bruta mostró una caída de (-) 6.9% en su comparación anual.

o Es el mayor retroceso desde septiembre del 2013. o Cumple 4 meses consecutivos a la baja.

  • Construcción es el componente con mayor descenso registrando (-)8.3%

o En lo que va del sexenio, solo enero mostró avance en su variación anual.

o No se observaba un dato similar desde abril de 2017.
o El nivel de inversión en construcción tiene niveles similares a los vistos a finales del 2005 y únicamente es el 82% del alcanzado en junio de 2008.
o Desde junio de 2015 la Construcción No residencial, solo muestra 4 meses con avance; es decir, registra casi 44 meses consecutivos retrocediendo.

  • ▪  No mostraba una caída de esa magnitud desde noviembre de 2013.
  • ▪  El registro de mayo representa 75% del máximo alcanzado en septiembre del 2012, los niveles actuales se asemejan a los observados previo a la crisis del 2009.

o La Construcción Residencial exhibe una contracción de (-)7.9%,siendo mayo el cuarto mes consecutivo a la baja.

▪ A la fecha de análisis, representa el 86% respecto al mayor crecimiento en diciembre del 2007.

  • Maquinaria y equipo obtuvo un declive de (-)5% en el quinto mes del 2019.

o Registra siete meses consecutivos en negativo.
o Equipo de transporte tanto nacional como importado tuvieron un avance respecto al mismo mes del 2018, 4.2% y 7.2% respectivamente.

▪ Con los datos a mayo, la inversión en Maquinaria y equipo Nacional representa el 85% de su máximo alcanzado en diciembre de 2012.

o Inversión Nacional en Maquinaria, equipo y otros bienes exhiben un desplome de (-)21.2%, siendo el octavo mes consecutivo con retroceso. Contraste con el crecimiento de 11.1% del mismo periodo del 2018.

  • La tendencia de la Inversión muestra una caída, generada principalmente por su comportamiento en construcción.

El mensaje del consumo

Las cifras de pobreza estructurales presentadas permiten explicar por qué la capacidad de los mexicanos es tan reducida para poder alcanzar un mayor nivel de consumo y desarrollo.

De acuerdo con el Coneval, durante el 2018 en México existieron 25.5 millones de personas con carencia de acceso a la alimentación, es decir que tenían problemas para poder cubrir la necesidad más básica de todo ser vivo: comer.

Los 25.5 millones de mexicanos en carencia de alimentación representan una población más grande que la de Australia, Rumania o Chile. Por tamaño de población son equivalentes a el país 51 del mundo.

Si adicionalmente se contemplan los problemas del mercado laboral mexicano: 57% de personas ocupadas se encuentran en la informalidad, que menos del 10% de las personas ocupadas ganan más de 5 salarios mínimos y que los empleos bien pagados siguen desapareciendo desde 2006, se puede entender que una de las necesidades primordiales de México es generar crecimiento económico para poder garantizar un ingreso que permita alcanzar un nivel superior de consumo.

Desafortunadamente, ello no ha ocurrido durante los últimos sexenios, la gráfica 3 permite observar que el incremento promedio del consumo privado al inicio de cada administración se encuentra a la baja, una situación que sin lugar a duda muestra el deterioro del bienestar y el poder adquisitivo de los mexicanos.

La debilidad en la coyuntura es evidente. El indicador mensual del consumo privado en el mercado interior mostró un crecimiento marginal anual de 0.3% en mayo.

  • El consumo privado nacional avanzó 0.4%, empujado principalmente por Servicios, el cual creció 0.7%, mientras que el consumo de bienes nacionales apenas lo hizo por 0.1%
  • El consumo de bienes importados se incrementó 0.7%, dejando en evidencia que aumentó más el comportamiento de consumo de bienes del exterior que del interior del país en su comparativo anual.
  • Los bienes importados muestran un incremento marginal de 0.6%, en promedio de diciembre a mayo. Considerablemente menor que los últimos cuatro sexenios: 10.7% EPN, 5% FCH y 36% VFQ.
  • Por su lado, el consumo privado nacional exhibe un aumento de 1% que es mayor al sexenio anterior, cuando se incrementó 0.5%.

En resumen, se puede observar que el consumo también muestra la debilidad tanto estructural como de coyuntura que se tiene en la economía nacional, resultado de la aplicación de un modelo económico que restringe las posibilidades de desarrollo.

Reflexión final

Sin lugar a duda que la marginación y precariedad tiene raíces históricas, no sólo atribuibles al modelo denominado como neoliberal. Sin embargo, el mal desempeño de los últimos cuarenta años, con el correspondiente daño al tejido social, si es atribuible a un modelo que sigue vigente en la política económica.

La ausencia de un programa de desarrollo con visión de largo plazo; que tenga como objetivo central el interés nacional, que comprenda que la globalización es un mecanismo para alcanzar mayor desarrollo y no un objetivo, y que comprenda la necesidad de contar con una estrecha colaboración entre los sectores público, privado, académico y con la sociedad en general; representa una de las mayores carencias en nuestro México.

Actualmente, el país no participa como líder global porque no ha tenido la capacidad de resolver sus problemas históricos.

La agenda del país se separa de las tendencias tecnológicas, educativas, empresariales y aun de gobierno que dan fortaleza a las naciones desarrolladas. En realidad, converge a las antes denominadas subdesarrollo.

La pobreza de México es subordinarse a paradigmas foráneos; es la ausencia de un gobierno eficaz y de un sistema productivo globalmente competitivo formado por empresas nacionales.

La pobreza de México ha sido no contar con un Proyecto de Nación que resuelva la división que causó las guerras intestinas del siglo XIX y que la Revolución del 1910 no logró solventar.

En pleno siglo XXI se debe definir un futuro para alcanzar un México Socialmente Incluyente con sólidas Bases Productivas y Competitivas.

En el corto plazo se requiere un programa de reactivación económica basado en la inversión y el fomento de lo Hecho en México para generar empleo y con ello elevar la capacidad de consumo y bienestar de los mexicanos.

Fuente: http://www.idic.mx/

Publicado por Revista Industria

12 de agosto de 2019

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