La nueva consultoría nacional

CANCUN, Quintana Roo.- La tarea del genuino consultor no es sencilla ni fácil en nuestro medio. En el país se otorga esa designación prácticamente a cualquiera que se pretenda, por ejemplo, beneficiar dentro de una nómina pública aun sin conocimientos ni experiencia -abundan en los gobiernos, legislaturas, municipios, organismos descentralizados, etcétera-, o bien se favorece a aquellos que se ostentan como tales, pero que en realidad simplemente justifican así partidas oficiales o que tienen la capacidad de sorprender, por no decir engañar, a empresas privadas necesitadas de orientar planes y políticas con mayor certeza. Hay, en efecto, muchas diferencias entre los consultores auténticos y los charlatanes en el medio privado o los “aviadores” que se privilegian dentro del gasto oficial. Ni a cuál de ellos considerar como el que causa peor daño. Sin embargo, hace ya décadas que los consultores se han venido organizando para manifestar la seriedad de sus tareas y corregir la pésima imagen que los impostores han dejado en la percepción colectiva. Pero no se trata solamente de eso, la verdad es que también se ha hecho conciencia de la importancia de la consultoría y de su carácter imprescindible cuando se trata de buscar la más atinada toma de decisiones, con base en criterios técnicos, sustentados en el conocimiento y la experiencia profesional en las distintas especialidades. Pese a su relativa juventud, la Cámara Nacional de Empresas Consultoras ha podido crecer y adquirir cada vez mayor importancia dentro de las organizaciones de otros ramos y las buenas decisiones que impulsan al país. Los últimos tres años han sido de intensa labor para los consultores organizados y los avances son impresionantes merced a la labor de Mario Salazar Lazcano, quien deja la presidencia de la cámara especializada en manos de Alejandro Vázquez López. El primero de ellos, Mario, sin duda, ha logrado acrecentar el reconocimiento y prestigio de la CNEC, con ejemplo ético, moral y profesional ha posicionado a la bien llamada Industria del conocimiento, y de ahí que se le atribuya con sobrada razón haberle dado una nueva cara a la consultoría en México. Un consejo consultivo muy activo, además, confió y respaldó, fue apoyo fundamental para la fortaleza de la organización. Dentro del Congreso Internacional de Consultoría desarrollado en este puerto del Caribe mexicano, quedó de manifiesto que Salazar Lazcano no solo mostró en su gestión la estirpe que le viene de su padre, Don Luis Salazar Zúñiga, quien fue sin duda uno de los pioneros de la consultoría y de la propia CNEC que presidió entre los años 96-98. Así se puso en claro que la labor de estos profesionistas está muy comprometida con el desarrollo en todos los órdenes y que se están recuperando espacios para consolidar la labor del gremio. Es larga, bastante amplia la lista de acciones realizadas durante la gestión de Mario Salazar, desde una necesaria reorganización interna hasta el impulso que llevó a consolidar a las delegaciones de la cámara en el país. La cámara empezó en 1985 con más de 140 empresas del valle de México, hoy la presencia formal alcanza ocho entidades del país y diversas representaciones donde se ha consolidado la CNEC. Mérito radicado en convertir a tales delegaciones en organismos actuantes y que avanzan hacia fortalecer el trabajo de los consultores en el país. Sin duda que los organismos privados adquieren su mayor sentido cuando logran trascender socialmente y, de manera especial, la consultoría cobra su verdadero significado cuando logra coadyuvar en los grandes proyectos del país. Así se han buscado transformaciones importantes en el ejercicio de la planeación a corto, mediano y largo plazo, como es el caso de las iniciativas para permitir modificaciones al ordenamiento de obra pública y conseguir un marco normativo más ágil, moderno y eficaz y, a la vez, que permita mayor transparencia en la inversión con recursos públicos, tarea inagotable que caracterizó este trienio. Todo ello no es una labor solitaria. Hay claro convencimiento de que los grandes cambios se logran unificando esfuerzos, razón por la cual mucho se ha pugnado por sumar esfuerzos con otros organismos dentro de la CONCAMIN y el Consejo Coordinador Empresarial, al igual que con la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción y otras más. Y el paso hacia la internacionalización es obligado, razón por la cual también se amplía la participación de la CNEC en asociaciones de consultores de Estados Unidos, Canadá y todo el continente e incluso en otras naciones, el conocimiento también se exporta. No obstante, ahora le toca turno a Alejandro Vázquez que a no dudarlo enfrenta todo un panorama de retos, entre los principales seguir creciendo la representación nacional de la cámara, aglutinar más empresas con especialidades distintas, levantar una voz clara, decidida, enérgica -cuando así se requiera- y fuerte en los problemas que aquejan al país -corrupción, falta de capacitación, inseguridad, desempleo, derechos humanos, urbanismo, vivienda, infraestructura, contaminación, etcétera- y, por supuesto, todo lo que refiere a un buen consultor. Desde la CNEC Jalisco, que ahora ocupará una vicepresidencia de relaciones institucionales con entidades y municipios, estos temas han sido recurrentes desde hace algún tiempo en la tarea de consulta. Además de la lucha contra la charlatanería que aún pulula y hace de las suyas en el sector público, lo mismo hace indispensable valorar la función del consultor local, ya que los gobiernos suelen optar incluso por empresas extranjeras que poco o nada conocen de las realidades locales. La consultoría tiene sus propias responsabilidades ante la sociedad, como el tomar los problemas cotidianos, los que preocupan, viven y sufren la gente común, estudiarlos para encontrar soluciones y convertirse en canal de comunicación directo con el sector público, eso y otras tareas ya que hay conciencia, ante todo, que solamente en la suma de esfuerzos se conseguirán metas en los grandes temas nacionales y en aquellos que en suma abonan para poder tener un mejor lugar para vivir.

Fuente: http://www.milenio.com, CNEC

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