Seguridad de electrodomésticos

Con la firma del TLCAN México inició  su política de apertura al libre comercio y se incorporó a uno de los mayores mercados del  mundo:  Norteamérica. En lo  inmediato,  la  política  pública del país se enfocó en la necesidad de construir el andamiaje  institucional  para las regulaciones, poniendo en el centro de atención la seguridad de los consumidores. En efecto, en 1992 se publica la Ley Federal sobre Metrología y Normalización que atiende la necesidad de elaborar las regulaciones técnicas conocidas como Normas Oficiales Mexicanas (NOM) y entre cuyas disposiciones establece como prioritaria la seguridad de los productos1.

Conscientes de la relevancia de la seguridad de los electrodomésticos, desde aquellos años la Industria ANFAD es partícipe de la construcción de la NOM-003-SCFI, que regula las especificaciones de seguridad de los productos eléctricos, entre los que destacan los electrodomésticos; norma transversal de especial relevancia para la seguridad y salvaguarda de la integridad de las personas. Para la Industria ANFAD es relevante cuidar a sus clientes-consumidores, fomentar la competencia legítima y, por supuesto, que  la seguridad de los electrodomésticos forme parte esencial de las especificaciones que deben cumplir los productos para prevenir un peligro a los consumidores y para la conservación de sus bienes, pues se trata de una NOM que, a manera de ejemplo, regula:

  • La protección contra choque eléctrico, peligros mecánicos, explosión, fuego y contra peligros derivados del funcionamiento sin supervisión o vigilancia
  • Peligros derivados por campos eléctricos, magnéticos y electromagnéticos, entre otros.

Mejor aún, en 2014 la Industria ANFAD participó proactivamente en la actualización de esa NOM-003-SCFI, impulsando un esquema innovador, toda vez que se precisan los estándares particulares, conocidos como Normas Mexicanas parte 2, lo que ha permitido, por un lado, precisar las especificaciones de seguridad de cada producto eléctrico y, por otro lado, sienta las bases de un esquema ágil que permite actualizar esas especificaciones. En otras palabras, respetando el marco previsto en la NOM-003- SCFI y su Norma Mexicana parte 1 o genérica referida, electrodomésticos, como refrigeradores, lavadoras, aires acondicionados, licuadoras, aspiradoras, calentadores de agua eléctricos y ventiladores, por ejemplo, cuentan con especificaciones acordes a su construcción y funcionalidad para la seguridad de los usuarios2/.

Gracias al expertis propio de la fabricación que realizan los asociados ANFAD en México y otros países, así como al profesionalismo de sus equipos, la industria de electrodomésticos es de las mejor reguladas y se caracteriza por su participación proactiva en los procesos de normalización,  dando  impulso  al sistema robusto de evaluación de la conformidad para la política industrial de México, que en muchos casos es referente para Latinoamérica. De hecho, ANFAD participa en la elaboración de regulaciones internacionales de ISO e IEC que, en tanto buenas prácticas, suelen procurar los parámetros internacionales en las NOM o estándares para mejorar la seguridad de los electrodomésticos, no generar barreras técnicas innecesarias al comercio, y para no restringir el intercambio comercial ni la competencia interna.

Para el  mercado  mexicano,  además de ser de observancia obligatoria, las NOM son referente indispensable para evitar riesgos a los consumidores, en cuyo sentido, es interés de la industria de electrodomésticos impulsar la observancia de las NOM en el mercado, incluyendo el comercio electrónico, pues debe vigilarse  el  cumplimiento  de las normas para beneficio de los consumidores y la competencia legítima, a fin de evitar que el consumidor corra un riesgo en su integridad  o  daño  a  sus bienes3/, por ejemplo al adquirir productos que por sus características eléctricas -tensión (Volts) y frecuencia (Hertz), entre otros-, no son adecuados para su uso con el sistema eléctrico nacional, pues  entre  países  existen diferencias, como los Hertz que, mientras en algunos lugares es de 50 ciclos, en México es de 60 ciclos, o el tipo de clavija que dependiendo la región, su configuración  es  diferente  en  cuanto a los pines (redondos, planos, tipo T, espesores, entre otras características), así como el tomacorriente (receptáculo).

Vigilancia del mercado

 

A partir del 1º de julio de 2020 actualizamos el T-MEC, para acrecentar y robustecer las cadenas de valor que seguiremos impulsando con inversiones en México y, en este contexto, a partir del 1º de agosto entró en vigor la Ley de Infraestructura de la Calidad que, sin duda, refuerza la prioridad por desarrollar la calidad en la producción de bienes y servicios, ampliar la capacidad productiva, el mejoramiento continuo   en las cadenas de valor, fomentar el comercio internacional y proteger los objetivos legítimos de interés público4/.

 

Desde la visión de la Industria ANFAD, la Ley de Infraestructura de la Calidad permitirá renovar los equilibrios del Sistema de Evaluación de la Conformidad para impulsar la participación de la industria representativa, mejorar las reglas y supervisión conforme a las cuales operará y eficientar la debida vigilancia de ese sistema y del mercado, en beneficio de la competencia leal y los consumidores. La dinámica del mercado demanda focalizar su vigilancia y, por supuesto, el trabajo y apoyo de la Industria ANFAD para con las autoridades que tienen a su cargo garantizar que se cumplan las normas y fomentar la competencia legítima en el mercado.

Las normas fortalecen la competitividad económica nacional, desarrollan acciones necesarias para generar confianza y lograr el ingreso de la inversión extranjera, fomentan la innovación tecnológica e intensifican la competencia leal, optimizan   las operaciones y procesos, dan apertura a nuevos mercados en la medida que los fabricantes cuentan con procesos más robustos.

Por considerarlos de especial relevancia, la Industria ANFAD impulsará áreas de oportunidad que coadyuven en la institucionalización de las normas y su vigilancia; esto es:

•      Reduciendo los costos de transacción.- Mientras la política pública permita alinear incentivos con reglas claras, los diversos actores contribuiremos a que lo regulado sea vigilado. La coordinación entre los actores es crítica para, por un lado, continuar impulsando que la evaluación de la conformidad sea sistemática, funcional, responsable y transparente. Por otro lado, de manera responsiva para que las autoridades implementen análisis de riesgo, de detección y sanción de productos inseguros en el mercado.

•      Difundiendo el beneficio con que contribuyen las normas.- Sin duda, se trata de enseres que conforman la calidad de vida de los hogares, y que además de confort y funcionalidad, gracias al desarrollo tecnológico de la Industria ANFAD, también contribuyen al menor consumo de energía eléctrica y de gas, así como al ahorro de agua, según el aparato doméstico de que se trate.

•      Vigilancia del sistema de infraestructura de la calidad.- Se requiere certidumbre de que se genera una infraestructura necesaria y suficiente cuando se actualiza una NOM o cuando se pretende regular un producto, pero también es indispensable que el sistema sea supervisado, para garantizar que efectivamente sean evaluados.

Notas.

1/ De la lectura del artículo 112-A fracción IV de esta ley, se observa que “las conductas u omisiones que impliquen grave riesgo a la salud, vida o seguridad humana,” son aquellas  que  ameritan  la mayor sanción pecuniaria; tema que, sin duda, es previsible se replique en los análisis de riesgo previstos en la actual Ley de Infraestructura de la Calidad, pues evidentemente la seguridad de los consumidores debe privilegiarse.

2/ No menos importante son los trabajos cotidianos para, actualizando las normas, mejorar la seguridad de otros enseres domésticos, como es el caso de aquellos que ocupan gas LP o natural para su funcionamiento: estufas (NOM-010-SESH), calentadores de agua a gas (NOM-200-SCFI), utensilios de cocina con antiadherente (NOM-225-SCFI), ollas a presión (NOM-054-SCFI), o los calentadores solares de agua (NOM-027-SCFI/ENER), por citar algunos ejemplos adicionales.

3/ De hecho, a decir de la Organización Mundial de Comercio, es necesario implementar regulaciones a favor de la protección del consumidor on line.

4/ La Ley de Infraestructura de la Calidad sustituye a la Ley Federal sobre Metrología y Normalización, y viene a formar parte de la nueva legalidad de la industria de México junto con otras leyes publicadas también el 1º de julio de 2020 en el DOF, como son la Ley de los Impuestos Generales de Importación y de Exportación, la Ley Federal de Protección a la Propiedad Industrial y la Ley Federal del Derecho de Autor.

Los comentarios están cerrados.