Seminario Económico Covid-19: Un día después La industria nacional, única salida al estancamiento, por el Dr. José Romero

La Confederación de Cámaras Industriales de los Estados Unidos Mexicanos (CONCAMIN) en coordinación con el Instituto de Investigaciones Jurídicas, el Instituto para el Desarrollo Industrial y el Crecimiento Económico (IDIC) y el Colegio de México organizaron el “Seminario Económico. Covid-19: Un día después”.

En esta ocasión, José Luis de la Cruz, presidente de la Comisión de Estudios Económicos de CONCAMIN dio la bienvenida al Dr. José Romero Tellaeche, profesor investigador del Centro de Estudios Económicos, quien agradeció la invitación a la CONCAMIN y a los organizadores del evento.
De esta manera inició su presentación, señalando que su trabajo se dividiría en cuatros partes:

  1. El modelo desarrollador y conceptos afines
  2. La estructura industrial mexicana y el desarrollo científico y tecnológico
  3. Herencia neoliberal y la situación actual
  4. Recomendaciones de política

Del modelo desarrollador expuso que básicamente constituye una estrategia económica que nace en Alemania a finales del siglo XIX y el término fue acuñado por Chalmers Johnson. Puntualizó que el Estado Desarrollador es un Estado que busca el desarrollo capitalista acelerado, pero a su vez planifica mediante un plan racional consensuado y conjunta la propiedad privada con la dirección del Estado.

Manifestó que los principales ingredientes de esta estrategia incluyen:

1) Un Estado fuerte y legítimo

2) Un nacionalismo arraigado

3) Una burocracia eficiente

4) Políticas de fomento al ahorro

5) Cartelización de empresas nacionales

6) Exclusión de inversión extranjera directa (IED) en la estrategia de crecimiento

7) Un sistema financiero nacional y fuerte controlado por el Estado

8) La selección de sectores estratégicos en función de su intensidad de capital

9) Sectores claves con protección arancelaria

10) Política educativa, tecnológica y científica ligada al sector productivo.

El Dr. Romero manifestó que ninguno de los factores anteriores puede ser considerado de forma aislada, son parte de la estrategia global, “cada pieza forma parte de un mecanismo. En este sentido, la inversión en el mal llamado ‘capital humano’, o   propuestas como el fortalecimiento de la banca de desarrollo, o de una reforma fiscal, sin un plan integral de desarrollo y planteadas en forma aislada, son inútiles y se convierten en lastres que a la larga generan mayores distorsiones”, señaló.

Reiteró que ninguna política individual tiene sentido por sí misma pues su relevancia se enfoca en que contribuyen a lograr la “grandeza de la nación”. Destacó que probablemente el rasgo más característico del estado desarrollador es el rechazo al modelo neoliberal como estrategia de desarrollo y se pone el énfasis en el largo plazo no en la situación inmediata. Se rechaza el papel del mercado como única guía para la asignación de recursos y la especialización de los países en la división internacional del trabajo, y se destaca en el desarrollo de ventajas comparativas nuevas, un tipo de intervención estatal que se le conoció en Alemania como “capitalismo administrado”.

En cuanto al crecimiento económico destacó que es tan antiguo como la disciplina económica. Enfatizó que el proceso del fenómeno todavía no está adecuadamente conceptualizado y parte del problema se puede atribuir a la falta de una teoría generalizada. A pesar de la falta de una teoría generalizada, existen varias pistas de cómo acelerar el crecimiento económico.

Señaló que la primera es aumentando la cantidad de bienes de capital físico en la economía la cual tiende a aumentar la productividad de la mano de obra. Por ejemplo, una mayor cantidad de maquinaria y equipo mejora la productividad de los trabajadores, aunque se requieren de dos elementos para lograr un proceso exitoso: el ahorro nacional y que el nuevo capital sea del tipo correcto.

Otra manera de lograr mayor crecimiento económico es mediante la innovación tecnológica, explicó que la tecnología mejorada permite a los trabajadores producir más con el mismo stock de bienes de capital, combinándolos de formas novedosas y en formas más productivas, al igual que el crecimiento del capital.

Se refirió a que para tener una fuerza de trabajo mejor calificada se requiere que los trabajadores se vuelvan más hábiles, aumentando su productividad a través de la capacitación en habilidades mediante prueba y error, y un aprendizaje que permita entender cómo se hace y por qué se hace.

En tanto, otro elemento necesario es el llamado capital social e institucional referente para implementar tendencias conductuales hacia una mayor confianza social y reciprocidad e innovaciones políticas o económicas, como crear un ambiente propicio para motivar el crecimiento y la innovación. Estos son elementos que pueden aumentar la productividad de la economía.

Aseveró que para generar un ambiente propicio para la innovación y despertar al “genio del capitalismo” es indispensable que el país cuente con una estructura propia.

Sobra decirlo, pero vale la pena recordarlo, ningún país desarrollado, o de desarrollo tardío exitoso, se desarrolló sin una industria nacional propia. Estos países se desarrollaron con base en productores nacionales, públicos o privados, que avanzaron tecnológicamente, comenzando desde la copia, pasando por la obtención de licencias tecnológicas y, asociándose estratégicamente en algunos casos a la inversión extranjera, finalmente, se vieron forzados a realizar su propia investigación y desarrollo, cuando ya no había a quien imitar”. Explicó.

En cuanto a la importancia del sector manufacturero destacó que es donde tiene lugar la mayor parte de la innovación y donde se observa el cambio tecnológico a los demás sectores. En suma, señaló que los países con sectores manufactureros importantes registran altas tasas de crecimiento y balanzas comerciales positivas, como son Japón, Alemania, China y Corea del Sur, entre otros.

Mientras que los países donde las manufacturas han perdido peso muestran déficits comerciales y/o estancamiento económico, como son EUA, Reino Unido, Argentina, Brasil o México.

El Doctor Romero aseveró que relevante para el futuro económico de un país contar con un sector manufacturero propio, dinámico y competitivo. Enfatizó que México requiere de un sector manufacturero propio, fuerte e integrado con el resto de su economía para que se convierta efectivamente en el motor del crecimiento y en el promotor de la competitividad y de los niveles de vida de su población.

El mayor desafío para México es pasar del crecimiento basado en recursos abundantes, al crecimiento basado en alta productividad e innovación. Esto requiere de un Estado que planifique el desarrollo, como ha sucedido en los países de Asia del Este, la creación y fortalecimiento de un sector manufacturero nacional, inversiones en infraestructura y construir un sistema educativo de alta calidad que fomente la creatividad y apoye los avances en ciencia y tecnología, los cuales deben estar estrechamente vinculados al sector productivo.

De las empresas trasnacionales (ETN) subrayó que no es lo mismo que el sector manufacturero mexicano esté en manos de empresas extranjeras que de empresas mexicanas.  Análisis muestran la importancia de crear capacidades tecnológicas nacionales propias para lograr un crecimiento económico sostenido a largo plazo. Estos estudios plantean serias dudas en cuanto a si invitar a las ETN a un país es la mejor manera de promover la industrialización. Aseveró que existe un consenso de que la aceptación del paquete completo ofrecido por las ETN, que incluye financiamiento, tecnología y capacidad de gestión no es la mejor forma de lograr el desarrollo industrial de un país a largo plazo. Se considera que es mucho mejor estimular a las empresas nacionales a construir sus propios “paquetes”, usando sus propias habilidades gerenciales, con algún outsourcing en caso necesario.

En la segunda parte referente a la estructura industrial mexicana y el desarrollo científico y tecnológico desarrolló que en 1982 México abandonó la estrategia de crecimiento liderada por el Estado y adoptó una política neoliberal que llevó en corto tiempo a una apertura indiscriminada de bienes y capitales, y al desmantelamiento de todos los programas sectoriales.

Manifestó que estas medidas se tradujeron en una reducción en el peso de las manufacturas en el PIB y a la extranjerización del sector manufacturero mexicano. Actualmente las manufacturas mexicanas están dominadas por empresas extranjeras.

En tanto, destacó que los sectores manufactureros forman parte de cadenas globales de valor para surtir el mercado del TLCAN. La razón de ser de estas empresas es aprovechar las ventajas del TLCAN. Estas empresas, la mayoría estadounidenses, se establecieron en México para aprovechar las ventajas de este Tratado, y en el momento que estas ventajas desaparezcan, abandonarán el país.

Las empresas europeas prácticamente no exportan desde México a la Unión Europea o a los países y las empresas asiáticos tampoco exportan desde México a Europa o hacia los países asiáticos. Las empresas manufactureras transnacionales, en general, trasladan a México procesos de producción fragmentados e intensivos en mano de obra con escaso nivel tecnológico. Destacó que, a principios de la década de 1980, las importaciones de bienes intermedios representaban el 40% del total de importaciones para 2018, habían duplicado su peso relativo llegando al 80% del total.

En la composición de las exportaciones manufactureras mexicanas destacan los productos automotrices (36.2%), equipos y aparatos eléctricos y electrónicos (18.3%), maquinaria y equipos especiales (15.9%), equipo profesional y científico (4.7%) y alimentos, bebidas y tabaco (4.6%).

Respecto al desarrollo científico y tecnológico, aseveró que el sector manufacturero es el sector donde ocurre la mayor parte de la innovación que se registra en el mundo. “Si en México este sector está en manos de empresas transnacionales cabe preguntarse qué caso tiene hacer investigación y desarrollo propios. Las empresas transnacionales cuentan con sus propios centros de investigación y desarrollo localizadas fuera de nuestras fronteras y sus conexiones con el mundo académico es con universidades y centros de investigación en sus países de origen”, explicó el Doctor.

Para contrastar lo que sucede en México, revisó lo que hizo China destacó que la decisión del Comité Central del Partido Comunista Chino sobre ciencia y tecnología donde se manifestó claramente la voluntad política del Estado a través del discurso de Deng Xiaoping , el cual señaló: “Que tanto la reforma científica como la tecnológica  tenían  la finalidad de emancipar a las fuerzas productivas del país a través de un nuevo sistema económico que permitiera a su vez el progreso tecnológico y el crecimiento económico , los cuales estaban ligados de manera indisoluble”.

Explicó que desde ese momento los componentes tecnológicos-científicos se orientaron al nuevo desarrollo económico del país y fueron obligatorios e indisolubles a manera de un sistema estratégico.

Mientras que, en México los funcionarios mexicanos se dieron cuenta de que el modelo de industrialización de México requería modificaciones de fondo, se necesitaba modernizar el sector productivo nacional para hacerlo más eficiente y poder exportar.

Además, urgía una política de desarrollo integral donde la ciencia y la tecnología fueran piezas centrales del crecimiento, para ello se promulgaron leyes y se crearon varias instituciones que le daban coherencia a una política de desarrollo industrial integral. Con los cambios que se dieron a partir de la crisis de la deuda en 1982, llegaron las empresas manufactureras transnacionales cuyo propósito era exportar a Estados Unidos, con lo que la existencia de un “Instituto Mexicano de Comercio Exterior” carecía de sentido.

Por otra parte, dado que ya no existe una política industrial que fomente la industria nacional, y que el sector manufacturero está mayoritariamente en manos de empresas transnacionales cabe preguntarse: ¿Cuál es el sentido del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología?  El Conacyt surgió como parte de un mecanismo que formaba parte de la política industrial y de desarrollo integral del país, pero al desmantelarse todos los programas industriales, el Consejo quedó como un “engrane” suelto de un mecanismo que ya no existe. El sistema nacional de investigación siguió existiendo como un muerto viviente, sin relación con el sistema productivo, y terminó creando una dinámica propia.

En la tercera parte Herencia Neoliberal y situación actual aseveró que con la apertura comercial y de capitales, demás compromisos adquiridos por México con sus adhesiones a organismos internacionales, como la OMC y la OECD, así como a la firma de tratados de libre comercio, pero especialmente con EUA y Canadá, Mexico perdió todos sus instrumentos de política económica para promover su desarrollo.

Manifestó que la política fiscal y monetaria se convirtieron en irrelevantes y sirven principalmente para mantener estable el tipo de cambio.

La política comercial quedo eliminada con la apertura comercial y la política industrial limitada por el criterio de prácticas desleales de comercio.

La política cambiaria inoperante ante la apertura comercial y la ausencia de bienes nacionales que compiten con la importación.

La política financiera dejo de operar con fines de desarrollo al estar dominada por bancos extranjeros, que hacen poco caso a las recomendaciones de inversión sugeridas por el gobierno.

Y la última parte referente a la situación actual destacó que el actual gobierno recibió una economía con poco crecimiento, el presidente actual heredó un país fuertemente endeudado, estancado, con grandes carencias, baja en la calificación de la deuda y que tiene que enfrentar una epidemia con el consecuente gasto en salud.

Tiene que apoyar a los más necesitados, y se le exige que se endeude para “salvar la planta productiva”, pero como hemos visto, ¿De qué planta productiva estamos hablando? ¿de un sector manufacturero, de un sector hotelero y de un sector financiero dominado por capital extranjeros? ¿A ese capital es al que se pretende ayudar endeudando al país? A esas empresas ya las están ayudando en sus países de origen.

Los opositores a López Obrador hablan de una catástrofe sanitaria y económica, que no se ha dado, el número de muertes por habitante es mucho menor que en otros países, ni más ni menos que en EUA con recursos mucho mayores que nosotros.

Advirtió que, en cuanto a la recuperación económica, dada nuestra total dependencia de EUA, la recuperación será rápida. Se habla de recuperación, no de prosperidad. Recuperación bajo la estructura actual es a niveles de 1 o máximos 2% al año.

Para crecer más rápido hay que transformar la estructura económica actual y adaptar la estrategia económica nacional a la seguida por otros países exitosos.  Para crecer más rápido habría que hacer una reforma estructural de fondo y para eso se requiere harmonía entre el capital privado nacional y el Gobierno Federal.

Finalmente expresó recomendaciones de política manifestó que la crisis y los cambios geopolíticos y económicos que están sucediendo en el mundo ofrecen grandes oportunidades que se deberían de aprovechar.

Dijo que el encono del sector privado contra el gobierno federal no tiene sentido. Con políticas de redistribución del ingreso y ataque a la corrupción el presidente tiene asegurado el apoyo para las elecciones intermedias de 2021 y el de su partido en 2024, no necesita del apoyo del sector privado nacional. La recuperación económica va a venir vía la recuperación de EUA.

“Con actitudes de enfrentamiento el sector empresarial lo único que logra es el rechazo de gran parte de la población que quiere cambio y ese cambio es inevitable, la mayor parte de la población no está de acuerdo con la injusticia social, el racismo, el clasismo y demás lacras de la sociedad. Las redes sociales así lo reflejan”, manifestó.

Concluyó aseverando que el sector empresarial no es monolítico, existe división de intereses entre empresarios industriales nacionales y extranjeros, entre empresarios industriales y empresarios del sector comercio, entre empresarios industriales y contratistas del sector de la construcción, etc. Aseguró que, en su opinión, los pocos empresarios nacionales que han sobrevivido en el sector industrial deberían de unirse con el presidente en un proyecto nacionalista, participar en los proyectos de infraestructura que se están construyendo y diseñar una estrategia integral de industrialización del país.

Publicado en Revista Industria Digital

16 de junio de 2020

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