Covid-19 y más, la tormenta perfecta para una industria en recesión

Por: Manuel Pérez Cárdenas

Jefe de la Oficina de Presidencia de CONCAMIN

Ante la pandemia del coronavirus y su impacto que está afectando a todo el mundo, el Presidente de Francia toma la iniciativa para dar la cara a sus ciudadanos y les dice que no se preocupen, que aunque se enfrenta un gran problema no va a permitir que ninguna empresa en Francia quiebre, y presentó un programa para mitigar el impacto
de la epidemia en la economía nacional, en la vida de los ciudadanos y para la planta productiva de su país.

Vemos un jefe de gobierno que está asumiendo el liderazgo que le corresponde frente a su pueblo, lo mismo han hecho Boris Johnson, Primer Ministro de Gran Bretaña, Angela Merkel, Canciller de Alemania, Vladimir Putin en Rusia, entre otros mandatarios, pero contrario a eso, en nuestro país tenemos un presidente que se niega a siquiera reconocer que hay un riesgo, y ante esta falta de reconocimiento, no hay una solución que permita apoyar tanto al aparato productivo como de bienestar, ese es el contraste que tenemos.
Lo que está sucediendo es que el gobierno está estático, la sociedad se ha venido movilizando sola y ha rebasado a este gobierno que se niega a reconocer el riesgo de la pandemia, así como los efectos de la misma, en lugar de ir a la cabeza, liderando los esfuerzos de contención del virus, y hoy día encontramos que es la sociedad la que marca la pauta, esa es la diferencia de lo que está sucediendo en México.

La gente exige que haya un liderazgo, que se reconozca el problema, que se sepa hacia dónde ir. En este momento hay tres áreas del problema del coronavirus: el sanitario, el económico y el psicosocial, los tres interactúan, los tres se afectan y los tres se están presentando en todos los países. En tres o cuatro semanas habrá en nuestro país gente
afectada por esta enfermedad, estaremos en una situación potencialmente difícil, estamos en la fase 2 y seguramente pasaremos a fase 3, pero independientemente de esto, suponiendo que no pasara nada de lo sanitario,  las señales que manda el mundo son de miedo, pánico e inseguridad, y no hay una dirección de un líder natural, por tanto, la gente está decidiendo por ella misma encerrase en su casa, cerrar sus empresas y bajar el ritmo de actividad.

En lo económico hoy tenemos un precio del petróleo que se cayó a 12 dólares, cuando el estimado en el presupuesto de la Ley de Ingresos de 2020 era de 49 dólares, suponiendo que esta situación dure de 4 a 6 meses, esto significa que el gobierno de México va a tener una caída en sus ingresos de 300 mil millones de dólares, aunado a esta situación, el tipo de cambio sube y el Banco de México no puede bajar las tasas de interés, en cuanto a la inversión, hay que mantenerla atractiva para inversionistas extranjeros o bien evitar el retiro de capitales, estas dos variables macro van a determinar que el gobierno no tenga recursos, de ahí la importancia de la inversión privada
para sacar adelante al país, pero el gobierno debe sentar las bases y los programas que brinden certeza y certidumbre a la inversión.
Reitero, aunque no hubiera un solo caso en nuestro país, los efectos económicos son ya devastadores para México, y estamos apenas entrando en la crisis, con el cierre de cines, teatros, escuelas, etcétera, que va a traer todavía un mayor impacto. El costo de estas acciones es incalculable, las empresas se van a dañar, no van poder pagar los impuestos ni las contribuciones, habrá un gran desastre, por eso se considera que Covid-19 y más, es la tormenta perfecta.
Si como país de antemano no traíamos con qué defendernos, la probabilidad de salir mal parados es muy alta, eso es
lo que nos está pasando, y la cobertura petrolera contratada no resolverá el problema financiero ocasionado tanto por la baja en los precios del petróleo como por el Covid-19. Estamos atravesando una situación de recursos limitados, cuando se tiene una pérdida de 300 mil millones de dólares en los ingresos y se contempla un escenario en la caída de la recaudación, porque las empresas no van a tener recursos con qué pagar el IVA, el Impuesto Sobre la Renta, el IEPS, etcétera, asimismo se tendrá una baja en el consumo impactando en la recaudación del IVA.
Por todo ello, buscamos presentar, a través de Revista Industria, la postura de la industria confederada con el objetivo de dar respuestas a lo que el sector quiere escuchar y también darles voz a sus inquietudes

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