Recuperación industrial de México: la tregua hacia un Nuevo Orden de la Industria Global

México tiene la oportunidad de aprovechar el proceso de recuperación económica iniciado durante el pasado mes de marzo para implementar una estrategia de Política Industrial que le permita alinearse rápidamente a lo que se está aplicando en las naciones líderes, en materia industrial, y evitar con ello las consecuencias del Nuevo Orden de la Industria Global que se está configurando:

  • La competencia geopolítica y geoeconómica entre China y Estados Unidos, la reconfiguración de las Cadenas Globales de Valor, para evitar la dependencia de un solo país, la visión de seguridad nacional asociada a esto último, la estrategia de atracción de inversiones instrumentada en Europa y estados Unidos para recuperar empleo y bienestar social, las nuevas condiciones del trabajo a distancia, la Revolución Digital, la implementación del T-MEC, la necesidad que tienen otros países de instalarse en México para llegar al mercado de Estados Unido así como superar las restricciones de una economía nacional de bajo valor agregado y la debilidad de la infraestructura tradicional y digital son elementos que se deben considerar más allá de los beneficios de una recuperación de corto plazo.

Sin lugar a duda que se debe valorar positivamente el aumento de 35.7% de la actividad industrial alcanzada en abril pasado, un hecho que es atribuible a:

  • La recuperación de la economía de Estados Unidos (desde fines de marzo presenta un crecimiento económico cercano al 11%) y, en particular, de su ciclo industrial.
  • La reactivación de casi todos los componentes de la industria nacional, salvo los vinculados al sector energético e inversión en construcción pública en infraestructura.
  • El sector fabril del país acumula un segundo mes de variación positiva (en marzo fue 1.5%): soló 4 ramas industriales presentaron tasas negativas.

No obstante, si México desea alcanzar una recuperación vigorosa y perdurable deberá tomar medidas tanto de corto plazo como de mediana y larga duración para lograr que la reactivación del ciclo industrial se transforme en una nueva etapa de desarrollo económico y no sea solamente el efecto de un “rebote” atribuible a la reapertura de los sectores productivos (en el segundo trimestre del 2020 el sector industrial retrocedió -25.4%).

De igual forma se debe considerar que la recuperación industrial global tiene un nuevo destino, no es un camino que conduzca a la situación de producción, logística, inversión, empleo y comercio prevalecientes hasta antes del COVID-19.

El proceso de recuperación industrial tiene cuatro aspectos de transición que la llevarán a una nueva realidad, por ello México debe implementar nuevas estrategias, de otra forma enfrentará las consecuencias de los resultados del reordenamiento de la industria global:

1. La recuperación industrial no es inercial, tiene un componente de cambio estratégico que favorecerá a las naciones y empresas que están implementando una Nueva Generación de Política Industrial.

a. Como referencia del cambio que se está instrumentando: Estados Unidos envió un mensaje claro al aprobar un paquete económico de 250 mil millones de dólares para fortalecer su sector industrial y con ello enfrentar la competencia de China, esencialmente en la industria de alta tecnología. Dicha medida debe observarse tanto como la continuidad de la disputa geopolítica y geoeconómica entre ambas naciones como en referencia a los programas de política industrial anunciados e implementados por Alemania, Francia, Corea del Sur, Japón, La India, España, Vietnam, Pakistán, Gran Bretaña y la propia China. En resumen: la recuperación de la industria se dará al mismo tiempo que se construye su nuevo tejido, uno orientado por la Industria 4.0, la tecnología 5G y las tecnologías asociadas a la industria y Revolución Digital.

2. El reordenamiento de las Cadenas Globales de Valor es valorado como un tema de seguridad nacional y no solamente como una necesidad productiva para evitar la falta de abastecimiento que el cierre de Wuhan provocó:

a. Estados Unidos y Europa buscan disminuir la dependencia que tienen respecto a China, por ello instrumentan estrategias para atraer inversiones productivas a su territorio aprovechando las ventajas y menores costo de producción que la Revolución Digital genera.

3. La implementación del T-MEC: hay una lógica de contenido regional que en la práctica se traduce en la necesidad de fabricar insumos y productos finales en América del Norte.

a. Por ello países asiáticos y de otras latitudes tienen la urgencia de firmar acuerdos comerciales con México. Se debe actuar con estrategia para garantizar el fortalecimiento de la industria nacional antes que convertirse en un punto de triangulación comercial, es decir, en perpetuar el estado maquilador creado en los últimos 40 años.

4. Las condiciones creadas por el COVID-19 modificaron las condiciones de trabajo: con el uso de las nuevas tecnologías se intensificó el trabajo a distancia.

a. En este sentido México enfrentará una nueva lógica de competencia global en materia de servicios que se ofrecerán vía remota (financieros, educativos, salud y profesionales) algo que enfrenta limitaciones en México por las restricciones estructurales de la economía nacional:

i. Debilidad en su infraestructura digital.

ii. Prevalencia de una economía informal de bajo valor agregado enfocada al comercio al por menor que implica la necesidad trabajo presencial.

iii. Desarticulación de las cadenas productivas.

iv. Bajos estándares del sistema educativo y de capacitación.

Para enfrentar exitosamente el entorno descrito, México debe aplicar una Nueva Política Industrial, de otra forma solo recibirá los efectos marginales del Nuevo Orden de la Industria Global.

Análisis

La reactivación del ciclo y tendencia de la industria mexicana se ven favorecidas por el avance de su contraparte en Estados Unidos y por el comienzo de una reactivación, casi generalizada de los componentes de la industria nacional. El mayor rezago se encuentra vinculado con el sector energético (petróleo, gas y energía eléctrica) y con la inversión en construcción pública (obras de ingeniería civil).

Las actividades industriales vinculadas a la inversión privada, tanto de exportación como relacionadas con el mercado interno, reportaron tasas de crecimiento positivas: las manufacturas fueron el motor de la recuperación industrial. Gracias a ello el sector industrial mexicano dio un paso adelante para compensar parte de las pérdidas registradas durante la pandemia:

  • Como se recordará, y atribuible al cierre de Wuhan en China en enero del 2020, la industria mundial fue la primera en enfrentar las consecuencias del inicio de la crisis generada por el COVID-19.
  • Debido a ello, la fabricación de equipo de transporte, electrónico y de cómputo retrocedió de manera significativa a partir de febrero del 2020.
  • Para el caso de México, los efectos económicos del COVID-19 se interrelacionaron con una recesión industrial que había iniciado durante el segundo semestre del 2018.

En el cuarto mes del 2021, la información estadística nacional, de Estados Unidos y China, permite observar que la mayor proporción de fabricación de manufacturas globales se encuentra en niveles superiores a los existentes antes del COVID-19, particularmente en lo correspondiente a los sectores de mayor contenido tecnológico.

Si bien parte de la explicación de dicho desempeño se encuentra asociada a la baja base de comparación estadística la magnitud de la recuperación y de las tendencias generadas en la manufactura y construcción permiten establecer que el proceso positivo se mantendrá durante el segundo y tercer trimestre del 2021 y que será hacia la última parte del 2021 y el primer trimestre del 2022 cuando comenzará a observarse una desaceleración de la recuperación (salvo que se implementen medidas de fomento a la inversión pública y privada).

Lo último es atribuible a lo que ocurre en los componentes industriales ligados al sector energético: una tendencia negativa en la generación, transmisión y distribución de la electricidad, gas y agua y un estancamiento en la minería, un hecho provocado por la continuidad en de las caídas observadas en la extracción de petróleo y gas.

En el mediano y largo plazo la restricción se genera por la caída en la capacidad potencial de todos los componentes principales de la actividad industrial, un factor que solo se puede revertir con un aumento en la inversión productiva para renovar maquinaria, equipo, construcción y capacitación de los recursos humanos. De igual forma se requiere una estrategia integral para articular las cadenas productivas y con ello generar mayor sinergia en una industrial que ha perdido capacidad para generar crecimiento económico, particularmente la vinculada al mercado interno, una situación que se traduce en las menores tasas de variación registradas en los últimos años.

IDIC

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Publicado en Revista Industria Digital CONCAMIN

14 de junio de 2021

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