Francia y México mantienen una relación estratégica: Jean-Pierre Asvazadourian, Embajador de Francia en México

México y Francia sostienen relaciones bilaterales antiguas y profundas y comparten valores comunes tales como la defensa de un multilateralismo eficaz, el compromiso con el desarrollo sostenible e incluyente, y la lucha contra las desigualdades.

Entre ambos países existen múltiples lazos, basados en el diálogo político, una amplia relación económica y numerosas cooperaciones en los ámbitos de la salud, la educación y la cultura. En este contexto, Revista Industria tuvo la gran oportunidad de platicar con Jean-Pierre Asvazadourian, Excelentísimo Embajador de Francia en México.

      Revista Industria: A poco más de seis meses de asumir el cargo de Embajador de Francia en México, y en una época en donde nuestro país, al igual que la mayoría de las economías del mundo, está siendo fuertemente impactado por la crisis sanitaria ocasionada por el Covid-19, coméntenos cuál es el principal reto que está afrontando al frente de su oficina en nuestro país.

      Jean-Pierre Asvazadourian: Primero que nada, es un placer para mí tener la oportunidad de llegar a sus lectores para hablar de la relación entre Francia y México. Llegué hace un poco más de seis meses y ha significado para mí una satisfacción muy particular el poder representar a Francia en un gran país como México, después de haberlo hecho en Argentina y República Checa.

Con México, Francia tiene una relación muy especial, estratégica, de amistad y de confianza y respeto mutuos. Compartimos una misma visión para el futuro. Nos parece fundamental promover un multilateralismo eficaz y abogar por instituciones multilaterales fuertes que nos permitan responder colectivamente a los grandes desafíos globales como la salud, la protección del medioambiente, la lucha contra el potenciar con una nueva visión las relaciones y los lazos de cooperación entre Francia y México?

cambio climático (Acuerdo de París, Cumbre “Un Planeta”), pero también la paz y la seguridad global, en particular mediante una muy buena cooperación en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, en el cual México ocupa un escaño durante dos años. Francia y México estamos comprometidos con la Agenda 2030 de Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU para lograr una sociedad más igualitaria y más incluyente.

Este año co-presidimos juntos el Foro Generación Igualdad, bajo los auspicios de las Naciones Unidas para avanzar hacia la igualdad de género. La primera etapa tuvo lugar en la Ciudad de México del 29 al 31 de marzo y Francia organizará la segunda etapa entre el 30 de junio y el 2 de julio. Se trata de una causa de gran relevancia y por la que siempre hemos luchado conjuntamente. Francia también organiza cada noviembre el Foro de París sobre la Paz, al cual México contribuye de manera importante a través de las soluciones multilaterales propuestas por su sociedad civil.

En lo que respecta más específicamente a los retos que Francia y México han tenido que enfrentar en el contexto de la pandemia, el primero ha sido por supuesto salir de la crisis sanitaria mundial y lograr la reactivación de nuestras economías de manera sostenible y duradera. Francia y México cuentan con muchas soluciones comunes que pueden aportar. Esta crisis ha significado sin duda una oportunidad para trabajar aún más estrechamente, ya que coincidimos plenamente en que sólo mediante una cooperación internacional y esfuerzos colectivos lograremos superarla. Hemos organizado una comunicación entre médicos de ambos países y Francia ha votado a favor de la resolución mexicana en las Naciones Unidas para que todas y todos tengamos un acceso justo y equitativo a las vacunas y también participamos activamente -como país y a través de la Unión Europea- en el mecanismo internacional Covax.

En septiembre de 2020 Francia presentó un plan post-Covid-19, titulado “France Relance”, que se orienta decididamente hacia el futuro, con la renovación económica, social y ecológica con miras a 2030, desafíos en los que nuestro país desea trabajar en el seno de las instancias internacionales y en su cooperación bilateral, incluida la de México.

¿Cómo   se   está   trabajando   para potenciar con una nueva visión las relaciones y los lazos de cooperación entre Francia y México?

También tuve el privilegio de reunirme con varios secretarios de Estado y líderes políticos del país. En estos encuentros he podido constatar que tanto nuestros interlocutores franceses como mexicanos están dispuestos a desarrollar aún más las relaciones entre nuestros dos países en una gran diversidad de ámbitos, por supuesto, nuestras relaciones comerciales y las inversiones de nuestras empresas, pero también en el sector de la investigación, de la salud, de la ciencia, de la educación, de la formación, de la enseñanza del francés, de la cultura o del patrimonio.

Nuestros dos países ya tienen una gran cooperación bilateral y pronto se pondrán en marcha otras nuevas. Pienso, en particular, en nuevas cooperaciones en los sectores de la salud, de la agricultura sostenible y responsable, de la formación profesional, de las políticas sociales y del turismo.

Estamos trabajando en varios niveles, a nivel institucional con el Gobierno Federal y sus dependencias, pero también con los estados de la República. Contamos con una importante presencia en la región norte de México gracias a la Oficina de Francia en Monterrey, un mecanismo único en la red diplomática francesa que ha permitido fortalecer significativamente nuestra relación con esta dinámica región.

He podido viajar a Nuevo León, Chiapas, Jalisco, Oaxaca, Quintana Roo, Querétaro y Puebla. En varios de estos estados hemos firmado convenios marco para fortalecer nuestras cooperaciones en materia de salud y de educación, en especial para que médicos y residentes puedan realizar prácticas de observación en hospitales en Francia por ejemplo, y para que los alumnos de las escuelas públicas puedan aprender francés además de inglés. El plurilingüismo es una necesidad en el mundo globalizado.

Además de nuestra colaboración a nivel gubernamental, y como ustedes saben muy bien, la Embajada y la comunidad de negocios de Francia mantenemos relaciones muy cercanas con el sector privado en México. Sostuve hace algunas semanas un encuentro con el Consejo de Negocios Francia-México de la organización MEDEF International, que reunió a representantes de 40 empresas de Francia con actividad en México o que han manifestado su interés por invertir y desarrollar actividades en el país.

Los dos países mantienen un diálogo permanente en el ámbito económico y comercial, además del político: Franck Riester, Ministro Delegado de Comercio Exterior y Atractividad, dependiente del Ministro para Europa y de Asuntos Exteriores, se reunió en marzo pasado con Tatiana Clouthier Carrillo, Ministra de Economía, y con Luz María de la Mora Sánchez, Subsecretaria de Comercio Exterior de México, para hablar sobre las relaciones bilaterales. Hay muchos proyectos por realizar con México a nivel institucional, con empresas para las que el país ofrece muchas oportunidades. Estamos trabajando muy de la mano sobre el reto de la transformación de nuestro modelo industrial.

En octubre pasado Francia tuvo el privilegio de ser el país invitado de honor de la Reunión Anual de Industriales de la CONCAMIN, RAI 2020, y esto nos brindó la oportunidad de compartir nuestras experiencias para encontrar soluciones para el futuro. Participaron 42 empresas francesas y altas autoridades de las secretarías de Economía y Relaciones Exteriores, educación superior e industria en este diálogo franco-mexicano de alta calidad sobre temas específicos como la industria automotriz y aeronáutica del futuro; las ciudades sustentables; la capacitación; los sistemas de financiamiento para las PyMes y la innovación.

México y Francia son socios y aliados en este tema. Somos el cuarto socio comercial europeo y contamos con 550 filiales de empresas francesas presentes en los 32 estados de este país, que representan más de 150 mil empleos y 38 de las 40 grandes empresas del índice bursátil francés CAC 40 cuentan con actividades en México.

Las empresas francesas están invirtiendo en casi todos los sectores de actividad, con áreas de excelencia como la aeronáutica y la salud y se caracterizan por invertir a largo plazo, con un enfoque particular en la capacitación y en la innovación.

Además, en México existen varios mecanismos públicos de apoyo a la internacionalización de las empresas francesas como el Servicio Económico Regional de la Ciudad de México, la oficina de Business France, la Agencia Francesa de Desarrollo (AFD) y su subsidiaria dedicada al sector privado llamada Proparco, la Cámara de Comercio Franco-Mexicana, la Red de Consejeros de Comercio Exterior de Francia, la comunidad “French Tech”, el banco BPI France y el Club VIE.

Recíprocamente, estamos muy abiertos y muy interesados en que las empresas mexicanas también inviertan en Francia. Ya es el caso de los grandes grupos mexicanos que han elegido a nuestro país, como CEMEX (primer empleador latinoamericano en Francia), Sigma Alimentos, Alsea, Bimbo, Mexichem, por citar algunas, que representan un total de 600 millones de euros y generan 7,500 empleos. En el verano de 2021, si la situación sanitaria lo permite, el Presidente Emmanuel Macron celebrará la Cumbre “Choose France” con grandes empresas de todo el mundo, para hacer un balance de las perspectivas de inversión en Francia. En este contexto, se ha invitado a tres empresarios mexicanos.

Francia posee numerosas ventajas para acompañar a México. Nuestras empresas grandes están movilizadas y trabajan de la mano con instituciones de formación e investigación. Hemos creado 60 polos de competitividad y contamos hoy con el ecosistema de innovación más desarrollado de Europa, con una dinámica de cooperación pública/privada muy fuerte. El sello “French Tech”, que tiene presencia en México, permite agrupar start-ups de muy alto nivel, que preparan las soluciones tecnológicas para la industria del mañana.

La capacitación, en particular para los jóvenes, es un punto clave para estas transformaciones y una fortaleza de la presencia francesa en México. Nuestros dos países cuentan con una población joven, para la que necesitamos imaginar los empleos del mañana. Tenemos también que apoyar la transformación de cientos de miles de empleos, a través de una adaptación de las competencias. Contar con formaciones universitarias y de capacitación adecuadas es un objetivo prioritario, con un impacto importante en términos de competitividad, así como de cohesión social.

Contamos con una cooperación educativa, científica y universitaria intensa. Francia es el tercer destino para mexicanos que quieren estudiar en el extranjero, después de Estados Unidos y España, y seguimos implementando nuevos dispositivos. Sobre este punto, hemos firmado en 2021 convenios con la SEP y el CONACYT para fortalecer nuestros programas de movilidad, de capacitación y de investigación y también para favorecer la reintroducción del francés en la enseñanza básica pública.

Francia ha trabajado en la adaptación de sus programas de formación a las condiciones de la situación sanitaria para seguir impulsando la cooperación universitaria y científica con México, en el caso de estudiantes con programas de formación a distancia, en línea; asimismo, se está innovando con un primer campus conectado en Puebla, que permite a estudiantes mexicanos tomar cursos de universidades francesas. Hemos lanzado nuevos programas adaptados a los retos que la sociedad está enfrentando, en el ámbito de la salud, por ejemplo, con prácticas de observación de estudiantes de medicina mexicanos en los hospitales de Francia.

Hemos creado una Universidad Tecnológica Bilingüe en Juárez, Nuevo León, que imparte las asignaturas de mecatrónica y energías renovables. El programa de movilidad MEXFITEC, que impulsamos en conjunto con la SEP desde hace más de 15 años, permite a más de 110 estudiantes ingenieros formarse cada año durante 12 meses en Francia y, para los becarios de excelencia, permanecer dos años y obtener un doble título de ingeniero. Las empresas francesas también  tienen  proyectos de capacitación, en asociación con universidades mexicanas.

Finalmente, la Agencia Francesa de Desarrollo tiene una presencia cada vez mayor en México. Trabaja con prioridades muy fuertes sobre temas de medioambiente, preservación de la biodiversidad y generación de recursos para las comunidades rurales, sobre todo en el sur del país. Tiene también un interés en proyectos de planificación urbana y transporte público y una vasta experiencia que quiere compartir con México en muchos ámbitos de la acción pública.

 RI: ¿Qué actividades o temas impulsará la Embajada de Francia en México como prioritarios para fortalecer los lazos, comerciales y de inversión?

    JPA: Pronto tendremos un diálogo económico y financiero de alto nivel entre nuestros Ministerios de Finanzas, además, un Consejo Estratégico Franco- Mexicano, que se estableció hace ya varios años, debe reunirse en junio de 2021 en París, si las condiciones lo permiten, para reflexionar juntos sobre los desafíos que mencioné y que nuestras economías enfrentan: las ciudades sustentables, las industrias del futuro, la alimentación, la salud, la educación y la cultura.

Por otra parte, la adopción de un acuerdo modernizado entre la UE y México para finales de 2021 o 2022 es una gran oportunidad para la relación UE-México. Francia se ha comprometido desde hace tiempo a apoyar este acuerdo, que aportará beneficios económicos mutuos, incluye importantes avances en la lucha contra la corrupción, la responsabilidad social de las empresas y la ambición climática. Se trata de oportunidades concretas que nos permitirán reforzar nuestros vínculos y poner en marcha nuevos proyectos en beneficio de nuestras poblaciones.

Sin duda, Francia y México son dos grandes economías en el contexto económico, y una sección sobre la protección de las competidoras en los mercados internacionales, pero también con áreas de complementariedad y de inversión mutua, podría compartirnos ¿qué lugar ocupa México como socio comercial de Francia y cuál es el intercambio comercial entre ambos países?

Francia tiene una fuerte presencia en México, como ya mencioné 550 empresas tienen su sede aquí y emplean a 150 mil personas. Nuestro comercio bilateral se triplicó entre 2009 y 2016 para alcanzar los 6 mil millones de euros de intercambios en 2019.

Tras un 2019 excepcional, marcado por el aumento de las exportaciones francesas debido a las entregas aeronáuticas, el volumen de los intercambios comerciales entre Francia y México cayó casi un 20% en 2020 en el contexto de la pandemia. La contracción del comercio en 2020 parece ser cíclica en este momento. La mayoría de los grandes grupos franceses contribuyen a la plataforma de producción mexicana para atender el mercado norteamericano e incluso el continental, especialmente en los sectores aeronáuticos con Safran y Airbus, y en el sector automotriz con los fabricantes de equipamiento automotriz como Michelin, Valeo, Faurecia y Saint-Gobain, que desde hace tiempo tienen una fuerte presencia en México, que es el sexto productor mundial de vehículos.

El mercado nacional mexicano ofrece importantes oportunidades para nuestras empresas, que tienen aquí algunos de sus principales centros de producción en el mundo (Danone, L’Oréal, Sanofi, Thales -sucursal de la antigua Gemalto-, Schneider Electric, Alstom en el marco de la adquisición de Bombardier, etcétera). Más allá de la pandemia, las perspectivas a largo plazo siguen siendo muy atractivas.

Francia es el sexto inversionista europeo. Las inversiones francesas ascienden a más de 9,500 millones de dólares y están repartidas por todo el país (el 80% de ellas fuera de la capital), y a pesar de la crisis sanitaria, siguen invirtiendo.

Desde el comienzo de la crisis tanto las empresas francesas como las mexicanas han tenido dificultades debido a las restricciones de las actividades. Las empresas de los sectores automotriz y de la aeronáutica tuvieron que detener su producción durante unos meses, pero pudieron reanudar sus actividades, y al parecer el 2021 será un año de recuperación.

¿Cuáles son las áreas/sectores que más han contribuido al intercambio comercial bilateral?

JPA: Los cinco principales sectores de exportaciones francesas a México representan más del 75% del total de las ventas francesas: se trata de materiales de transporte, productos metalúrgicos y maquinaria agrícola e industrial, seguidas de las ventas de productos químicos, de perfumes y cosméticos, y productos farmacéuticos.

Las importaciones francesas de productos mexicanos se componen principalmente de material de transporte, productos informáticos, electrónicos y ópticos, equipos eléctricos y domésticos, maquinaria industrial y agrícola y productos agrícolas.

México y la Unión Europea han modernizado el Tratado de Libre Comercio, que próximamente entrará en vigor, el nuevo acuerdo global será la base de la futura relación de la UE con México en donde Francia es un actor clave. ¿Cuáles son las ventajas que ofrece este instrumento para también apoyar la cooperación bilateral en actividades de investigación y desarrollo en ciencia, tecnología e innovación?

            JPA: El Acuerdo UE-México, en vigor desde el año 2000, ha contribuido a aumentar nuestros intercambios, que se han triplicado desde 2009.

El acuerdo modernizado es un acuerdo de “nueva generación”, como los acuerdos UE-Japón, UE-Vietnam y UE-Singapur. Incluye una sección sobre la liberalización del comercio de bienes, de servicios, de inversiones y de contratación pública; una sección sobre las normas comerciales; una sección relativa al comercio y al desarrollo sostenible; disposiciones institucionales; un capítulo sobre la lucha contra la corrupción y una sección sobre la protección de las inversiones y la resolución de litigios. Lo que da una idea de la ambición de este proyecto.

En el ámbito agroalimentario, si bien los intercambios ya están liberalizados para el 74% de los productos agrícolas, el acuerdo modernizado entre la UE y México aumentará esta tasa de liberalización hasta el 93% para estos productos, por último, debería permitir la protección de las indicaciones geográficas (denominaciones de origen).

Francia aboga por firmar este acuerdo modernizado entre la UE y México lo antes posible. Ahora que las negociaciones han finalizado, el texto podría firmarse en su formato actual próximamente, es en todo caso nuestro objetivo y creo que la mayoría de nuestros socios europeos lo comparten. Existe un consenso sobre la importancia de una relación política ambiciosa entre la UE y México que se beneficie de este nuevo impulso.

¿Cómo contribuirá para que Francia fortalezca sus inversiones en los sectores aeronáuticos y energéticos en México?

            JPA: Estos sectores son de gran importancia para las relaciones bilaterales entre nuestros dos países. Las empresas francesas del sector aeronáutico son los principales empleadores del sector en México. Safran tiene la mayor huella industrial en México fuera de Francia (a la par de Estados Unidos), y las empresas francesas son líderes en el sector aeroespacial mexicano. El  desarrollo de las inversiones debe continuar para responder a la demanda nacional, regional e internacional.

En cuanto al sector energético, hay muchas inversiones extranjeras en México. Las empresas francesas han invertido mucho en este sector en México desde 2013- 2014, sobre todo en energías renovables. Mantenemos un diálogo abierto y constructivo con las autoridades y son temas a los que daremos continuidad junto con las empresas involucradas.

            RI: ¿Cuáles son las perspectivas de inversión y proyectos por parte de empresas francesas para expandir sus negocios en México?

            JPA: En mi opinión, y es también la conclusión que ha surgido de mis contactos con empresas francesas, México seguirá ofreciendo importantes oportunidades, tanto como plataforma de exportación a Estados Unidos como de mercado interno.

Su situación geográfica en América del Norte y su amplia integración comercial en este mercado, su doble costa en el Pacífico y en el Atlántico, que le permite estar en contacto directo con ambas zonas, y la reconocida calidad de su mano de obra industrial, seguirán siendo ventajas competitivas muy fuertes en las próximas dos décadas.

La modernización del acuerdo de libre comercio con Estados Unidos y Canadá el año pasado fortalece estas ventajas, al elevar el nivel de integración de los tres países frente al exterior. Además, el mercado nacional, con alrededor de 130 millones de consumidores, representa verdaderas oportunidades. Los proyectos de modernización de las infraestructuras del país suponen un reto para nuestras exportaciones de bienes y servicios, y me refiero en particular a los proyectos relacionados con:

  • Ciudades sostenibles, incluidos el transporte, el agua y el saneamiento, el tratamiento de residuos, la eficiencia térmica, la economía circular y el turismo sostenible
  • El sector digital, particularmente con proyectos destinados a generalizar el acceso a Internet, la desmaterialización de los trámites, la inclusión social, etcétera.
  • El sector de la salud, que es un sector estratégico en el contexto de la crisis del Covid-19, pero también en lo que respecta a las cuestiones de diabetes, malnutrición y empobrecimiento.
  • El sector agrícola y agroalimentario ofrece oportunidades para las empresas francesas (productos lácteos, alimentación animal, vinos, semillas, etcétera) y será objeto de un seguimiento especial, sobre todo en lo que respecta a las negociaciones sanitarias para el acceso al mercado de determinados productos agrícolas. Además, se podría estudiar el establecimiento de una cooperación en materia de agroecología.

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