Innovación, diversificación e inclusión: los tres pilares del trabajo de la Secretaría de Economía (2018-2024)

La Secretaría de Economía tiene una de las funciones más nobles de la Administración Pública: el fomento a la generación de riqueza. El cumplimiento de esta función se encuentra alineada con lograr un aumento en el bienestar de todos los mexicanos, uno de los principales objetivos del gobierno que encabeza el Presidente Andrés Manuel López Obrador.

México llega al final de la segunda década del siglo XXI con una trayectoria caracterizada por tasas de crecimiento muy bajo y con enormes disparidades regionales, sectoriales y sociales.

Lo anterior lo demuestra el desarrollo de la economía en los últimos 12 años, que ha promediado un crecimiento anual de 2.1%, del cual el 69% proviene del sector externo mientras que el mercado interno sólo ha contribuido con el 31% restante. México tiene que continuar aprovechando su estrecha interrelación con la economía global y al mismo tiempo fortalecer las fuerzas productivas dentro de las fronteras nacionales. Dicho de otro modo, es en la combinación virtuosa entre la economía global y el mercado interno que México encontrará la ruta para un crecimiento sostenido, sostenible e incluyente en los próximos años.

Por eso creemos que es importante plantearse que el objetivo no es solamente reactivar el crecimiento, con tasas de crecimiento alto y sostenido, sino hacerlo también con un enfoque que nos permita resolver las desigualdades, es decir, generar riqueza sin que ningún sector social, rama de la producción o región del país quede rezagado.

Para ello, hemos planteado tres pilares principales que guiarán nuestras políticas:
1) la innovación, 2) la diversificación y 3) la inclusión. Estos tres pilares no son mutuamente excluyentes, sino por el contrario se complementan entre ellos.

Recordemos que estamos inmersos en la cuarta revolución industrial, la cual está cambiando la manera en cómo concebimos la producción de bienes y servicios. El reto está en adoptar estas tecnologías de forma incluyente para el beneficio de toda la población.

Ante este contexto, el pilar de innovación es parte fundamental de la política económica, estamos convencidos que solamente a través de la adopción y adaptación de nuevas tecnologías, seremos capaces de producir nuevos bienes y servicios con base en una proveeduría eficiente, competitiva que integre valor agregado nacional. De esta manera, el crecimiento alto y sostenido estará fundado en un incremento de la productividad.

En ese sentido, desde la Secretaría de Economía apoyaremos ecosistemas de innovación, a través de programas como el Programa para el Desarrollo de la Industria del Software y la Innovación (PROSOFT) y el Programa para la Productividad y Competitividad Industrial (PPCI). Estamos seguros de que la innovación nos ayudará a cerrar las brechas de desigualdad que se han creado en las últimas décadas.

El segundo pilar de trabajo de la Secretaría de Economía es el de la diversificación. Es indispensable promover una canasta exportadora integrada por bienes y servicios de todas las ramas productivas de manera que integremos a sectores y regiones que han permanecido al margen de los mercados globales. Inversión en logística, facilitación en los trámites e información de mercados serán la plataforma a partir de la cual los productores nacionales participarán del comercio internacional de una manera activa. Con ello sacaremos mejor provecho de nuestra apertura con el mundo. Con nuestro socio comercial más importante, los Estados Unidos, aún tenemos oportunidades de incrementar la presencia de productos mexicanos en estados de ese país en los que nuestra participación es muy baja; lo mismo puede decirse para Canadá. Ampliar la integración comercial y contribuir a la productividad de la región de América del Norte generará una fuente de crecimiento para la economía mexicana. Sacar provecho de otras áreas también complementará los beneficios del comercio. En este sentido hay rutas de diversificación en la reciente entrada en vigor del Tratado de Integración Progresista de Asociación Transpacífico (CPTPP, por sus siglas en inglés) que ligarán a la economía mexicana con uno de los motores económicos globales y la conclusión del tratado con la Unión Europea. En la región latinoamericana también existen espacios muy significativos para la diversificación de la oferta exportadora mexicana.

El tercer pilar que impulsaremos es la inclusión, el cual deberá promover la incorporación a actividades de alta productividad de segmentos de población que han quedado al margen del crecimiento (mujeres y jóvenes), así como a algunas ramas y regiones que requieren romper obstáculos para el crecimiento. Con la suma de todos estos elementos productivos será posible no sólo contribuir al crecimiento sino también construir fortalezas sólidas con vocación industrial e identidad cultural propia.

En este ámbito, el mayor reto es cerrar las brechas entre regiones y población. Respecto a los jóvenes, la perspectiva que observamos no es sólo desalentadora sino preocupante. México tiene casi 30 millones de jóvenes, que representan el 25 por ciento de la población. Mientras el 82 por ciento de los jóvenes de 15 años están en la escuela, para cuando cumplan 18 años sólo el 51 por ciento asistirá, hay una deserción escolar muy importante y ocurre tanto en hombres como en mujeres.

Los tres pilares que planteamos desde la Secretaría de Economía, nos permitirán articular una verdadera política industrial, a través de la conjunción del trabajo de la industria nacional, la sociedad y el gobierno, que nos permitirá trabajar para incrementar el bienestar de la sociedad mexicana.

Por: Graciela Márquez Colín
Secretaria de Economía

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