Reinauguración del mural la “Invención destructiva”

El pasado 10 de enero se llevó a cabo, en las instalaciones de la Confederación de Cámaras Industriales de los Estados Unidos Mexicanos, la reinauguración de la famosa máquina del 8° piso “La invención destructiva” del Maestro Manuel Felguérez. Francisco Cervantes, Presidente de CONCAMIN y el Maestro Felguérez estuvieron acompañados en el evento por el escultor Sebastián; la bailarina Elisa Carrillo; el legislador Sergio Mayer, que preside la Comisión de Cultura y Cinematografía de la Cámara de Diputados; el Presidente de la Comisión de Educación de CONCAMIN, Carlos Noriega; la Presidenta de la Fundación CONCAMIN, Elena Palacios de Cervantes; así como por presidentes de Cámaras y Asociaciones de la Confederación.

El primero en tomar la palabra fue el Maestro Sebastián, quien se dijo gustoso de ser otra vez testigo de una gran obra que fue de avanzada en su época, “una obra que tiene mi edad profesional, yo llegué a la Ciudad de México, a la Escuela de San Carlos en el año de 1964 y Manuel ya estaba innovando y haciendo cosas que se pusieron de moda”, indicó y recordó el mural del Cine Diana, también del Maestro Felguérez, como una obra maravillosa, al parejo de ésta.

“Para mí, como escultor mexicano, es muy importante estar presente el día de hoy, agradezco la invitación, porque Manuel me invitó a ser parte del Salón Independiente, fue por los años 68-69, cuando estaba la fuerza expresiva de lo que llaman la ruptura, que realmente fue más que ruptura, en donde Felguérez, Rojo, Cuevas, las grandes figuras que surgían en ese momento, nos dieron la oportunidad de participar con ellos, gracias Manuel, me hace muy feliz este homenaje ante una obra que fue pionera en su momento y que dio mucho para México y va a seguir dando”, concluyó.

Por su parte, el Presidente de CONCAMIN, Francisco Cervantes, señaló: “Maestro, nos sentimos muy complacidos, nos alegra mucho su compañía en esta su casa, la CONCAMIN, el lugar donde estuvo trabajando en este mural, que ha dado testimonio durante 55 años que la industria mexicana, que es el motor de México, es la gran generadora de empleos, donde se han tomado las decisiones para hacer crecer a este país, aquí está el mural atestiguando todas esas acciones y que mejor que con usted presente lo estemos reinaugurando”.

Recordó que recientemente se cumplieron los 100 años de la Confederación y resaltó que en el evento por el centenario estuvo precisamente el Maestro Felguérez y que los obsequios que se les dieron a los galardonados, tanto al entonces Presidente Peña Nieto como al Presidente Andrés Manuel López Obrador, hayan sido unas fotografías del mural firmadas por el Maestro, que las convierte en una obra de arte.

Agradeció al Maestro Sebastián por estar presente en la reinauguración del mural y se dijo honrado con su presencia, agradeció también la asistencia de Elisa Carrillo, primera bailarina de la Ópera de Berlín, considerada la más importante del mundo, y mencionó que los artistas están contemplados y son respetados por la industria mexicana.

El Presidente de la Confederación destacó la presencia de Lorena Zedillo Ponce de León, quien realizó el trabajo de restauración de la obra del Maestro Felguérez, de Mercedes, la esposa del artista, así como de la Presidenta de la Fundación CONCAMIN, Elena Palacios de Cervantes, y comentó que recientemente estuvo presente en la proyección del cortometraje sobre la vida del destacado escultor en la Cineteca Nacional y agradeció la asistencia al evento de diversos sectores pertenecientes a la industria confederada, de los industriales que hacen que este país tenga empleo y resaltó que en el tema de los salarios mínimos, el sector industrial apoyó al gobierno, porque es un tema inherente al sector, “cuando nos dijeron hay que subir el salario, fuimos los primeros en ir a firmar”.

Aprovechó para hacerle entrega al Maestro Felguérez de un ejemplar del libro de los cien años de CONCAMIN y de la moneda conmemorativa, que tiene su mural grabado, así como el boleto del metro y la tarjeta del metrobús alusivas al festejo del centenario, “para que vea cómo su mural ha recorrido muchos lugares aprovechando los cien años de la Confederación”, expresó. Así mismo, le entregaron un ejemplar del libro de la máquina del 8° piso, que contiene toda la historia del mural, “Maestro, nosotros presumimos por todos lados su mural” y finalizó mencionando el orgullo de tener ahí a Manuel Felguérez.

En su oportunidad, el Maestro Manuel Felguérez dijo que últimamente le ha tocado dar las gracias, porque la ocurrencia de tener 90 años es complicada, “pero más vale tenerlos que no llegar”, y con ello ha sido objeto de varios homenajes por su trabajo. Agradeció especialmente a Francisco Cervantes y a su esposa Elena; al público que asistió al evento; a su esposa Mercedes; a Lorena Zedillo por el magnífico trabajo de restauración de la obra; así como a las personalidades que se dieron cita como Elisa Carrillo y Sebastián, a quien llamó colega de muchos años, en el arte y como maestros en la universidad, donde crearon un grupo que hizo el espacio escultórico.

Relató cómo fue que se dio la construcción del mural, remontándose al año de 1962, cuando estaba construyendo el mural del cine Diana, que fue hecho por el arquitecto Leopoldo Gout, amigo suyo, quien posteriormente le comentó que iba a construir el edificio de la CONCAMIN, cuyo Presidente en ese entonces era Juan Sánchez Navarro, prominente industrial amante del arte, quien lo invitó a realizar un mural en el nuevo edificio.

Felguérez rememoró que el estilo del mural del cine Diana gustó mucho, estaba hecho de chatarra, pedazos de industria, y cuando se dio la oportunidad de realizar el mural de la CONCAMIN, consideró retomar esa idea, solamente que en dimensiones más pequeñas, por lo que se dio a la tarea de conseguir pedazos de maquinaria proveniente de la industria.

Añadió que originalmente, atrás había un muro blanco, era un pasillo que tenía vidrio oscuro y al entrar se reflejaba como si fuera espejo y doblaba su efecto.

Sobre el nombre del mural, Manuel Felguérez expresó que lo llamó “La Invención Destructiva”, porque en ese entonces empezó a cambiar la imagen de México del lugar más transparente a una ciudad llena de esmog y éste era producido en parte por la industria. “La industria es invención, creación, obviamente constructiva, a todos nos consta que sin la industria no habría trabajos y el país sería un desastre, yo siento una admiración total por la industria, todo mi trabajo siempre ha tenido que ver con ella, pero en el arte siempre ha habido un sentido crítico, y una insinuación hacia la industria por la contaminación fue ponerle ese nombre, lamento si hubo molestia por ello”, finalizó el Maestro.

Durante el evento, Revista Industria tuvo la oportunidad de platicar, en entrevista exclusiva, con el Maestro Manuel Felguérez sobre diversos temas. En relación al significado de este homenaje que la Confederación de Cámaras Industriales le hizo en vida por su destacada trayectoria, señaló que representa un reconocimiento muy importante y está muy agradecido por ello, además, en plan personal dijo, “es regresar a la época en que hice este mural, me trae muchos recuerdos de cuando trabajé aquí, cuando se iba a mudar la CONCAMIN, y cuando conocí a Juan Sánchez Navarro, en ese entonces Presidente de la Confederación, que era todo un personaje dentro de la industria”.

Añadió que tiene cerca de 100 obras diferentes y el mural de CONCAMIN fue uno de los primeros, consideró que lo más difícil siempre es lo primero que se hace y ver que con los años ese trabajo se convierte en un símbolo natural de un espacio, resulta muy emocionante, “fue un gusto trabajar para la CONCAMIN”, indicó.

Sobre lo que aún le falta por hacer, Manuel Felguérez indicó que hasta el momento todo lo que se le ha ocurrido lo ha podido realizar, consideró que ha tenido mucha suerte y se dijo muy agradecido con la vida, agregó que lo último que realizó fue un mural para las Naciones Unidas, “un honor inesperado, pues solo hay dos obras mexicanas en la ONU, el otro es un Tamayo que tiene 50 años de estar ahí”.

Destacó que realizar el mural en CONCAMIN en su momento también fue una suerte, porque mucha gente ha podido apreciar su obra y gracias a ello ha tenido una gran respuesta, con invitaciones, comprando o encargándole alguna obra, “ha sido muy fructífero todo este tiempo que la obra ha estado aquí en la Confederación”, aseveró.

Le preguntamos también sobre cómo visualiza hoy a las nuevas generaciones de pintores y a las nuevas vertientes en el muralismo, al respecto indicó que le da mucho gusto que existan nuevas generaciones, recordó que a la suya los llaman la “generación de la ruptura” y aseguró que el arte siempre tiene ese carácter de algo que rompe la tradición e inaugura una nueva, “nosotros empezamos siendo de vanguardia y ahora nos estamos convirtiendo en clásicos, nos urge una generación fuerte de nuevos pintores, porque todo lo nuevo prestigia lo anterior, los murales que ahora tienen tanto prestigio de Diego, Orozco y demás, todo mundo les decía los monotes y desde que creció nuestra generación, se convirtieron en grandes muralistas”, refirió.

El chiste, dijo, “es que la propuesta tiene que ser nueva y diferente, ya hay algunos que están iniciando, pero todavía no hay un bloque suficientemente fuerte como para transformar el gusto de la sociedad, pero ya empezaron y me da gusto, entre más rápido salgan mejor, nos conviene, porque nosotros nos volvemos clásicos”.

Referente a lo que le hace falta por realizar, relató que actualmente están haciendo una ampliación del Museo de Zacatecas, para lo cual se necesitaba un terreno que está junto al museo, y después de solicitarlo durante tres sexenios por fin el actual gobernador lo acaba de otorgar, ya se tiene el plan para la nueva ampliación, “eso es lo que me falta por hacer, que se acabe esta remodelación, a ver si lo alcanzo a ver, pero lo importante es que ya se echó a andar”, indicó el Maestro Felguérez.

Finalmente, compartió que el apoyo de su esposa Mercedes ha sido fundamental en su vida y una parte relevante de su trabajo, ella siempre me dice y con razón, “tú no haces nada, yo tengo que hacer todo el trabajo, tu nada más estás pintando, y en cierto sentido es cierto, ella contesta correos, platica con las galerías, lleva la cobranza, valora y acepta exposiciones, tiene listas las fotografías, es un trabajo importante, yo realmente no hago nada, solo pinto y tengo suerte, concluyó.

Por: Julio César Bustos López
Director Editorial Revista Industria

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