Diálogo constante con el sector productivo, indispensable para alcanzar crecimiento y desarrollo: Tatiana Clouthier

En Revista Industria tuvimos la oportunidad de entrevistar a Tatiana Clouthier Carrillo, Secretaria de Economía, una interesante plática en la que la funcionaria respondió a diversos cuestionamientos sobre la economía y sus afectaciones a la industria nacional, así como sobre actividades, programas y propuestas para el desarrollo industrial de México.

Revista Industria: En esta época donde nuestro país sigue golpeado por la situación sanitaria causada por el Covid-19, se da a conocer el Plan de Reactivación Económica propuesto por la Secretaría de Economía, es una importante herramienta de apoyo, para el sector empresarial. Platíquenos acerca del mismo.

Tatiana Clouthier Carrillo: Recientemente comuniqué que nuestro compromiso es impulsar el crecimiento económico en al menos 5%, para ello trabajamos en el fortalecimiento de la política industrial, misma que se enmarca en el apartado tres del Plan Nacional de Desarrollo para Detonar el Crecimiento Económico y el Programa Sectorial de la Secretaría, así como en la Plataforma de Reactivación Económica. La propuesta de reactivación tiene cuatro ejes estratégicos que fueron anunciados el pasado mes de enero: mercado interno, empleo y empresa; fomento y facilitación a la inversión; comercio internacional; y regionalización de los sectores.

Concretamente el 19 de enero de 2021 se presentó el Plan de Reactivación Económica, que busca impulsar la política industrial y tecnológica, apoyar a las MiPyMes, fomentar y facilitar la inversión nacional y extranjera, promover el comercio exterior y la negociación de acuerdos comerciales, lograr la regionalización e impulsar la estrategia sur-sureste, así como la creación de empleo. Todos estos objetivos están representados, como ya mencioné, en cuatro ejes, cada uno conformado por un conjunto de directrices y acciones necesarias para cumplir con los objetivos mencionados anteriormente.

El Plan de Reactivación tiene una temporalidad de entre doce y dieciocho meses. Sus avances se miden mediante indicadores clave de desempeño diseñados para cada una de las acciones, por lo que todo lo que hagamos se está midiendo con base en resultados.

Por ejemplo, en el eje 1 puedo decir que en el mercado interno, empleo y empresas ya se cuenta con un avance de 30%. En este avance destacan los trabajos realizados a través de los consejos consultivos de la industria de hidrocarburos e hidroeléctrica para la conformación de las Estrategias de Fomento Industrial de Cadenas Productivas Locales y para el Fomento de la Inversión Directa en la Industria de Hidrocarburos y Eléctrica. También se elaboró el diseño de un ejercicio de evaluación de madurez digital para las empresas de manufactura grandes del estado de Chihuahua con la empresa Siemens, la Asociación Nacional de Universidades e Institutos de Enseñanza Superior, el Gobierno del estado de Chihuahua y las principales instituciones de educación superior del estado.

Hemos llevado a cabo algunas actividades en coordinación con otras dependencias como con la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (SADER), con la que se sostuvieron reuniones con representantes de las cadenas productivas (arroz, huevo, pollo, café soluble, leche procesada y azúcar). Parte de estas actividades ha sido evaluar el comportamiento de las cadenas productivas de estos sectores durante el 2020 y analizar las perspectivas que se identifican para el presente año, teniendo como objetivo fundamental el fortalecimiento de las capacidades productivas nacionales.

Llevamos avances buenos y positivos en los otros ejes: el eje 2 de fomento y facilitación de la inversión cuenta con un avance de 18%; el eje 3 de comercio internacional presenta un avance promedio de 38%, y el eje 4 de regionalización y sectores tiene un avance de 31%.

Quiero resaltar que en la reactivación económica, la participación del sector productivo será fundamental al revisar, instrumentar y verificar las necesidades específicas que cada uno de los sectores requiere, en el campo regulatorio, innovación, desarrollo tecnológico, proveeduría de insumos, diversificación de productos y mercados, y fortalecimiento del consumo interno, entre otros.

RI: Sobre este plan de reactivación que se tiene considerado ¿podría indicarnos en qué consiste el apoyo especial a las micro, pequeñas y medianas empresas y qué pueden esperar los empresarios Pymes dedicados a la actividad industrial?

TCC: Antes de exponer mi respuesta quiero precisar que todas estas acciones parten de la misión que tiene la Secretaría de Economía que consiste en desarrollar políticas que impulsen la innovación, la diversificación y la inclusión productiva y comercial.

  1. La innovación, en el sentido de fomentar una economía basada en la especialización de las empresas en actividades de alto valor agregado, orientada especialmente a la población menos favorecida.
  • La diversificación con el propósito de dinamizar distintas industrias que permitan generar una verdadera igualdad entre regiones y sectores, así como diversificar la oferta exportable.
  • Y la inclusión, buscando que todas las empresas y las personas accedan a los beneficios del desarrollo económico, el cual debe alcanzar todas las regiones del país.

Por esta razón, los apoyos que otorga la Secretaría de Economía tienen un carácter multidimensional que toma en cuenta las necesidades más apremiantes que aquejan a las MiPyMes. Si bien un pilar importante de estas acciones consiste en la ejecución de estrategias y mecanismos de financiamiento, también hay otros componentes igualmente valiosos, como la actualización, capacitación y reconversión a la era digital. Esto parte de una visión integral que busca apoyar a las empresas para vencer los retos que limitan su potencial desarrollo y crecimiento.

Ante este diagnóstico, la Secretaría de Economía lleva a cabo distintas acciones de las que quisiera resaltar tres, atendiendo la pregunta:

En primer lugar, y en alianza con la banca de desarrollo, se han puesto en operación esquemas de garantías con la finalidad de facilitar a las empresas el acceso a financiamiento preferencial. De esta manera, durante los últimos meses han obtenido créditos empresas lideradas por jóvenes y mujeres, así como empresas que operan en actividades de alta demanda como cuero y calzado; textil, vestido y moda; y manufactura. Asimismo, pusimos en marcha dos programas que concluyeron durante el mes de marzo, por el proceso electoral de este año.

También el Programa de Apoyo Financiero a Microempresas Familiares, conocido como Crédito a la Palabra, que consiste en el otorgamiento de un apoyo monetario de $25,000 pesos a unidades económicas formales o informales dedicadas a la industria, al comercio y a los servicios, que cuentan con hasta 10 personas empleadas.

Por otro lado, la convocatoria emitida en conjunto con el Fondo de Capitalización e Inversión en el Sector Rural (FOCIR) para apoyar a MiPyMes formales que cuentan con hasta 50 personas empleadas y que operan en actividades productivas con potencial para contribuir a la reactivación económica, como los servicios de hospedaje y preparación de alimentos y bebidas; el sector restaurantero; la industria manufacturera; y la industria de la masa y tortilla.

Otro de los productos financieros que se diseñaron estuvo dirigido a cableras que instalan fibra óptica en zonas excluidas de la red nacional, así como a empresas exportadoras que se integran a cadenas de suministro.

En segundo lugar, hemos impulsado el desarrollo y la capacitación empresarial mediante la plataforma MIPyMESMX. A través de este sitio, las personas empresarias tienen acceso a información, herramientas, eventos y tutoriales que tienen un triple propósito: impulsar el desarrollo y fortalecimiento de sus negocios; incrementar su participación en los mercados nacionales e internacionales; e integrarlas a la economía digital, que hoy más que nunca es una necesidad. Para lograr este propósito, el

contenido del sitio se construyó en colaboración con instituciones públicas y privadas como CONAMER, SHCP, Condusef, Google, la Fundación Sparkassen, BBVA, entre otras.

En tercer lugar, se han diseñado sitios para mejorar las exportaciones y permitir la llegada de nuevos mercados y nuevas inversiones con información oportuna.

RI: A dos años de la gestión de un nuevo gobierno ¿podría indicarnos si se cuenta con una política industrial clara y cuáles son los principales ejes de ésta?

TCC: Desde luego que  el   gobierno del Presidente Andrés Manuel López Obrador, desde su campaña, tenía clara la necesidad de contar con una política industrial basada en el desarrollo del mercado interno a partir de aprovechar la apertura comercial y las cadenas globales de valor. No obstante, como lo he comentado, la pandemia sanitaria de Covid-19 generó una crisis sin precedentes que obligaba no sólo a diagnosticar y tener un mapeo de sus efectos, sino a repensar y rediseñar la implementación de la política industrial, adaptándonos a la nueva realidad de la situación de los sectores claves de la economía.

En este escenario, debo señalar que el Gobierno de México se encuentra comprometido con la elaboración e implementación de una política industrial integral que permita alcanzar mayores niveles de desarrollo y el crecimiento económico que necesitamos.

Durante las últimas décadas se aplicó una exitosa política de apertura comercial que debió acompañarse con el fortalecimiento del sistema productivo nacional. Dicho proceso era esencial para alcanzar un mayor encadenamiento productivo. La consecuencia natural de lo anterior era elevar la participación de empresas pequeñas y medianas nacionales en las exportaciones.

En estos dos años, las políticas instrumentadas han sido con el propósito de darle un peso al mercado interno igual de importante que al mercado externo, para fortalecer nuestro aparato productivo.

Si bien la coyuntura económica mundial ocasionada por el Covid-19 golpeó las políticas y estrategias que se venían implementando, es una realidad que ahora más que nunca se requiere de una visión de política industrial que considere los requerimientos que impone la Industria 4.0 y la nueva realidad que se ha configurado a raíz de la aparición del Covid-19 a nivel mundial.

Tenemos muy claro que hay una necesidad imperante de aumentar la calidad, productividad y competitividad de nuestras empresas y del sistema económico nacional, tanto para atender las necesidades del mercado interno como la nueva situación global en donde existe una mayor competencia, por lo que en este sentido consideramos la necesidad de impulsar una política industrial pertinente al siglo XXI: promotora del bienestar social a través de la consolidación de nuevas bases productivas endógenas que eleven la capacidad de transformación y generación de valor agregado y que propicien un impacto mayor, productivo y positivo social.

Bajo este contexto, consideramos que el diálogo con los sectores privado, social, académico y laboral es una tarea fundamental. En función de ello seguiremos abonando a la implementación de políticas públicas en materia industrial que tengan un efecto positivo sobre toda la economía y nos permitan aprovechar las oportunidades que existen tanto en el mercado interno como en el T-MEC y en el resto de la economía mundial y poder revertir los estragos ocasionados por el Covid-19.

RI: Sin duda ya hay un sobre-diagnóstico de acciones para fortalecer el quehacer económico del país, entre ellas se encuentra el aumentar el valor agregado y contenidos nacionales. ¿De qué manera está trabajando la Secretaría de Economía para alcanzar el objetivo de aumentar este valor agregado y en qué sectores de manera particular se está impulsando?

TCC: Como bien se menciona, ya tenemos un sobre-diagnóstico de los padecimientos de la economía del país y su efecto nocivo en la población y ya sabemos que tenemos que fortalecer no sólo el mercado externo sino levantar y empujar al mercado interno, y nuestras acciones van orientadas en ese sentido. El año pasado, durante el restablecimiento de los sectores a la actividad productiva, se observaron importantes retos para el gobierno y la planta productiva, en materia de producción-abasto y en el ámbito comercial, por la disrupción en las cadenas de suministro ocasionada por la pandemia (proveeduría de insumos desde otros orígenes -principalmente Asia- y también en el proceso logístico comercial), que implicará cambios en los patrones de demanda en los mercados relevantes para México (EEUU, Europa y Asia).

Por tanto, las nuevas acciones de política apuntan hacia el fortalecimiento de las capacidades productivas y de exportación, que permitan considerar una mayor proveeduría de insumos nacionales o regionales, que genere mayor valor en el país, más inversión, más empleo y mejores oportunidades comerciales. En este caso, estaremos trabajando directamente con los sectores productivos para identificar las necesidades específicas de proveeduría, con el fin de mapear en todo el país posibles proveedores; incluso con la posibilidad de poder convencer a sus proveedores de maquila, que ahora están fuera del país, para que vengan a invertir a México como proveedores-maquiladores de manera transversal.

Los sectores con los que ya trabajamos son el automotriz, eléctrico-electrónico y aeroespacial, e involucraremos en breve a los sectores farmacéuticos, dispositivos médicos y químicos, en una primera etapa, debido a que el impacto económico fue resultado no sólo de la pandemia sino de la estructura que no se ha fortalecido en el sector salud.

RI: Innovación e Industria 4.0 son palabras clave y un motor de crecimiento para cualquier economía. La Secretaría que usted encabeza sin duda juega un rol importante en estos temas, ¿de qué manera se relacionan e interactúan con la industria mexicana para apoyarla en su quehacer empresarial y qué estrategias se siguen para ello?

¿Podría compartirnos algunos casos de éxito?

TCC: Sin duda otro de los motores de crecimiento para el país es el comercio exterior, vamos a cumplir un año con el T-MEC, esto ha dado certidumbre a la continuidad de exportaciones y fortalecimiento del comercio entre México, Estados Unidos y Canadá, pero también se han señalado en la mesa algunos temas sensibles que supuestamente pueden contravenir lo pactado en el tratado como es el relativo a la industria eléctrica.

La Secretaría de Economía trabaja en estrecha colaboración con el sector industrial mexicano, tanto para enfrentar los problemas de coyuntura como para solventar los rezagos estructurales que se generaron por la ausencia de una política industrial integral durante las últimas décadas. Sin lugar a duda que el establecimiento de un diálogo abierto y directo ha sido un primer paso.

Alcanzar mayor calidad y productividad es una tarea de todos que comienza en el seno de las propias empresas. Modernizar su gestión para alcanzar los niveles de desarrollo y dominio de la tecnología que implica la Industria 4.0 es un objetivo estratégico

con el que la Secretaría de Economía está comprometida. Por ello impulsamos la creación y aceleración de empresas de nueva base tecnológica y acompañamos la consolidación de sectores productivos que requieren medidas particulares para elevar su competitividad.

La Secretaría de Economía ha identificado los sectores estratégicos al interior de las manufacturas que permiten impulsar las exportaciones de México. Gracias a ello el país es líder en sectores como el automotriz, el aeronáutico, la fabricación de maquinaria y equipo, componentes electrónicos, equipo de cómputo y eléctrico, por citar algunos ejemplos.

No obstante, conocemos que es necesario elevar el contenido nacional de las exportaciones, por lo que propiciamos la generación de mayor competitividad industrial a nivel nacional, algo que requiere la incorporación de los conceptos de la Revolución Digital que la Industria 4.0 implica.

No es una tarea fácil, más del 90% de las empresas en México son micro-negocios y pequeñas empresas, muchas de ellas en la economía informal.

Para lograrlo debemos aplicar una estrategia integral que permita diferenciar las necesidades de cada sector y región: avanzar rápidamente, con eficacia y sin que nadie se quede atrás.

RI: ¿Cuál es el reto que enfrenta la Secretaría de Economía en este tema como principal representante e interlocutor con nuestros socios comerciales?, ¿qué opinión le han expresado sus contrapartes en la región y qué certidumbre otorga el T-MEC y los otros tratados a los inversionistas que quieran participar en las actividades de generación?

TCC: El reto más importante es asegurar que se respeten los compromisos asumidos en los tratados internacionales y la correcta instrumentación de los mismos. En esto considero que estamos en el mismo canal de comunicación con Estados Unidos, que es el de dar certidumbre jurídica, pero también en el respeto a la soberanía y el de la protección a nuestro mercado productivo ante situaciones de emergencia como lo ocurrido a nivel mundial por el Covid-19, en el que todos los países han tenido que redefinir sus estrategias de recuperación económica, aprovechando el espacio que nos dan estos tratados para adoptar regulaciones que nos permitan alcanzar objetivos de política pública.

El T-MEC y otros tratados de inversión brindan esa certidumbre jurídica para que los inversionistas realicen sus negocios en un ambiente de confianza y seguridad, y para que sus inversiones estén protegidas.

En relación a lo expresado por nuestra contraparte, en efecto, han manifestado preocupaciones, sin embargo hay que tener en cuenta que siempre existen detalles en el camino de las prácticas comerciales que no gustan a todos los actores o que no siempre satisfarán a todos los interesados. La SE siempre ha estado abierta al diálogo, a la negociación, pero cuando un actor considera que eso no es suficiente, están los caminos jurídicos para resolverse, por lo que no nos adelantemos a un escenario caótico, estamos convencidos que hacemos lo correcto y que actuamos bajo el marco de legalidad del T-MEC.

Asimismo, es importante señalar que el T-MEC cuenta con los mecanismos para desahogar las posibles diferencias que puedan surgir. Lo anterior necesita arroparse con una política de diálogo permanente entre las partes y generar un escenario de mayores coincidencias que diferencias.

RI: Por su trayectoria y trabajo profesional se le reconoce como alguien que conoce la importancia de los organismos empresariales y el trabajo que estas organizaciones desarrollan en beneficio y representación de los distintos sectores económicos en el país. ¿Cómo se está fortaleciendo el diálogo con estas instituciones para hacer sinergias y construir puentes de entendimiento que nos inserten en la senda de la competitividad y cómo se está escuchando al empresariado para hace más fácil el desarrollo de negocios? ¿Cuál es la visión o la pauta de trabajo que estará imprimiendo la Secretaría en los próximos meses para mejorar el clima de negocios?

TCC: Primeramente, para saber qué atacar tenemos que identificar qué nos está afectando y en dónde no avanzamos para lograr nuestros objetivos. El propio sector productivo, quien sufre las dolencias, es el mejor experto para un diagnóstico inicial, por lo que el camino esencial es la comunicación directa e inmediata con todo el sector productivo. Tanto el sector productivo como el sector gubernamental debemos convencernos de que vamos para el mismo lado del camino, hacia el crecimiento y sobre todo hacia el desarrollo y la inclusión social. Cuando determinamos jalar para el mismo lado, a todos nos va ir bien, por lo que retomando la primera línea, la respuesta es el diálogo.

Después de que escuchamos y tendemos puentes de cooperación, identificamos el denominador común de las necesidades para hacer una revisión y la consecutiva instauración de acciones para remediar el problema. Esta acción se hace siempre teniendo en cuenta que cualquier remedio debe desarrollarse dentro de nuestro marco normativo y siempre teniendo en cuenta el bien común.

La pauta de trabajo en los siguientes meses es no parar de trabajar y tender lazos de apoyo y cooperación mutua para que el objetivo de bienestar común se logre y sobre todo mejorar el clima de los negocios.

Reconocemos el alto impacto que la regulación genera a través de las Normas Oficiales Mexicanas en todos los sectores productivos del país y su importancia para el crecimiento de los negocios en México, y en ese sentido estamos estableciendo esquemas de trabajo en al menos tres vías críticas:

   1. Involucramiento del sector privado en  el  seguimiento    e    impulso del Programa de Reactivación Económica.

   2. Mediante la inclusión efectiva y participación general del sector empresarial en todos los trabajos de normalización.

   3. Estamos analizando con atención y mucha sensibilidad la implementación de las Normas Oficiales Mexicanas. Asimismo, cuidamos que su entrada en vigor impulse el desarrollo de la industria y no establezca obstáculos o restricciones al comercio.

En esta Secretaría estamos convencidos que es necesaria una política industrial integral y que para que ésta sea efectiva es imprescindible el  involucramiento de todos los agentes relevantes y que permita crear las condiciones para un crecimiento económico de más de 5%. Las grandes crisis también generan oportunidades y ésta es una de ellas. No podemos desaprovecharla.

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