Tercer Panel Cadenas de Valor Resilientes Hacia el avión del futuro

El moderador de este panel fue Felipe Sandoval Ramírez, Presidente de la Federación Mexicana de la Industria Aeroespacial (FEMIA), quien resaltó cómo la tecnología está transformando a la industria aeronáutica. Olivier Piepsz, Vicepresidente de Grupo SAFRAN, inició el panel comentando sobre los factores que pueden desarrollar nuevas cadenas de valor en la industria aeroespacial y representar una ventaja competitiva, al respecto, indicó que la innovación y la tecnología en las plantas son la mayor ventaja de las industrias mexicanas, añadió que en los últimos años se ha puesto especial importancia al análisis de las debilidades y las brechas existentes y destacó que se debe reflexionar en cómo reforzar a la industria para tener la capacidad de desarrollar productos, minimizando los problemas y volvernos más competitivos,

dijo que se requiere progresar en las nuevas tecnologías, donde el tema de los materiales es importante y tiene que ver con inventos aerodinámicos que reduzcan la factura de carbono o disminuyan el ruido y en donde nuestro país puede aumentar sus fortalezas, destacó que México y Francia pueden trabajar juntos en tecnologías más limpias, verdes y sostenibles.

Indicó que en el contexto de esta crisis el objetivo era que los fabricantes de aviones pudieran continuar con su trabajo y haber posicionado a esta industria como esencial permitió que la cadena siguiera funcionando. Consideró que hay una lección importante de adaptación y ejemplificó que SAFRAN es el resultado de la formación y flexibilidad de la mano de obra de los ingenieros de México y subrayó que trabajaron juntos CONACYT, SAFRAN e ingenieros aeronáuticos en el diseño y producción de mil respiradores que se distribuyeron en todo el país, lo que muestra que los verdaderos industriales son corresponsables. Refirió que antes de la pandemia era impensable que los aviones dejaran de volar, pero lo hicieron, la situación obligó a reflexionar y a trabajar de manera conjunta para salir adelante y encontrar soluciones a problemas muy complejos.

Concluyó que la cadena de valor se trasforma día tras día gracias a la innovación y con la participación de los tres niveles de gobierno trabajando con el sector industrial, se busca lograr una optimización para hacerla más fuerte y resiliente, consideró que es importante el desafío de pasar a la Industria 4.0 y estar listos para el futuro a través de las nuevas tecnologías y establecer la base para que la industria aeronáutica sea más sostenible. “México y Francia comparten el nivel de exigencia por un mundo más sostenible”.

Ricardo Capilla, CEO de AIRBUS México, señaló que cuando se habla de las tecnologías del futuro se puede observar que hay aviones que ya las han desarrollado, como mejoras en el desempeño, economía e impacto ambiental, informó que actualmente la industria aérea representa del 2 al 3% del impacto ambiental en emisiones de carbono CO2, y que AIRBUS recientemente anunció tres conceptos de propulsión con hidrógeno, referentes al avión del futuro con miras al 2035, lo que implica 15 años de evolución y de acuerdo con los compromisos hechos en el Acuerdo de París, AIRBUS está invirtiendo de dos a tres millones de euros anuales, lo que demuestra el compromiso de la empresa en este rubro en el que se busca también hacer a los aviones más autónomos, que puedan volar con o sin piloto, lo que implica reforzar la seguridad y la conectividad y resaltó el tema de la electrificación, que junto con el tema del hidrógeno debe hacerse en conjunto con otras industrias.

Referente a la situación actual dijo que la industria se encuentra al 60% del tráfico aéreo con respecto al 2019, en donde 7 mil 400 aviones comerciales de pasajeros se encuentran en tierra, sobre un total de casi 20 mil aviones, lo que da cuenta de la magnitud de la crisis, por tanto los aeropuertos y la industria a su alrededor han sido muy impactados. Puntualizó que hay diferencias entre los modelos de negocios de las aerolíneas, por ejemplo algunas están más diversificadas y reiteró que llegar al nivel del 2019, en el mejor de los casos se logrará en el año 2023, agregó que la situación de la crisis está acentuando los temas geopolíticos, las guerras comerciales, así como incentivos en algunos países, lo que propicia la recomposición de cómo regresar a volar, lo complicado es el rebrote de la pandemia y que la vacuna aún no esté disponible.

Añadió que lo importante es estar cerca de los clientes, saber cuáles son sus prioridades y conciliar la oferta y la demanda para asegurar que esta industria sobreviva. Recordó que en junio anunciaron la reducción de la producción de aeronaves, decisión que dio certidumbre y estabilizó la cadena de producción y consideró relevante cumplir los contratos que se tienen con las aerolíneas, así como apoyar a los proveedores cuando lo requieran. Destacó que en la cartera de pedidos de aviones no han tenido cancelaciones fuera de lo habitual, y recordó que al principio de la crisis obtuvieron un financiamiento privado de 15 mil millones de euros, que les ayudó a sobrellevar la situación y subrayó la importancia de reducir gastos operativos. Dijo que los incentivos aplicados por algunos países han sido importantes, logrando apoyar a los empleados con el llamado empleo–desempleo parcial y se han inyectado recursos en investigación y desarrollo de tecnologías. La industria aeronáutica es esencial y hoy el punto primordial es que la gente regrese a volar, finalizó.

Jean Pierre Nougier, CEO de Thales, refirió que el tema ambiental es una preocupación de este sector, que en la visión de Thales el avión del futuro debe ser ecológico antes que cualquier otra cosa, y mencionó cuatro características principales que debe incluir:

Larry Rubin, Embajador de CONCAMIN ante los Estados Unidos de América, fue el responsable de moderar este panel y comentó la importancia de entender cómo operan estos tres países y cómo sus empresas colaboran entre sí. El primer expositor fue Jay Timmons, President National Association of Manufacturers (NAM, USA), quien dijo que actualmente están muy afectados por la pandemia del Covid-19, pero que se ha dado también una cercanía con la CONCAMIN y la Canadian Manufacturers & Exporters e indicó que todos están de acuerdo que el T-MEC ayudará a conservar y fortalecer la manufactura en América del Norte en las próximas décadas y consideró que la relación entre los tres países es la base de todos los acuerdos comerciales del mundo.

Afirmó que a través de estos cuatro pilares, Thales pretende lograr el objetivo de un avión más moderno y eficiente y ayudar a la industria a fomentar la reducción de costos y generar fuentes de empleo adicionales.

Refrendó que el big data contribuye en la mejora de la seguridad y la ecología y añadió que Thales propone una serie de servicios para mejorar la experiencia del pasajero, permitiendo a las aerolíneas generar nuevos ingresos, así como prever en temas meteorológicos. Del lado del pasajero el impacto no es menos importante y Thales propone una experiencia holística y digital en todo el trayecto, desde la salida de casa rumbo al aeropuerto hasta su llegada final y permite a las aerolíneas personalizar la experiencia de sus clientes. Consideró que se está en un punto crítico, por un lado la transformación de la industria hacia una tendencia más ecológica apoyándose en las tecnologías y por otro lado cómo manejar una crisis de corto plazo.

Los comentarios están cerrados.