CONCAMIN combatirá la corrupción de frente Política de Integridad Industrial

La CONCAMIN cumple en el año 2018 el primer centenario de su fundación. A lo largo de sus 100 años ha sido más que un testigo, un verdadero protagonista de la historia de México, impulsando el desarrollo económico y social del país a partir de la creación de valor, que se ha traducido en la generación de empleos y de empresas en cada uno de los sectores industriales que agrupa. La industria es el sector económico que transforma y que crea satisfactores tangibles, que motiva el desarrollo económico con inversiones de largo plazo que funden una relación de confianza entre el Estado, la empresa y el talento que ahí se desarrolla. La CONCAMIN aporta el 35% del Producto Interno Bruto, 42% de empleos mejor pagados y 90% de las exportaciones que realiza México, teniendo aproximadamente millón y medio de empresas -cifra variable- y generando más de 8.4 millones de empleos formales.

Desde la fundación de CONCAMIN, los industriales han pugnado por hacer de México un auténtico Estado de derecho, entendiendo a éste, como una condición indispensable para el desarrollo económico y social del país. Es justamente en este contexto, que tanto CONCAMIN como las Cámaras y Asociaciones que forman parte de ella, hacen una manifestación explícita de su compromiso con la integridad, la transparencia y en general, con el cumplimiento de todas aquellas normas jurídicas que regulan la vida de la industria. Para ello, el Presidente de CONCAMIN, Francisco Cervantes Díaz, así como el Contralor Social Empresarial, Sergio Alberto Martin Esquivel, han impulsado la Política de Integridad Industrial (PII), misma que marcará el camino del cumplimiento y que a su vez, propiciará mayores oportunidades de crecimiento y desarrollo para los industriales de México.

Es el momento de generar una cultura de integridad y cumplimiento dentro de CONCAMIN y sus organismos, ya que como señala Díaz Romero, no se puede tener el terreno parejo en una competencia, cuando a base de prebendas, de permisos o de trabas, compiten contigo o te impiden competir, te cierran tu negocio, te hacen trastada y media, y así no puede prosperar una empresa ni un sector  y por su parte, Rubio del Cueto asegura que lo que más impulsa a la inversión productiva es el Estado de derecho, evitar la corrupción.

La CONCAMIN ha sido un firme impulsor de la integridad en la industria, es por ello que ha reconocido desde hace algunos años con el Premio Ética y Valores a una gran cantidad de empresas. De igual manera, recientemente logró el distintivo como Organismo Promotor de la Responsabilidad Social Empresarial y creó una Contraloría Social Empresarial como un mecanismo interno para promover no sólo la denuncia, sino principalmente para impulsar prácticas que permitan a la industria ser más competitiva. Ahora es el momento de dar el siguiente paso y concretar los esfuerzos en un gobierno corporativo con los mejores estándares de prevención y mejores prácticas empresariales. Como organismo cúpula debemos de ser el ejemplo a seguir y por ello se establecerán los estándares para los organismos empresariales y las empresas que los conforman, es por ello que se construirán esquemas de certificación del industrial íntegro, con esquema de incentivos que lo impulse a adoptar estándares de cumplimiento y mejores prácticas.

En aras de consolidarse como un órgano de consulta del Estado mexicano, que se encuentre a la vanguardia y que responda a las exigencias del México actual, CONCAMIN reafirma su compromiso con la ética y con la integridad empresarial. Es sin duda el elemento de la globalización el que nos impulsa adoptar estándares de mejores prácticas corporativas, de prevención y control. Son instrumentos como los tratados de libre comercio y alianzas específicas las que dotarán a México de mayores oportunidades de incrementar su competitividad y productividad, es por ello que Francisco Cervantes Díaz tiene la firme convicción de impulsar a los industriales de México en otros países, como es el caso de Francia y España, alianzas que ampliarán mercados y generarán desarrollo y tecnología.

Los estándares internacionales derivados de la globalización de mercados, las malas prácticas corporativas y la vulnerabilidad a la corrupción, que tiene en específico mal evaluado a nuestro país, nos obligan a estar a la altura y para ello debemos transformar nuestra forma de hacer negocios. Los tratados de libre comercio, las empresas transnacionales, la obtención de financiamientos, seguros, el acceso a la bolsa de valores e inclusive, la relación con el gobierno, nos obligan a tener en el sector privado sistemas de prevención y cumplimiento normativo, partiendo de la ética e integridad empresarial.

La efectividad de la función pública es decadente, los casos de corrupción son cosa de todos los días y la sociedad ha perdido credibilidad en las figuras del Estado, es por ello que pensar en mecanismos duales y efectivos de mitigación de las malas prácticas de servidores públicos y operadores económicos, nos animan a pensar que podemos generar mejores condiciones.

En la mayoría de países la captación de ingresos es insuficiente para atender las necesidades sociales más básicas y eso ha ocasionado que la deuda pública siga creciendo y que la capacidad de gasto disminuya, es por eso que resulta fundamental implementar esquemas de control que regulen las conductas y cierren el paso a la arbitrariedad en el servicio público y al abuso de cierta parte del sector privado. La corrupción es un mal que afecta a la sociedad y a las empresas encargadas de la generación de desarrollo, empleo y condiciones que produzcan mayor competitividad y productividad para el país.

La PII ha tomado como base los estándares, manuales y guías de la UNODC, OCDE, OEA, Banco Mundial e inclusive ha adoptado el Código de Integridad y Ética Empresarial del Consejo Coordinador Empresarial. En colaboración con la Asociación Mexicana de Integridad y Compliance se va a desdoblar la PII a las Cámaras y Asociaciones, así como a las empresas que las agremian, con la finalidad de construir un verdadero modelo de prevención y control de riesgos a través del estándar de cumplimiento normativo, que considere a la persona física y moral como parte de la estrategia, que construya profesionistas de cumplimiento y que sea un verdadero catalizador de la integridad industrial, ejemplo nacional e internacional, que además acredite que cumplir con la ley nos dará mayores oportunidades en el mercado y sostenibilidad a largo plazo.

Agustín Carstens, quien fuera gobernador del Banco de México (2010-2017) y titular de la SHCP (2006-2009), ha señalado puntualmente que el Estado de derecho, la impunidad y la corrupción son factores que afectan directamente la economía, siendo el tema que nos falta llevar a cabo para cerrar el círculo y realmente tener un desempeño económico mucho mejor. Es indiscutible que estos tres temas que se acaban de mencionar siguen incidiendo sobre el crecimiento y desarrollo del país.

De acuerdo al Índice Global de Impunidad 2018 del Centro de Estudios sobre la Impunidad y Justicia de la Universidad de las Américas Puebla, se califica a México en un 69.84% tomando la media del valor de los estados. La media global es de 55.3 por ciento.

Cartier-Bresson sostiene que cualquiera que sea el régimen político, los países en desarrollo se muestran más vulnerables a la corrupción por sus fallas de gobierno y de mercado que crean distorsiones, y señala que la mala gobernanza actúa como una de las principales raíces de la expansión de corrupción, teniendo como factor la debilidad del sistema de controles y equilibrios, seguir anclado en el clientelismo, patrimonialismo y corporativismo y contar con un sistema de leyes inadecuado. En los últimos años, en México hemos visto todas las modalidades de corrupción, desde trabajar de la mano con la delincuencia organizada, blanqueo de capitales, fideicomisos, robo de recursos por sistema, procesos de contratación pública, entre otros esquemas. El problema es que se ha convertido en una corrupción sistémica. Rodríguez-Arana resalta que la corrupción sistémica debe entenderse no como un fracaso de las instituciones públicas de Gobierno, sino más bien, y, sobre todo, como un sistema funcional del que los gobernantes echan mano nada menos que para secuestrar los flujos ordinarios de la actividad económica y convertirlos en una auténtica cleptocracia. La corrupción sistémica, la que hoy inunda tantas instituciones públicas o privadas, provoca, señala este informe, en las poblaciones tanta indignación que en muchos casos los cambios de gobierno se producen por esta razón, por el profundo malestar que provoca en los habitantes, que en algunas latitudes dan lugar a fenómenos peligrosos de insurgencia, a veces signo populista y demagógico que lejos de resolver los problemas, en ocasiones los agravan. Por otra parte, la corrupción sistémica, como fácilmente puede colegirse, supone una muy grave amenaza para la seguridad internacional pues a su vera florece el crimen organizado, el terrorismo o el narcotráfico.

Es de reconocer que la otra cara de la moneda en la corrupción son las empresas que buscan beneficiarse a través de un contrato, gestiones de gobierno o generarse condiciones favorables en contra de la legalidad. La CONCAMIN está convencida a través de sus liderazgos en poner el ejemplo y aspirar a una industria íntegra y por ello iniciar con la PII, que bajo un esquema de gobierno corporativo pondrá en suerte de sus agremiados modelos de cumplimiento normativo, guías, programas de desarrollo y formación, así como los estándares de certificación que impulsen el desarrollo de las empresas, que les permita acceder a nuevos mercados, obtener mejores condiciones de financiamiento, y propiciar escenarios de responsabilidad social. La integridad empresarial no solamente obedece a la corrupción misma, sino que parte de establecer la pauta en el cumplimiento de normas jurídicas, en hacer las cosas bien y no buscar beneficiarnos en algo que la ley no permite. Encontrar el camino de la legalidad es nuestro deber y de ahí parte nuestra calidad moral para exigir lo mismo de los demás, es por ello que con estándares de cumplimiento normativo marcaremos la ruta a seguir por las empresas mexicanas.

Con las reformas derivadas del Sistema Nacional Anticorrupción tenemos mayores sanciones para las personas jurídicas en materia penal y administrativa, que ponen en riesgo no sólo su patrimonio sino la continuidad del negocio. Por otra parte, los tratados de libre comercio que México tiene celebrados con otros países y en específico el celebrado con Canadá y Estados Unidos, establecen medidas para prevenir y combatir la corrupción en las relaciones comerciales entre los tres países, estableciendo la obligatoriedad de contar con sistemas de compliance y antisoborno.

La CONCAMIN, el pasado 21 de noviembre de 2018, integró un Consejo Nacional de Integridad como el órgano máximo en materia de integridad y cumplimiento de la industria nacional, que contará con su gobierno corporativo, comité de ética industrial y grupos de trabajo, con la finalidad de penetrar con la estrategia y lograr su implementación y efectividad.

Por: Sergio Alberto Martin Esquivel
Presidente de la Comisión de Integridad y Compras de Gobierno

 

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