México 2020: crecimiento económico, la asignatura pendiente

Resumen

  • De acuerdo con el INEGI y su Indicador Oportuno de la Actividad Económica (IOAE), una información preliminar, en 2020 la economía nacional retrocedió (-) 8.3% (gráfica 1), la mayor contracción anual desde 1932.
  • La industria y los servicios exhibieron una variación negativa de (-) 10.3% y (-) 7.9%, lo cual confirma tanto la debilidad del sistema productivo como del mercado interno.
  • Lo anterior se encuentra en línea con la situación en la que se encuentra la inversión, está en niveles del 2005, como del consumo privado.
  • Los resultados del IOAE muestran que en noviembre y diciembre la economía se mantuvo en terreno negativo, (-) 4.3% y (-) 5.4% respectivamente, una situación comparable al promedio observado en la recesión del 2009 y lo cual muestra la debilidad subyacente con la que inicia el 2021.
  • El avance del Covid-19 exacerba lo descrito: 10 entidades que concentran más del 50% del PIB se encuentran en semáforo rojo, una situación que implica la necesidad de implementar un programa integral y de gran calado de reactivación económica, particularmente por la caída en la capacidad potencial que muestra el Indicador Global de Actividad Económica.
  • Ante ello el IDIC refrenda la pertinencia de 5 aspectos estratégicos para la recuperación del país:
  1. Fortalecer lo Hecho en México, el único camino.
  2. Contenido Nacional. Si México desea crear un Estado de Bienestar y al mismo tiempo competir exitosamente en el contexto global postCovid-19 debe incrementar la capacidad transformadora de las empresas mexicanas.
  3. Definir Sectores y regiones estratégicas. En términos netos se perdieron 400 mil empresas durante la primera parte de la pandemia. Ante ello, ¿cuáles son los sectores y en dónde se encuentran las empresas que aún pueden revertir la tendencia negativa del PIB y el empleo?
  4. El Fortalecimiento de la Industria Nacional.
  5. Obsesión por el desarrollo de infraestructura. Para hacer frente a los rezagos históricos y al mundo postCovid-19 México debe acelerar la construcción de infraestructura, tanto de la tradicional como de la asociada a la Industria 4.0.

Análisis

El crecimiento sintetiza los resultados alcanzados tanto por las estrategias de política económica implementadas por el sector público como de sus efectos sobre el sector privado y los hogares.

Durante los últimos 40 años México no ha logrado encontrar la fórmula para mejorar el funcionamiento de su sistema productivo, un hecho que tiene su reflejo en la precarización de su mercado laboral.

La irrupción del Covid-19 exacerbó la falla estructural de la economía mexicana: de acuerdo con las cifras preliminares del INEGI respecto al Indicador Oportuno de la Actividad Económica (IOAE) se puede establecer que en 2020 la economía nacional retrocedió (-) 8.3% (gráfica 1), la mayor contracción anual desde 1932.

De acuerdo con el INEGI, el retroceso fue resultado de una caída preliminar de (-) 4.3% y (-) 5.4% contabilizada durante noviembre y diciembre respectivamente. Con ello México acumula 18 caídas consecutivas y 21 en los últimos 25 meses.

El retroceso promedio preliminar de (-) 8.3% se encuentra en línea con lo que el IDIC había planteado hace ocho meses, una reducción de (-) 8.5%.

Como fue señalado por el IDIC, y en concordancia con la información del INEGI, no eran factibles los escenarios en donde se llegó a plantear la posibilidad de que la economía cayera más de (-) 9.0%.

No obstante, se debe considerar la implicación de la caída preliminar de (-) 8.3%. Tan solo las cifras de noviembre y diciembre se encuentran en el rango de lo que ocurrió en la recesión del 2009, es decir, lo que ocurrió durante el último bimestre 2020 es similar al promedio de lo acontecido en la anterior crisis de la economía mexicana.

El mayor daño en la estructura productiva de México ocurrió en el sector industrial (sector secundario, gráfica 1), el cual contabilizó una variación de (-) 10.3%. Ello representa una pérdida sistémica en su capacidad de generar valor agregado y en la capacidad potencial de la economía la cual sólo se podrá revertir con un incremento en la inversión.

El aumento en la inversión, tanto pública como privada, es un aspecto estratégico: hasta octubre pasado su tendencia se mantiene en niveles similares a los del 2005.

  • Sin inversión no hay crecimiento ni desarrollo económico, y en estos momentos la inversión reporta algunas de las bajas más sensibles de los últimos años.

La debilidad reportada en materia de crecimiento económico se encuentra asociada a lo que ocurre con la merma del consumo privado, es decir, con la adquisición de bienes y servicios de los hogares mexicanos.

Tanto el resultado del sector servicios (terciario) en 2020 como la tendencia del consumo privado permiten inferir la necesidad de implementar medidas integrales y de gran calado para lograr una sólida reactivación del mercado interno: se requiere evitar el cierre de empresas para detener la precarización del mercado laboral y que ello permita fortalecer la capacidad de consumo de las familias mexicanas.

Sin lugar a duda que uno de los desafíos coyunturales más significativos al inicio del 2021 son los confinamientos causados por el avance del Covid-19: hasta el momento 10 entidades de la república, que representan más del 50% del PIB, se encuentran en semáforo rojo, una situación que detiene su capacidad de recuperación económica.

Ante ello el IDIC refrenda la pertinencia de 5 aspectos estratégicos para la recuperación del país:

  1. Fortalecer lo Hecho en México, el único camino.
  2. Contenido Nacional. Si México desea crear un Estado de Bienestar y al mismo tiempo competir exitosamente en el contexto global postCovid-19 debe incrementar la capacidad transformadora de las empresas mexicanas.
  3. Definir Sectores y regiones estratégicas. En términos netos se perdieron 400 mil empresas durante la primera parte de la pandemia. Ante ello ¿Cuáles son los sectores y en dónde se encuentran las empresas que aún pueden revertir la tendencia negativa del PIB y el empleo?
  4. El Fortalecimiento de la Industria Nacional.
  5. Obsesión por el desarrollo de infraestructura. Para hacer frente a los rezagos históricos y al mundo postCovid-19 México debe acelerar la construcción de infraestructura, tanto de la tradicional como de la asociada a la Industria 4.0.

Reflexión final

El avance del Covid-19 es un tema de seguridad nacional, tanto por los efectos negativos que tiene sobre la salud de la población como por la afectación estructural que causa en el sistema social y económico de la nación.

El reporte oficial de contagios del 15 y 16 de enero fue contundente, más de 20 mil por día, una cifra que explica por qué 10 estados de la república están en semáforo rojo.

El Estado de México, la Ciudad de México, Jalisco, Nuevo León, Querétaro, Guanajuato, Hidalgo, Coahuila, Morelos y Tlaxcala concentran el 44% de la población y casi el 54% del PIB.

Las entidades citadas representan el 53.8% de los casos confirmados de Covid-19: superan la proporción que les corresponde por tamaño de población y se equiparan al tamaño de su economía.

Bajo dicho contexto se puede inferir que si bien las restricciones implícitas al semáforo rojo tienen el objetivo frenar el número de contagios también tendrán un efecto adverso sobre el sistema económico y el mercado laboral de los estados involucrados.

Lo anterior llega en un momento de debilidad: es ampliamente conocida la estimación sobre el resultado del PIB mexicano en 2020, una caída cercana al 8.3%. No obstante, poco se ha dicho de cómo ello se ha replicado a nivel estatal.

Las estimaciones que se pueden realizar con la información disponible de la producción industrial, el comercio al por mayor y al por menor y con el Indicador Trimestral de la Actividad Económica Estatal del INEGI, permiten asegurar que, en el mejor de los casos, sólo 3 estados de la república tuvieron un resultado positivo en 2020. Lo más probable es que sólo Tabasco pudo evitar los efectos negativos de la recesión.

El INEGI mostró una aproximación a la magnitud de la afectación causada por medio de su Encuesta sobre el Impacto Económico generado por Covid-19: un millón de empresas cerraron.

Al mismo tiempo se crearon otras 600 mil unidades económicas: en términos netos se perdieron 400 mil, un retroceso de 4 años en la generación de empresas. Las más afectadas fueron las pequeñas y medianas.

Cuando el cierre de empresas se mide por entidad federativa, se puede observar que el 31.8% de las ubicadas en Quintana Roo se vieron afectadas. Para el caso de Nuevo León la proporción fue de 25%, en la Ciudad de México 19.9%, en el Estado de México 21.3% y en Guanajuato 20.7%.

Ello repercutió en la pérdida de empleo: de acuerdo con la encuesta del INEGI, la Ciudad de México, Nuevo León, Coahuila y Querétaro tuvieron variaciones negativas superiores al 20%.

Lo descrito debería implicar la implementación de una estrategia encaminada a evitar un mayor daño al mercado laboral. Para lograrlo se debe impedir la quiebra de más empresas, de otra forma aumentará el daño al tejido social.

En este sentido se debe valorar la existencia de varias vacunas contra el Covid-19, no obstante, también es necesario no sobrevalorar su impacto en el corto plazo: por lo menos se requieren dos años de una vacunación diaria que supere las 250 mil dosis para que 90 millones de mexicanos sean inmunizados (dos dosis por persona).

En tanto no se alcance dicho número la sombra del Covid-19 seguirá presente en la vida diaria de México. Además, falta conocer por cuánto tiempo se logrará la inmunización.

Por ello es necesario evitar que el empleo y más empresas se vean afectadas por las consecuencias del semáforo rojo: se debe impedir una mayor contracción de la economía nacional, algo que será difícil de lograr en el primer trimestre del 2021.

Fuente: VozIndustria-20210119-Vol-09-Num-247-Mexico-2020-crecimiento-economico-la-asignatura-pendiente%20(1).pdf

Publicado en Revista Industria Digital

20 de enero de 2021

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