El fin de la recesión

La economía mexicana deja atrás los resultados negativos asociados a la recesión histórica registrada durante el 2020.

De acuerdo con el Indicador Oportuno de la Actividad Económica (IOAE) publicado por el INEGI, los meses de marzo y abril presentaron una variación positiva que permite dejar atrás 20 meses de caídas de consecutivas y 22 en los últimos dos años.

  • De acuerdo con el IOAE, durante marzo la economía creció 0.9%. En abril la estimación la ubicó en 20.6%.

En función de lo anterior, su ciclo muestra una tendencia al alza. Por su parte, el promedio de crecimiento durante los primeros 29 meses de la administración es (-) 3.0%.

El desempeño del IOAE es atribuible a la evolución del sector secundario (industria):

  • En marzo se reportó una variación de 1.5% en tanto que para abril la estimación preliminar es de 34.5%.

Por su parte el sector terciario (servicios), vinculado con la dinámica del mercado interno, presentó un aumento de 0.4% en el tercer mes del año y de 16.4% durante abril.

Al igual que la actividad económica en general, el resultado de los sectores industrial y de servicios permite mantener su tendencia al alza.

Si bien se debe considerar que el crecimiento contabilizado en abril tiene parte de su explicación en la caída observada doce meses atrás, cuando el Indicador Global de la Actividad Económica retrocedió (-) 19.7%, también es fundamental establecer que el desempeño del sector industrial es favorecido por la reactivación del mercado en Estados Unidos, un hecho que ha impulsado las exportaciones de manufactura asociadas a la fabricación de aparatos eléctricos, dispositivos electrónicos y de cómputo, equipo de transporte y en general a la maquinaria y equipo.

El aumento en las exportaciones propicia un mejor desempeño del mercado interno y con ello al sector de los servicios.

No obstante, los resultados del mercado laboral muestran algunos de los límites de la recuperación económica basada en las exportaciones.

De acuerdo con las cifras del IMSS, hasta el mes de abril se habían generado 296 mil 751 empleos, gracias a lo cual se totalizan 20.07 millones de trabajadores afiliados a la institución. En marzo del 2020, al inicio de la pandemia el IMSS tenía registrado 20.482 millones de trabajadores.

Por su parte el INEGI informó un incremento de un punto porcentual en la tasa de desocupación en el primer trimestre (se ubicó en 4.4%). La tasa de condiciones críticas de ocupación fue de 25.8%: la cuarta parte de la población ocupada lo hace en un entorno de bajas remuneraciones. La tasa de subocupación fue 13.8%, una cifra que representa la necesidad de los trabajadores de contar con dos o más fuentes de ingreso laboral para cubrir sus necesidades. En conjunto las estadísticas citadas muestran el grado de precarización laboral.

Por tanto, las cifras de crecimiento económico muestran el inicio de un proceso de recuperación que tomará mayor fuerza a partir del segundo trimestre del 2021.

No obstante, lo descrito aún es insuficiente para compensar el efecto estructural que la recesión del 2020 tuvo sobre el mercado laboral, el consumo de los hogares, la inversión privada y algunos sectores productivos interrelacionados con el mercado interno.

Las cifras positivas continuarán presentándose durante el resto del año y el primer trimestre del 2022, cuando termine el efecto de comparación asociada con la recesión del 2020 y se muestren las nuevas condiciones de estructurales de la economía mexicana.

https://VozIndustria-20210518-Vol-09-Num-262-El-Fin-de-la-Recesion.pdf

Publicado en Revista Industria Digital CONCAMIN

18 de mayo de 2021

Los comentarios están cerrados.