4o Informe Semanal COVID-INDUSTRIAL: Efectos en la economía, la industria y el empleo

El jueves 7 de mayo tuvo lugar el Cuarto Informe Semanal del COVID-INDUSTRIAL, organizado por la Confederación de Cámaras Industriales de los Estados Unidos Mexicanos (CONCAMIN). El COVID-INDUSTRIAL se ha convertido en el termómetro semanal de la industria mexicana durante la Pandemia del COVID-19, presentando información relevante de los diferentes sectores y reflexiones para fortalecer al aparato productivo nacional desde el punto de vista de la industria. En esta ocasión, se contó con la participación de la Cámara Nacional de Aerotransportes (CANAERO), la Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados (CANIRAC) y la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC), quienes expusieron la problemática que enfrentan actualmente en sus sectores.

Manuel Pérez Cárdenas, jefe de la Oficina de Presidencia de CONCAMIN, señaló que este período constituye una crisis de grandes proporciones, sin precedente alguno en la historia moderna del país, y agregó que si esta situación se extiende hasta mediados de junio, probablemente cerrarán un millón de empresas en el país y entre 3 y 5 millones de personas pasarían a la pobreza, creciendo en 10% el número de pobres en el país, lo que nos dejaría con una estructura productiva y social devastadas.

Destacó que en la CONCAMIN continúan en la ruta del “diálogo y propuestas” e indicó que vendrán los tiempos de la imputación de responsabilidades “y en ese paredón no estaremos nosotros, pues nadie podrá decir que obstaculizamos el consenso, que impedimos ninguna acción o incumplimos norma alguna, ni que fuimos omisos en hacer recomendaciones o propiciar la unidad entre industriales y autoridades”. Enfatizó que es momento de empezar a preparar el regreso a la normalidad operativa, pero aclaró que éste no será sencillo, ya que para reiniciar operaciones habrá que tomar en cuenta, por encima de toda otra consideración, la seguridad de los trabajadores, lo que implica elaborar protocolos de seguridad sanitaria que regulen el acceso a las instalaciones fabriles, los flujos de sus movimientos en el interior, así como el control de los traslados desde sus hogares hasta sus centros de trabajo y viceversa.

Por su parte, Eduardo Elizondo Williams, Director General  de  Whirlpool  México  y Presidente de la Asociación Nacional de Fabricantes de Aparatos Domésticos (ANFAD), compartió su experiencia en términos  de  cómo  deben  prepararse las empresas para el reinicio operativo, destacando que la normalidad no va a volver y se requiere estar preparados para arrancar de manera segura, de lo contrario sería una arranque en falso y se tendría que volver a parar.

Entre las medidas recomendadas destacan: la toma de temperatura al 100% de las personas de manera diaria; contar con todas las medidas higiénicas como el uso de cubre-bocas y gel desinfectante; mantener distanciamiento de por lo menos 1.5 metros y donde sea posible poner barreras físicas; evitar en lo posible que la gente toque superficies; implementación de protocolos de sanitización diaria para áreas comunes, y en fin de semana para las áreas productivas; lavado constante de manos; y el personal que pueda hacer trabajo desde su casa debe continuar con el home office. Resaltó que “la productividad y el regreso al trabajo no están peleados con la seguridad”.

El Presidente de CONCAMIN, Francisco Cervantes Díaz, compartió que han iniciado con las secretarías de Economía, del Trabajo y el IMSS una serie de reuniones preparatorias de lo  que  será el regreso a la normalidad  operativa,  que tendrá como principal condición la seguridad de que los centros de trabajo no se conviertan en centros de contagio. Reconoció a la Secretaría de  Economía  su disposición para avanzar en lo que sin duda será una experiencia nunca antes vivida en términos laborales tanto en nuestro país, como en el mundo.

Puntualizó que para tener el mayor éxito, el reinicio deberá ser gradual, ordenado y cauto, además de regional e integral, esto último porque deberá estar coordinado  con la cadena de proveeduría. Comentó que aún no hay fecha para el reinicio de ningún sector en lo particular y que dependerá de las resoluciones que habrá de tomar el Consejo de Salubridad General, pero que la industria ha empezado a preparar lo necesario para que cuando se dé el banderazo de salida, puedan acortarse los tiempos del proceso. Dijo que el mundo habrá cambiado al término de la primera fase de esta pandemia, por lo que se tendrá que aprender la nueva realidad.

Concluyó señalando que “en la CONCAMIN estamos y seguiremos trabajando para ayudar a todos a transitar en estas novedosas formas de vida, pero es importante que cada uno comprendamos a cabalidad lo que esto significa. Quien se resista a este cambio, o quien lo desatienda, perderá aún más de lo ya perdido”.

José Luis de la Cruz, Presidente de la Comisión de Estudios Económicos, presentó  la  situación  que   existe   en   las manufacturas globales y cómo en México se están empezando a observar los primeros indicadores de lo que  sucedió en abril pasado. Apuntó que el Índice de Pedidos Manufactureros (IPM) para el mes de abril, muestra una caída significativa respecto a lo que había ocurrido el mes pasado, es decir, en abril se profundizó el letargo que se observa  en   manufacturas   tanto   en   la   parte del área del T-MEC como en la Unión Europea. (Gráfica 1)

En Asia ocurrió una situación similar. Durante los primeros meses del año, países como Vietnam, Taiwán y Corea habían logrado resistir una caída en su indicador de manufacturas, pero  en abril incluso la India resintió el problema y se observa que este indicador, que resulta de encuestas a los gerentes de compras, muestra que la percepción de la situación en el sector manufacturero se ha deteriorado. (Gráfica 2)

Para el caso de México el dato del mes de abril es el más bajo,  que ni en la crisis del 2009 se observó. Este es el primer indicador que está mostrando el grado de afectación económica que se observa en las manufacturas y es una señal que se debe atender, porque para reactivar la economía mexicana se  requieren  políticas e instrumentos de política económica distintos. La afectación ya se está sintiendo en el sector fabril. (Gráfica 3)

En la parte de la confianza del empresario, José Luis de la Cruz dijo que el indicador en el sector de las manufacturas muestra que en abril se vio un descenso también pronunciado de la confianza empresarial en este sector. (Gráfica 4)

Expresó que el sector de la construcción muestra una situación similar: un descenso en la confianza empresarial, que se traduce en que las prospectivas sobre inversión se sigan debilitando. (Gráfica 5)

Añadió que la confianza empresarial, sobre todo de aquellas empresas vinculadas a la parte final de la cadena productiva que es el comercio, también muestra un descenso significativo. En su conjunto, los tres indicadores de confianza están señalando que hay una percepción de deterioro importante sobre el rumbo de la economía mexicana. (Gráfica 6)

En la primera de las siguientes gráficas se presenta el resumen de los tres indicadores sobre cómo está la confianza empresarial, las tres restantes son parte de los componentes que permiten construir ese indicador, donde el más delicado es el de “momento adecuado para invertir”, al respecto, el índice va   de 0 a 100, cuando está por debajo de 50 puntos marca una situación recesiva, comercio y construcción están por debajo de 20 puntos, algo que no se había visto, lo que implica, junto con la situación de las manufacturas, que la confianza para invertir se ha debilitado y si no hay confianza en la inversión, la generación de empleo y el crecimiento económico también se debilitan.

 

Las últimas dos gráficas son  un  contraste  entre  qué  situación  se observa para el país en el presente, las cuales muestran un deterioro de la percepción  de  lo  que  ocurrió  durante  el  mes  de abril, así como en el optimismo de la situación económica futura, la cual también perdió fuerza. Hace 12  meses  se  tenía una percepción positiva, por arriba de los 50 puntos, excepto de las manufacturas, en éstas ya también se prevé que en los meses por venir pueda existir una situación no tan favorable. Resaltó   que los programas de reactivación y las propuestas tienen que trabajar en crear confianza, para que exista la posibilidad de generar mayor inversión. (Gráfica 7)

Recordó que sin inversión no hay manera de generar crecimiento económico y no existe en la historia económica un solo país exitoso que no tenga al crecimiento como motor del desarrollo social, y que se requieren, por simple crecimiento de la población, un millón de empleos más cada año, pero para ello es fundamental generar inversión, y el 90% de ésta en nuestro país la genera el sector privado, en ese sentido es en donde    se tiene que trabajar en la propuesta de reconstrucción de la economía, una vez que el coronavirus pase.

 

Posteriormente los voceros del COVID-INDUSTRAL, Raúl Picard, Alejandro Malagón y José Cohen presentaron el estado de la industria mexicana por el COVID-19, derivado de la encuesta aplicada del 1º al 4 de mayo. Raúl Picard informó que el 87%  de las empresas encuestadas son MiPyMes, cifra equivalente a la de las dos previas encuestas, el 90.02% se enfoca al mercado nacional y una parte importante desarrolla sus actividades principalmente en la zona centro del país.

Por su parte, José Cohen presentó el impacto en los ingresos, las ventas y la cobranza, donde el 94% de las empresas encuestadas ya presentan dificultades en sus ingresos, de éstas, el 36% prácticamente no tienen ingresos y 6 de cada 10 empresas han visto mermados sus ingresos por más de un 50%

En cuanto a los impactos en las ventas, aseguró que se observan dos indicadores preocupantes, el primero es que el 50% de las empresas ya tienen considerada una disminución sobre sus objetivos futuros; y que solamente el 6% están previendo un crecimiento, cifra menor si se compara con el 8.9% de la semana anterior.

Al día de hoy seis de cada 10 empresas tienen un deterioro en ventas por arriba del 51%, en donde el 35.5% de las empresas ya prácticamente están sin ventas.

Indicó que en los impactos en la cobranza, 6 de cada 10 empresas prácticamente no están cobrando absolutamente nada, lo que conlleva  un  problema  muy  serio  de  liquidez,  las previsiones que se tenían era que las actividades iban a suspenderse por 30 días y hoy, sin tener certeza de cuándo se reactivará la actividad económica, ya suman 60 días sin cobranza, manteniendo empleos y cargos fijos de algunos servicios. Más del 51% de las empresas tienen un serio problema en el tema de la cobranza, convirtiéndose en un problema de liquidez y de solvencia económica.

Alejandro Malagón señaló que las empresas ven como problemas graves los siguientes: caída de la demanda, falta de liquidez, paro de operaciones y pago de sueldos y salarios, además de problemas de ausentismo y robos, que han ido en aumento, por lo que esta problemática debe atenderse por orden de importancia.

Enfatizó que dentro de todo lo malo, hay una buena noticia con relación a la percepción de la recuperación y normalización para empezar a operar, durante la primera encuesta las empresas señalaron que no tenían idea de lo que iba a pasar en este sentido, la semana anterior empezó a bajar un poco la incertidumbre y plantear que podría ser en junio, septiembre o diciembre, y en esta última encuesta se empieza a ver cierto optimismo y un porcentaje mayor de empresas cree que estarán operando en junio.

Agregó que el principal punto es trabajar con salud siguiendo los lineamientos, en segundo lugar la protección del empleo y en tercero la recuperación de la economía. Dijo que están tratando de blindar por todos lados el empleo, aunque algunas empresas que ya no pueden seguir sosteniendo el 100% del personal han empezado a reducirlo. Apuntó que próximamente se tendrán datos oficiales de los empleos perdidos, pero el ritmo ha sido casi 20 mil empleos diarios menos. Añadió que hoy más de la mitad de las empresas (52.3%) ha reducido a su personal contra el 45% reportado la semana pasada y consideró que las empresas siguen haciendo un esfuerzo importante por mantener a sus trabajadores.

Con relación a la recuperación del IVA por el compromiso que hizo el gobierno con los empresarios de acelerarla, de cada 10 empresas, nueve tienen problemas y sólo un pequeño porcentaje está teniendo su recuperación aunque con dos o tres semanas de retraso, pero indicó que para las empresas el flujo es de alta importancia para poder operar.

En lo relativo a los gastos fijos, Malagón señaló que hay una cantidad de pequeñas empresas que están cerradas por la restricción, pero les siguen llegando los cargos fijos, como el  del  Cenagas,  que se comentó desde la semana pasada, agregó que también se ha solicitado que en algunos servicios se posponga el pago, para que con ese dinero se pueda hacer frente a los salarios de los empleados.

Referente a la viabilidad del negocio, de acuerdo con la encuesta varias empresas han mencionado que ya no pueden más con el pago de los salarios, la liquidez,    el tema de las ventas, la cobranza, la problemática de los fijos, y que si esta  situación continúa todo el mes de mayo, el 50% de las empresas encuestadas cerrarían definitivamente, lo cual sería un grave problema. (Gráfica viabilidad del negocio)

En el tema de los apoyos indicó que los encuestados refirieron como prioridades apoyos en el pago de impuestos, agradecieron que el SAT como persona física les ayude a posponer el pago, pero como empresa, mientras no haya actividad y deban seguir pagando sin generar, encuentran difícil poder mantener el empleo, por lo que consideraron importante empezar con un plan para poder operar, en el tema de los créditos, comentó que no se trata de utilidades, sino que se está pidiendo apoyo para tener un recurso que mantenga el empleo.

En el rubro de apoyos gubernamentales, destacó que 4 de cada 100 empresas están recibiendo apoyo federal y resaltó que el gobierno estatal es el que más ha apoyado a las empresas. En el tema de los créditos la información se mantuvo, una de cada 5 empresas está teniendo apoyo de la banca comercial y uno de cada 10 de la banca de desarrollo.

En términos del impacto a la industria en México, el cálculo es de una pérdida de 5,300 millones de dólares para el 2020, con gran incertidumbre en la capacidad de recuperación. Se tienen 534 mil empleos en riesgo y por cada empleo que se pierda en esta industria se pierden 28 empleos adicionales en las cadenas de valor asociadas al sector. Resaltó que actualmente el 80% de la flota nacional está en tierra y se observa una afectación en varias industrias adicionales, entre ellas el turismo, la hospitalidad y el comercio.

Durante su participación, Luis Noriega, presidente de la Cámara Nacional de  Aerotransportes (CANAERO),        señaló que en México hay 59 aeropuertos, 70 aerolíneas volando dentro y hacia México, con una flota comercial de 355 aviones, las cuales operan más de 600 rutas, mueven a 277 mil pasajeros diarios y se manejan más de 2 mil toneladas de carga diaria. Agregó que este sector representa el 3.05% del PIB y cuenta con 1.4 millones de empleos directos e indirectos y que aportan 19 mil 600 millones de dólares en gasto de visitantes internacionales aéreos, siendo la tercera fuente de ingresos de divisas.

Expresó que el impacto del virus en la industria es evidentemente a nivel global y está teniendo una repercusión enorme, la IATA señala que las pérdidas hasta 2020 se estiman en 314 mil millones de dólares, actualmente hay más de 4 y medio millones de vuelos cancelados y un dato relevantes es que el 40% de los pasajeros cotidianos esperarán por lo menos 6 meses antes de programar su primer vuelo después de la reactivación, lo que los pone en una situación complicada. Reveló que “el impacto de esta crisis es muy superior a la combinación de septiembre 11 y la influenza H1N1”.

Hacia el futuro, dijo que el punto más importante es sobrevivir y el siguiente es reconstruir la confianza de los pasajeros, así como buscar la forma de que las personas empiecen a volar antes de seis meses. Resaltó que de acuerdo a sus encuestas el 65% de los pasajeros consideró que la industria aérea ha respondido muy bien a la crisis y dijo que esto se logró gracias a una serie de medidas que van desde el reciclaje del aire en los aviones, el uso de medidas de saneamiento de grado hospitalario, uso de mascarillas y toma de temperatura, además de que se trabaja con los grupos aeroportuarios para asegurar que los protocolos con los que se cuenta sean eficientes.

Comentó que a corto plazo buscan la  reducción  de  costos  por medio de conversaciones con grupos aeroportuarios para intentar diferir el pago de impuestos, así como apoyo del gobierno a rutas no rentables. Para el mediano plazo, se está hablando con la Secretaría de Salud para que incluyan en su presupuesto algunas medidas sanitarias que van a requerirse en el futuro. Y para el largo plazo indicó que se necesita la reestructura de créditos, para lo cual requieren del apoyo del gobierno y la modificación de inversiones en los planes maestros de desarrollo de los grupos aeroportuarios para tratar de reducir la inversión que se va a requerir y con ello bajar los costos de operación de las aerolíneas y los costos que tienen que pagar los pasajeros a través del TUA. Todas estas medidas, dijo, están enfocadas a tratar de asegurar la no pérdida de competitividad de la industria ni los empleos.

Posteriormente, Francisco Fernández, presidente de la CANIRAC, al presentar la problemática del sector de los restaurantes, apuntó que en el caso de su gremio, a diferencia de otros de la industria, el 100% tiene ventas inferiores al 50% que de acuerdo con información del INEGI hay más de 600 mil unidades económicas en el país y -98% de ellas MyPimes- y que, de éstas, el 48% son negocios familiares con una contribución importante de mujeres. Participan en esta actividad más de 2 millones 100 mil personas de manera directa, y explicó que son un sector dinámico que impacta en el 83% de las ramas económicas.

Entre la problemática del sector destacó que existe competencia desleal, alto porcentaje de comercio informal; sobre-regularización y sobre-verificación (mencionó que tienen que atender cerca de 200 trámites), lo que genera un fuerte impacto porque el 5% de las utilidades se destinan a pagar precisamente estos trámites; además, dijo que son un medio altamente competido donde dos de cada 10 restaurantes que abren cierran al año siguiente de haber iniciado operaciones.

Aseguró que actualmente el 80% de los restaurantes están cerrados, no  tienen  ingresos, pero continúan con gastos importantes como el pago de la nómina; sin embargo, cuando se tienen tantos días sin trabajar lo que sucederá es que se va a  afectar al empleo, dijo que solamente el 10% del sector está vendiendo comida para llevar, y contrario a lo que se piensa esta opción no va a ser suficiente, por lo que se prevé que el impacto será brutal y muchos restaurantes cerrarán.

Fernández dejó claro que en la industria restaurantera 70% vive al día, y refirió que algunas empresas pueden guardar inventarios, equipo o maquinaria y usarlo al reanudar sus ventas, no así en el caso del gremio de la hospitalidad, “lo que hoy no vendamos no se va a volver a vender, es una pérdida total, es una venta que no se realizó, por lo tanto la afectación será directamente ya no a la utilidad sino a la sobrevivencia”.

De acuerdo a la experiencia que se tuvo en el 2009, donde las pérdidas de esta industria fueron por un cierre de  17  días, hoy el impacto será mayor, pues solamente a la fecha ya llevan 44 días sin operar. Con un PIB de 300 mil millones de pesos de esta industria, la afectación será de aproximadamente un 30%, es decir unos 90 o cien mil millones de pesos. De las dos millones cien mil personas que trabajan en esta actividad, una estimación optimista es que se perderán alrededor de 300 mil empleos. Comentó también que a través de las 80 delegaciones de CANIRAC en el país se sabe que los apoyos de los créditos del gobierno federal no se han concretado y sólo han contado con algunos apoyos excepcionales por parte de gobiernos  estatales.  “Si  se  cumple  la predicción de estar cerrados hasta el último día de mayo se contarán 70 días sin operar (es decir, más de cuatro veces el cierre de 2009) y, si el tiempo es mayor, la afectación será terrible”.

Las propuestas de la Cámara de Restaurantes son: prórroga para pago de créditos, pues si continúa la situación muchos restaurantes no tendrán capacidad para salir adelante y requieren de flujo; ayuda con la tarifa eléctrica 1F;  subsidio al empleo y   a la AFORE, respecto de lo cual dijo que se ha solicitado que   los trabajadores puedan retirar hasta el equivalente a un mes de su sueldo; que se haga deducible el cien por ciento de los consumos, con ciertas condicionantes; deducibilidad para cada empleado hasta por 20 mil pesos para que cada empresa pueda hacer deducibles sus comidas por esa cantidad, lo que ayudaría a ser más atractiva la formalidad.

Cerró   este   segmento   sectorial Eduardo Ramírez, presidente de la Cámara  Mexicana  de  la   Industria   de la Construcción (CMIC), quien  detalló que en la actualidad  tienen  alrededor  de mil empresas, principalmente micro, pequeñas y medianas ya con problemas no solamente de liquidez sino que, debido a que dejaron de tener ingresos hace varias semanas, ya no pueden sostener sus plantillas de trabajadores y calificó la situación de “muy complicada”. Enfatizó que la industria de la construcción aporta el 8% del PIB y son un alto generador de empleo, entre trabajadores permanentes y eventuales suman más de 6 millones de trabajos al año.

Expresó que en nuestro país  es  imposible crecer si no se invierte más en infraestructura, al respecto, la Comisión

Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) de la ONU ha señalado que cuando menos se debe invertir entre el 5 y el 8% del PIB, y en México no se ha invertido más del 2.5 en los últimos años, prácticamente la fórmula del gasto programable se mantiene igual y este dato es preocupante porque pareciera que el tema de infraestructura   no es relevante, cuando en realidad genera mucha oportunidad de empleo no sólo en la industria sino en toda su cadena productiva. Comentó que en el ranking de competitividad de 2019 del Foro Económico Mundial, México pasó de la posición 49 a la 54 en el pilar de infraestructura, debido a que los últimos gobiernos han dejado de invertir y hoy se tiene un rezago muy importante.

Eduardo Ramírez agregó que el PIB de la industria de la construcción ha ido a la baja, el año pasado terminó con -5% e insistió en que se debe invertir para crecer y generar empleo. Destacó que la industria de la construcción tiene una gran capacidad para reactivar la economía por su efecto multiplicador al PIB y al empleo, así como por su impacto en las cadenas productivas. Sin embargo, aclaró que este sector llegó a la pandemia con un decrecimiento importante.

El Presidente de la CMIC presentó las siguientes propuestas:  agilizar la aplicación de recursos de obra pública y aprovechar este momento para llevar a cabo licitaciones a través de medios electrónicos, así al reactivarse las actividades, muchas empresas podrán empezar los trabajos; dirigir todo a la formalidad, dado que este sector ha sido desplazado por políticas públicas del gobierno, por tanto se requiere formalizar la inversión pública a través de licitaciones transparentes; flexibilizar y potenciar los esquemas de participación público-privada; mejorar la distribución de la inversión pública en todo el país pues actualmente 81.5% de los recursos están destinados a cinco estados; homologar las actividades esenciales con Estados Unidos y Canadá, lo que propiciará que en poco tiempo se pueda regresar a la actividad, y agregó que en la industria de  la construcción están listos para hacerlo con protocolos de contención de la pandemia en todas las obras de construcción. Finalmente hizo un llamado para lograr un gran acuerdo nacional, con la participación del gobierno.

A continuación, los Voceros presentaron las propuestas de la CONCAMIN:

  • Avanzar en la instalación de mesas de diálogo público-privado por sectores industriales para crear las respectivas rutas críticas de reactivación económica, al tiempo que se establecen los protocolos integrales  de  cuidado  de  la   salud en los centros de trabajo y con las cadenas de proveeduría.
  • Establecer coordinadamente gobierno-industria las prioridades de reactivación bajo los criterios generales anteriores y en atención al mercado interno y la vinculación con las cadenas globales de
  • Definir los sectores estratégicos y sus cadenas de valor para asegurar la recuperación de la economía nacional, tomando en cuenta su contribución en materia de:

oCreación de empleo formal.

oDesarrollo del mercado interno.

oSoporte a proyectos estratégicos del gobierno.

oVinculación con el T-MEC y Unión Europea. oSustitución    de    importaciones                 que permitan acelerar el crecimiento de México y generen atracción de inversiones.

  • Conformar un programa de reactivación y reconstrucción económica del país, que defina la velocidad y profundidad con la que México pueda recuperar el ritmo de crecimiento económico positivo y haga posible mitigar los efectos sociales negativos que cause la recesión.
  • Que el Gobierno Federal emita a la brevedad el listado de proyectos energéticos a ser financiados en su totalidad por el sector privado (91mil millones de USD) pendiente desde
  • Evaluar el listado de proyectos de infraestructura que por 850 mil millones de pesos fue anunciado el pasado mes de noviembre. Como fue anunciado en su origen tal listado no era exhaustivo, sino podría ser ampliado con proyectos

Para finalizar, se dio paso a la sesión de preguntas generadas por la prensa, comentando las siguientes:

En su conferencia de las mañanas el Presidente de la República señaló que “ni sueñen los empresarios acerca de la posibilidad de que el gobierno contraiga deuda y  que en todo caso si hay empresas que quiebren que sean ellos mismos quienes se responsabilicen, ¿cuál es su opinión sobre estas declaraciones?

Raúl Picard respondió que en el problema de la energía limpia, un bienestar para todos, se ha malinterpretado y no se entiende que el control absoluto lo tiene la CFE, aunado a que se ve a los empresarios como competidores y se les ataca. Consideró que si no se genera riqueza, no habrá crecimiento ni desarrollo. Alejandro Malagón complementó esta respuesta añadiendo que sin inversión no hay crecimiento económico y sin éste se dará una destrucción del tejido social, pidió no perder de vista que el 95% de las empresas son pequeñas y medianas, por tanto hay que centrarse en el crecimiento económico a través de la inversión y apoyar para que los proyectos se puedan realizar, logrando un desarrollo económico y social. Por su parte, José Cohen añadió que estos son momentos de unión, no de descalificación, y que está clara la función que tiene la industria como generadora de empleos y de riqueza.

Preguntaron al presidente de CONCAMIN si ¿puede dar más detalles sobre las reuniones con la Secretaría de  Economía  y del  Trabajo, así como fechas para reapertura y qué industrias iniciarían?

Francisco Cervantes contestó que la industria está preparándose para el momento de regresar a trabajar y añadió que la apertura será por regiones, empezando por las menos afectadas, destacó que en la frontera existe un problema muy serio, principalmente en la parte de Tijuana donde ha habido un número importante de contagios a gran velocidad, por lo que se está analizando cómo solucionar el regreso a operaciones en ese lugar. Puntualizó que ya se preparan los protocolos necesarios con las secretarías de Economía, del Trabajo y con el Seguro Social, y se está trabajando de manera conjunta con el gobierno para la reapertura, la cual, dijo, no será al 100%, sobre todo para la gente vulnerable. Agregó que además se está buscando convencer a la autoridad sobre el uso de pruebas rápidas, con el fin de monitorear a los trabajadores y protegerlos, dado que no se quiere tener ningún problema de contagios o muerte en los centros de trabajo.

Aunado a ello recordó que se tiene el T-MEC, renegociación que costó  tres años de esfuerzo, y ahora se debe  pensar regionalmente, pues es una de las regiones más importantes del hemisferio y así se debe mantener. Consideró que existe una gran oportunidad por las diferencias entre China y Estados Unidos y que se debe crecer también en el tema de la proveeduría.

Subrayó que CONCAMIN ha insistido en trabajar de manera conjunta con el gobierno y que el mensaje es muy claro: solidaridad de todos los mexicanos. “Muchos problemas   se tienen por esta pandemia, como para seguir con algún tipo de enfrentamiento, queremos que nos permitan trabajar y generar empleos, contribuir para que México continúe fuerte y solidario, somos la economía número once del mundo y queremos mantenerla”.

.- Al presidente de CANAERO se le preguntó si ¿tiene idea de las pérdidas estimadas para la industria aérea en México y si el aeropuerto de Santa Lucía tiene ya las certificaciones en el espacio aéreo?

Luis Noriega respondió que la estimación actual de pérdidas en la industria del aerotransporte es de 5 mil 300 millones de dólares. Respecto al  aeropuerto  de Santa Lucía dijo que no tiene las certificaciones, pues ni siquiera está terminado, se sigue trabajando para realizar las propuestas, pero están todavía lejos de tener una certificación.

.- En el tema de la cerveza, se sabe ¿cuánto tiempo tienen las autoridades para resolver sobre su reactivación, dado que existe el riesgo de dejar de ser el primer exportador mundial?

. ¿Se tiene el número de cuántas empresas han cerrado en forma definitiva en la industria de la construcción a causa de lo sucedido en estos dos meses?Alejandro Malagón indicó que se tiene optimismo en la realización de una mesa de trabajo para atender la problemática de la cerveza, ya se conoce cuántos campesinos están con el problema de la cebada, y que hay 650 mil empleados listos para trabajar y 800 mil familias que dependen de este producto en México. Sin embargo aún no hay una fecha para el inicio de grupos /mesas para reactivar esta industria, pero se va a lograr muy pronto.

El presidente de la CMIC respondió que actualmente tienen registradas alrededor de 3 mil empresas que representan el 25% de su membresía.

. Le preguntaron al presidente Francisco Cervantes si ¿el diálogo con la Secretaría de Economía significa que el Presidente ya no quiere continuar tratos con el sector privado?

Al respecto, Francisco Cervantes subrayó que el diálogo con el Presidente de la República es muy bueno y destacó que con la Secretaría de Economía tienen una comunicación permanente, al igual que con la Secretaría del Trabajo, el Seguro Social y el INFONAVIT y con todas se tiene muy buena relación.

Para finalizar recordó que los sectores a los que se les está dando más importancia para la reapertura, que podría ser en algunas regiones a partir del 17 de mayo, esperando no chocar con la curva de salud, pero de acuerdo con la economía regional que se tiene con EUA y Canadá, uno de los sectores importantes es el automotriz, que incluye a muchas ramas de la industria y el otro sector prioritario sería el de la construcción y vivienda, que abarca 37 ramas, en el momento en que estos dos sectores abran,  muchas ramas industriales se reactivarán. Puntualizó que se está trabajando con las instituciones de gobierno para ver el mapa por regiones y determinar dónde es más factible empezar la reapertura, observando siempre el comportamiento de la curva de la pandemia, son muchos factores a considerar para lograr la reapertura y lo queremos hacer con mucha responsabilidad, concluyó.

 

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