Octavo Panel Financiamiento en la era post COVID-19

José Luis de la Cruz, Presidente de la Comisión de Estudios Económicos de la CONCAMIN, fungió como moderador de este panel, mismo que inició con la presentación de Alejandro Díaz de León Carrillo, Gobernador del Banco de México, quien expuso tres planteamientos asociados a la pandemia que afectaron de manera generalizada a todos los sectores de la economía, si bien de manera diferenciada: en primera instancia destacó la oferta que afectó a la producción de bienes y servicios por el cierre de actividades y disrupción en las cadenas de valor en la provisión de insumos; en segundo lugar, la demanda que afectó la capacidad de oportunidad de gasto de hogares y empresas por las medidas de distanciamiento y el temor al contagio; y en tercer lugar el financiero.

Destacó que el sector de manufactura se vio fuertemente afectado al inicio de la crisis por la suspensión de actividades, pero ha retomado su recuperación y ha tenido un mejor comportamiento, lo mismo que el sector de servicios, en particular el turismo. En tanto, el choque financiero se caracterizó por menor liquidez en los mercados financieros, mayor volatilidad y con efectos diferenciados entre países. Otra dimensión de este choque financiero fue la reducción en la tenencia de valores gubernamentales por parte de no residentes que pasó de 28.6% del PIB en diciembre del año pasado a alrededor de 24% del PIB en junio de este año.

Díaz de León Carrillo manifestó que se ha tenido una recomposición importante del financiamiento, donde el financiamiento externo se ha venido sustituyendo por fuentes internas. “En este sentido, uno de los retos que hemos enfrentado ha sido encontrar activos de refugio que han dominado las economías emergentes y que hemos buscado hacerle frente con un ajuste ordenado en los mercados”.

Del canal crediticio dijo que también se vio interrumpido y con algunas afectaciones, por lo que Banxico adoptó algunas medidas:

  • Se redujo la tasa de interés a la baja (en 400 puntos base).
  • La provisión de liquidez en los mercados de
  • Propiciando un ajuste ordenado en los mercados de deuda y de
  • Fortalecer los canales de crédito en la economía y dar financiamiento para contribuir y propiciar que éste llegue a las PyMes y a los hogares.

En números, resaltó que al 16 de octubre de este año se asignaron 277 mil millones de pesos a través de facilidades en moneda nacional y se mantienen vigentes

179 mil. En moneda extranjera se han dispuesto alrededor de 9.3 miles de millones de dólares de los cerca de 90 mil millones de dólares de recursos que se tienen.

De los retos a corto plazo de Banxico indicó que la economía global nacional está registrando una profunda contracción económica con afectaciones diferenciadas entre países, sectores y segmentos de la población. Señaló que la fase inicial de la recuperación comenzó con el impulso de la reapertura de diversas actividades productivas y el dinamismo de la demanda externa, esto se aprecia en las exportaciones y en la actividad manufacturera.

Aseveró que la segunda etapa de la recuperación seguirá ligada a la evolución de la pandemia y reflejará el dinamismo de la demanda interna, en particular del comportamiento del consumo y de la inversión. De sus reflexiones en cuanto al financiamiento en la era post COVID expresó que la incertidumbre que introdujo la pandemia en los modelos de negocio de todas las empresas requerirá que el financiamiento y en particular que las instituciones que lo otorgan sean más flexibles y cercanas a las necesidades de los acreditados, así como identificar en las empresas tres elementos: cuáles son sus ventajas competitivas; cuáles son las estrategias de administración de riesgos y la resiliencia que tengan estas empresas; y cuáles son sus capacidades tecnológicas para poder agregar valor a su clientela.

Sobre los principales desafíos que enfrenta el sistema financiero mexicano a raíz de la crisis por Covid-19, planteó que esta situación de adversidad tomó a la banca con niveles de capital altos y con amplia liquidez, es decir el sistema financiero se encontraba fortalecido, por ello, las acciones que se tomaron contribuyeron a propiciar un puente de financiamiento que muchos agentes económicos requerían.

Por otro lado, señaló que la pandemia aceleró tendencias que ya estaban operando en las economías, una de ellas es el impulso hacia la adopción de nuevas tecnologías y la digitalización, así como una nueva integración global y destacó que el T-MEC va a generar confianza, proximidad regional, convergencia institucional y puede posicionar a México como elemento clave para detonar inversiones. Como reflexión final mencionó que ya se comenzó a ver la primera fase de recuperación económica, pero habrá muchos sectores que requerirán de mayor inversión y visión de futuro, por lo que consideró que el financiamiento y cerrar brechas entre la inversión, serán la clave. “Para poder sostener tasas de crecimiento más elevadas el país necesitará atraer mayor inversión”.

En su intervención, Luis Niño de Rivera, Presidente de la Asociación de Bancos de México (ABM), aseguró que en esta situación de crisis la banca es parte de la solución debido a la fortaleza en su estructura financiera (en los índices de capitalización, de liquidez, en calidad de cartera, en nivel de reservas), lo que permitió en el mes de abril, junto con la Comisión Nacional Bancaria, Banxico y la Secretaría de Hacienda, desarrollar esquemas de apoyo con un diferimiento de cuatro a seis meses de pagos de capital de intereses para sus clientes.

Aseveró que en este esquema se sumaron 8.6 millones de personas con 9.3 millones de créditos y el total que difirieron fue 1.1 billones de pesos de capital y 69 mil millones de pesos de intereses, mismos que naturalmente proporcionaron liquidez en un momento muy importante por la contracción que se vivió en el segundo trimestre del año. A finales de agosto iniciaron los vencimientos de los diferimientos por lo que se acordó un esquema nuevo de reestructuras para dar mayor apoyo a sus clientes. Agregó que a finales de septiembre ya tenían 75 mil millones de pesos reestructurados y en este sentido dijo que desde marzo se han creado reservas suplementarias, manifestó que hay 35 mil millones de pesos adicionales, lo cual mantiene las reservas en 200 mil mdp contra una cartera vencida de 116 mil mdp.

Niño de Rivera reconoció que la incertidumbre permanece pues no se sabe cuándo terminará la pandemia, por lo que aseguró que seguirán creando reservas adicionales para mantener la fortaleza de la banca. Señaló que hay dos caminos, el primero es asegurarse que los bancos se mantengan sólidos y por otro lado seguir diseñando productos y servicios que lleven a la transición del mundo analógico al digital, lo que aumenta la capacidad de atención a los clientes y permite reducir los costos, prueba de ello es el CoDi, plataforma de pagos desarrollada por el Banco de México. Informó que continúan trabajando en la inclusión financiera, aumentando la red de sucursales que hay y también los corresponsales bancarios en distintos lugares de la República Mexicana.

En relación a las estrategias que la banca privada implementará para enfrentar las secuelas recesivas dejadas por el COVID-19 y si el sistema financiero mexicano está preparado para ese entorno, consideró que la estrategia de la banca está basada en tres pilares: el primero es que la reacción de Banxico ha sido favorable para el sector financiero, proporcionando liquidez; en segundo lugar, se debe mantener la solvencia y la fortaleza de la banca; y el tercer punto es mantener un nivel elevado de reservas adicionales que permita seguir colocando el crédito para reactivar la economía.

Subrayó que seguirán trabajando de la mano con la Banca de Desarrollo aprovechando los esquemas y programas para apoyar las cadenas productivas que tengan que ver con el T-MEC y la exportación “Esto nos debe de llevar a fortalecer y recuperar la oferta y la demanda agregadas para generar empleo, particularmente en las PyMes y en las personas físicas con actividad empresarial. Para ello necesitamos reglas claras y permanentes, apego al Estado de derecho y definiciones precisas de dónde quiere invertir el Gobierno Federal y dónde puede invertir la IP para que todos estos mecanismos de inversión retomen el crecimiento económico y la capacidad de consumo, que es el gran motor de la economía nacional”.

Concluyó aseverando que la banca está en una situación de fortaleza para seguir siendo el multiplicador económico, es su tarea fundamental, no sólo la intermediación entre captación y crédito, sino ser un motor en los medios de pago, la transición hacia el mundo digital y sobre todo en la reconstrucción económica del país. No obstante, planteó un contexto de prudencia y de cuidar el historial crediticio, lo que quiere decir que las personas prefieren no endeudarse en este momento y usar los recursos que tienen.

Pedro Novo, Director de Bpi France, compartió las acciones que su empresa realizó ante la situación de pandemia que se vivió en Francia, destacando que operaron para el Estado un gran programa económico que apoyó a muchas empresas que tuvieron problemas de tesorería y otros gastos. Destacó que todos los bancos franceses pudieron prestar hasta 25% de los ingresos de 2019 de la empresa, el cual fue garantizado al 90% por parte del Estado francés, por lo que más de 600 mil empresas se vieron beneficiadas de este préstamo, lo que permitió que ninguna se declarara en quiebra.

El director de Bpi France coincidió con su predecesor en afirmar que persiste la incertidumbre de cuándo concluirá la pandemia, por ello precisó que ya es tiempo de arreglar la economía de ambos países y pensar en aprender a vivir con la situación “El arreglo económico no espera, es ahora que tenemos que prepararnos. Las transformaciones digitales de las empresas, la aceleración de estas transformaciones y la organización de los clientes son fundamentales. Los emprendedores o directores de empresas tienen la responsabilidad de activar las palancas que impulsen el desarrollo económico”.

En relación al futuro de la colaboración, inversión y financiamiento entre México y Francia después del COVID-19 y qué desafíos enfrenta esta colaboración, comentó que en septiembre de 2019 Bpi France abrió una oficina en la Embajada de Francia en México, para apoyar a las empresas francesas a invertir en el país y fortalecer la cooperación entre empresas mexicanas y francesas. Por otro lado, externó su confianza en las empresas mexicanas en el sector agrícola e industrial con inversiones que continúan hoy en día, y proponen financiamiento a las que desean comprar productos franceses, gracias a la actividad de crédito a la exportación.

Agregó que a finales de 2019 firmaron con Bancomext un acuerdo para aumentar la colaboración y los intercambios entre empresas francesas y mexicanas. Resaltó que es importante que a pesar de la situación sanitaria, continúe el desarrollo de las exportaciones entre ambos países para facilitar la colaboración, las inversiones y el financiamiento bilateral. Sostuvo que actualmente la crisis no es financiera ya que existe un sistema financiero bancario en Europa y en México que está fortalecido y dijo estar consciente de que la situación que se vive es una aceleración de las empresas y de los sectores industriales, por ello se debe aprovechar esta situación.

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