Iniciativa de decreto por el que se declara el 5 de junio como Día Nacional de Prevención de Incendios, a cargo del diputado César Agustín Hernández Pérez, del Grupo Parlamentario de Morena

El que suscribe, César Agustín Hernández Pérez, integrante del Grupo Parlamentario de Morena en la LXIV Legislatura del Congreso de la Unión, con fundamento en lo dispuesto en los artículos 71, fracción II, de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos; 6, numeral 1, fracción I, 76, numeral 1, fracción II, 77, numeral     1, y 78 del Reglamento de la Cámara de Diputados, sometemos a consideración de esta honorable asamblea la presente iniciativa con proyecto de decreto por el que  se declara el 5 de junio de cada año como el “Día Nacional de  la  Prevención  de  Incendios,” de conformidad con la siguiente

Exposición de Motivos

Se han hecho muchos esfuerzos por sensibilizar las causas y prevención de los incendios forestales en nuestro país, sin embargo una deuda que tenemos pendiente es el problema de salud pública en el que se han convertido los siniestros por incendios urbanos (fenómenos antrópicos), y de los que se sabe poco o casi nada.

Es tan lamentable que, pese a las experiencias que se han tenido como los incendios en la discoteca Lobohombo, acontecido el 20 de octubre de 2000, donde 22 seres humanos perdieron la vida y 40 personas quedaron heridas;1 el sucedido en el Centro de Cuidado Infantil de la Guardería ABC en Hermosillo, en donde murieron 49 niños2, o los incendios en mercados como el de la merced en Ciudad de México ocurrido  el pasado 6 de agosto 2030,3 en  asilos,  hospitales,  centros  de  entretenimiento, por citar algunos; donde se pone en riesgo principalmente la vida, pero también el patrimonio, la seguridad y salud de las personas, y, pese a los distintos impactos que estos ocasionan, aún sigamos con la deuda como país y como seres humanos, de no tomar verdadera conciencia de la enorme brecha que aún tenemos en materia de prevención y protección de incendios urbanos.

Los avances en el Sistema Nacional de Protección Civil para salvaguardar la vida, integridad y salud de la población, así como de sus bienes, la infraestructura, la planta productiva y el medio ambiente ocasionados por fenómenos naturales han dado frutos, sin embargo, hemos dejado de lado los fenómenos antropogénicos (ocasionados por el hombre) como son los incendios. En México, los incendios, a diferencia de los sismos y huracanes, se presentan como eventos aislados y con mayor frecuencia, pero al no tener un impacto mediático,  poco  se  sabe  de ellos, y, por lo tanto, su atención no es prioritaria, de ahí precisamente la necesidad de políticas públicas para su prevención y actuación; y para ello, es ineludible comprender y visibilizar los distintos impactos que tienen en la salud, economía, medio ambiente y continuidad de operaciones.

En ese sentido, la presente Iniciativa tiene como objetivo establecer el “Día Nacional de la  Prevención  de  Incendios”  como una medida que nos recuerde la importancia de sensibilizar, concientizar y fomentar una verdadera cultura de su prevención y autocuidado, e impulsar la generación de una sociedad más resiliente para reducir la pérdida de vidas, el impacto social y económico que provocan los incendios, a fin de evitar futuras tragedias y contribuir al Sistema Nacional de Protección Civil.

Contexto Internacional

En el mundo los incendios han aumentado descomunalmente causando daños irreparables tanto en vidas humanas como en pérdidas materiales y medioambientales, especialmente en los países de Latinoamérica.

Los riesgos de fuego en lugares de concentración humana (escuelas, oficinas, centros comerciales, fábricas y mercados, entre otros) se ven agravados por la falta de una cultura de prevención y desconocimiento de tecnologías que pueden minimizar las pérdidas de vidas humanas y bienes materiales.

“Con base en estudios de las aseguradoras en EUA, los incendios son responsables de 31.2 por ciento de los desastres en los Estados Unidos desde 1941 hasta 1975. Además, los incendios ocasionan 26.9 por ciento de la totalidad de la mortalidad asociada a los desastres. El 68.3 por ciento de los incendios y el 47.1 por ciento de las muertes ocurrieron en casas o apartamentos; 7.4 por ciento ocurrió en residencias públicas temporales (hoteles u hospedajes), 4.3 por ciento en instituciones dedicadas al cuidado de personas (hospitales, ancianatos) y 0.9 por ciento en lugares públicos.

Las quemaduras son un problema común tanto en Estados Unidos como en el resto del mundo; cada año, en Estados Unidos, los incendios ocasionan entre 5 y 6 mil muertes y más de un millón de lesiones que requieren atención médica. De estas lesiones,

90 mil fueron admisiones hospitalarias y 300 mil, consultas a salas de urgencias.      Las quemaduras fatales ocasionan una desproporcionada pérdida de años de vida/ persona, comparadas con la mortalidad resultante de las enfermedades crónicas. Las quemaduras no fatales generalmente tienen severas consecuencias para la víctima, para su familia y para la sociedad, que incluyen el costoso cuidado médico, el desempleo temporal o permanente y las secuelas físicas o mentales.

Un análisis de los datos de mortalidad anual del National Center of Health Statistics, NCHS (Centro Nacional de Estadísticas en Salud) muestra que, entre los grupos con las más altas tasas de muerte, se incluyen los adultos de 65 o más años y los niños   de 5 años o menores. La mayoría de esas muertes ocurrió cuando se incendió una estructura, más que cuando fue el vestuario. Un análisis similar de datos entre 1979 y 1985 indica que la inhalación fue responsable de las dos terceras partes de las muertes y de un tercio de las quemaduras.”4 Estos datos son sólo una muestra de la necesidad de establecer a la prevención de los incendios y sus factores asociados como una prioridad en salud pública.

A nivel latinoamericano, los incendios, sobre todo con más de 100 muertos, suceden con mayor frecuencia en los países donde no existe regulación por parte de los gobiernos. De hecho, 50 por ciento de estos incendios a nivel mundial desde 2000, han ocurrido en un país latinoamericano, como el más reciente en la “discoteca de Santa María en Brasil, donde perdieron la vida 231 personas y otras 112 resultaron heridas de distinta consideración.”5

“La Organización Mundial de la Salud (OMS), señala que cada año mueren 265 mil personas por incendios, cifra que va en aumento, causando además daños catastróficos, pérdidas materiales y del medio ambiente.”6

Contexto nacional

Se dice que “9 de cada 10 incendios en el país son causados por humanos,”7 lo cual nos pone ante un área de oportunidad para incrementar una cultura de prevención y de la difusión de tecnologías que pueden minimizar las pérdidas de vidas humanas y bienes materiales, ya que, sí éstas se pusieran en práctica y se difundieran, estoy seguro que los daños por incendios podrían ser mínimos e incluso, evitarse.

El propio titular de Protección Civil ha reconocido que, “la Agenda de Riesgos de Desastres 2020 contempla: incendios forestales, entre otras amenazas.”8

Un incendio  es  “fuego  de  grandes proporciones que  se  desarrolla  sin control, el cual puede presentarse de manera instantánea o gradual, pudiendo provocar daños materiales, interrupción de los procesos de producción, pérdida de vidas humanas y afectación al ambiente.” Por el lugar donde se desarrollan, hay incendios urbanos y forestales.

Los primeros, es decir los urbanos, se deben principalmente a cortocircuitos en instalaciones defectuosas, sobrecargas o falta de mantenimiento en los sistemas eléctricos, fallas u operación inadecuada de aparatos electrodomésticos; falta de precaución en el uso de velas, veladoras y anafres; manejo inadecuado de sustancias peligrosas, entre ellas la pirotecnia, y otros errores humanos. Por el lugar donde se producen,  los  incendios  urbanos pueden ser   domésticos,   comerciales  e industriales,  pudiendo  ocurrir  en cualquier tipo de inmueble, basureros, rellenos sanitarios, lotes baldíos y áreas con vegetación.

El 72.24 por ciento de las causas de los incendios urbanos es desconocido, 11.4 por ciento por falla eléctrica, 5.8 por ciento son producidos por gas LP, 1.6 por ciento son producidos por grasa en cocina, 3.0 por ciento es intencional, 1.4 por ciento son producidas por sustancias

químicas y 4.4 por ciento pertenecen a

otras.

Respecto de los sitios donde ocurren:

  • por ciento en escuelas, 4 por ciento en oficinas, 11.2 por ciento en lugares baldíos, 8.3 por ciento en basureros/ rellenos sanitarios, 2.3 por ciento en hospitales/clínicas, 17.6 por ciento en comercios, 12.2 por ciento en bodegas,

21.7 por ciento en viviendas y el 24. 2 no se sabe.”9

A su  vez,  los   incendios   forestales   se refieren  a  la  “propagación  no programada del fuego sobre la vegetación. Pueden ocurrir en cualquier momento porque  dependen  de  las condiciones meteorológicas y las actividades humanas. Sus causas pueden ser accidentales: transporte terrestre, aéreo y colapso de líneas eléctricas; intencionales: tala ilegal, conflicto entre comunidades; naturales: caída de rayos o erupciones volcánicas; y negligencias: quemas no controladas, cigarros encendidos y fogatas.

En México tenemos dos temporadas de incendios forestales. En las zonas centro, norte, noreste, sur y sureste del país inicia en enero y concluye en junio. La segunda temporada se registra en el noroeste del país y va de mayo a septiembre. Estado de México, Chihuahua, Jalisco, Michoacán y Ciudad de México registraron más de 50 por ciento de incendios en 2016 y 2017.”10

De conformidad con el Reporte Semanal Nacional de Incendios Forestales, (datos acumulados del 1º de enero al 27 de agosto de 2020) “en lo que va del año, se han registrado 5 mil 560 incendios forestales en 32 entidades federativas, afectando una superficie de 323 mil 642 hectáreas. De esta superficie, 93 por ciento correspondió a vegetación en los estratos herbáceo y arbustivo y 7 por ciento al estrato arbóreo. Las entidades federativas con mayor número de incendios fueron: México, Michoacán, Jalisco, Ciudad de México, Chihuahua, Chiapas, Puebla, Durango, Guerrero y Tlaxcala, que representan 80 por ciento del total nacional. Las entidades federativas con mayor superficie afectada fueron: Guerrero, Baja California, Quintana Roo, Jalisco, Michoacán, Oaxaca, Chiapas, Durango, Nayarit y Campeche, que representan 75 por ciento del total nacional. Del total de incendios forestales, 678 (12 por ciento) correspondió a ecosistemas sensibles al fuego, afectando una superficie de 62 mil 190 hectáreas (19 por ciento) del total nacional.”11

Como se ha mencionado, un incendio puede tener varios tipos de impactos, de   tipo personal, social, económico, hasta los medioambientales. El fuego en los seres humanos puede generar dificultad para respirar, edema pulmonar, quemaduras y, en el peor de los casos, la pérdida de la vida. En tanto que, un incendio forestal puede tener como consecuencia la pérdida de suelo y cobertura vegetal; destrucción del hábitat de la fauna silvestre y de plantas que generan oxígeno, así como el aumento de la emisión de carbono y de gases de efecto de invernadero.

En México, los siniestros en casa-habitación, oficinas, escuelas, fábricas, mercados etcétera, se deben a diversos factores como nuevos materiales en la construcción, mayor presencia de aparatos electrónicos, falta de instalaciones eléctricas adecuadas, seguido de accidentes involuntarios y en muchas de las ocasiones son causas desconocidas. Adicionalmente el crecimiento demográfico que demanda de mayor infraestructura de servicios, lugares de entretenimiento, hospitales, hoteles, industria, lugares de mayor concentración pública y muy pocos de estos inmuebles cuentan con elementos de detección, alarma y extinción de incendios, pues no existe una reglamentación clara en la materia.

De manera alarmante los incendios se están presentando con mayor frecuencia en casa-habitación, escuelas, hospitales, guarderías, asilos, centros comerciales, centros nocturnos y fábricas entre otros; “anualmente se registran más de 95 mil incendios urbanos y no urbanos, que son 260 al día, de acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía.”12

Generalmente los siniestros ocasionados por el fuego ocurren por descuidos, fallas humanas o instalaciones en mal estado, por  ello,  los  incendios  son factibles de prevenirse fomentando una cultura de prevención y autocuidado. Un incendio es un fuego fuera de control y puede iniciarse de  manera  instantánea o gradual y ocasiona grandes daños a la salud, economía y productividad de las personas, así como al medio ambiente.

Particularmente, las quemaduras constituyen un problema muy serio, ya que además de cicatrices, los afectados pueden perder ciertas capacidades físicas, e incluso provocar la muerte.

De acuerdo con cifras de la Organización Mundial de la Salud (OMS), “las quemaduras ocasionan aproximadamente 180 mil muertes al año. Las lesiones por quemaduras no fatales son una de las principales causas de morbilidad. Las quemaduras se producen mayormente en el  ámbito  doméstico  y  laboral.”13 En muchas  ocasiones  las quemaduras no fatales requieren hospitalización prolongada, además de que pueden ocasionar desfiguración y discapacidad, lo que suele generar estigmatización y rechazo.

“Las quemaduras se cuentan entre las principales causas de pérdida de años de vida ajustados en función de la discapacidad en los países de ingreso bajo y mediano.    En 2004, casi 11 millones de personas de todo el mundo sufrieron quemaduras lo suficientemente graves para requerir atención médica. En 2000, los costos directos  de la atención de los niños con quemaduras de Estados Unidos de América superaron los 211 millones de dólares. En Noruega, los costos de la gestión hospitalaria de las quemaduras superaron en 2007 los 10.5 millones de euros. En Sudáfrica, se destinan cada año unos 26 millones de dólares para atender las quemaduras por incidentes con el uso de las cocinas de queroseno (parafina). Los costos indirectos, como la pérdida de salarios, la atención prolongada de deformidades y traumas emocionales, así como el uso de los recursos familiares, también contribuyen al impacto socioeconómico.14

En México en los últimos 10 años más de 6 mil personas fallecieron por exposición a fuego no controlado en construcción, por exposición de ignición de material altamente inflamable, explosiones o por contacto con líquidos calientes (bebidas y alimentos), siendo los grupos más vulnerables los más afectados: niños y adultos mayores. Adicionalmente el 80 por ciento de las edificaciones que sufren algún siniestro de incendio pierden el 100 por ciento de su patrimonio, las pérdidas económicas de los establecimientos y negocios equivalen a los mil millones de pesos.15

Acciones como la Fundación Michou & Mau para Niños Quemados, “atiende un mínimo de dos solicitudes a la semana de niños quemados en peligro de vida que requieren atención especializada en hospitales en Estados Unidos. El costo promedio de su traslado es de 17 mil dólares, el costo de la atención de las secuelas y recuperación de cada paciente hasta cumplir 18 años puede rebasar el medio millón de dólares.”16

A esto, se suma la contaminación al medio ambiente ocasionada por los gases tóxicos que se generan durante un incendio en ciudades donde la calidad del aire se perfila entre regular y mala la mayor parte del tiempo.

Como podemos ver, un incendio puede desatar consecuencias fatales, además de la pérdida del patrimonio, el cual, en algunos casos, es el único medio de subsistencia para algunas personas, por ello desarrollar la conciencia sobre su prevención es necesario e inminente, no podemos seguir causando daño a nuestro medio ambiente ni perdiendo más vidas.

Las estadísticas sobre incendios no son precisas, ya que las numerosas quemas que ocurren en fábricas, centros comerciales, tiendas departamentales, mercados, escuelas y en el hogar entre otros, no son contabilizadas, a menos que tengan un impacto mediático.

Uno de los hechos que nos dejó una marca como país e incluso a nivel internacional, fue el lamentable caso de la Guardería ABC en Hermosillo, Sonora, ocurrido el 5 de junio del 2009, que cobró la vida de 49 niños de entre 5 meses y 5 años de edad. Siendo precisamente la fecha en que aconteció este lamentable suceso, el día que se propone para la conmemoración del “Día Nacional de Prevención de Incendios,” en memoria de cada uno de los infantes que ante ese terrible evento perdieron la vida, además de los 106 niños que sobrellevan quemaduras, daños respiratorios y secuelas psicológicas, que tendrán que resistir de por vida. Los padres de los pequeños, a más de once años de dicho acontecimiento, exigen justicia y si bien la propuesta que se expone no está en posibilidad de esclarecer los hechos, sí tendría la virtud de servir como un parteaguas para concientizar sobre tal hecho, pero sobre todo para prevenir tragedias futuras.

El tema que se propone tiene como precedente que en nuestro país, desde 2014, se ha instaurado declarar el 11 de julio como el “Día Nacional del Combate de Incendios Forestales”17 a fin de hacer un homenaje a los combatientes de los incendios forestales, en virtud de su entrega en tan noble esfuerzo, en memoria a los caídos, pero también en reconocimiento a los combatientes en activo y a los técnicos especializados en el manejo del fuego, que son de gran valía para la sociedad mexicana.

De igual manera, el 4 de mayo se conmemora el “Día Internacional del Combatiente de Incendios Forestales,” con el  propósito  de  reconocer  el compromiso y dedicación de las personas que combaten los incendios forestales en todo el mundo, recordar a quienes han perdido la vida o sufrido algún daño en el combate de los incendios forestales, mostrar respeto y agradecimiento hacia quienes luchan por preservar la vida, el patrimonio de las personas y los recursos naturales y concientizar a la población sobre los  incendios  forestales  y  sus consecuencias.

Por su parte, China también conmemora el 9 de noviembre de cada año, como   el Día Nacional de la Prevención de Incendios, a fin de llevar a cabo campañas de concienciación sobre seguridad contra incendios.

No obstante lo anterior, en nuestro país aún no existe un día que concientice sobre la importancia de prevenir los incendios, siendo éste, precisamente, el objetivo de la presente iniciativa.

Lo que se busca con esta conmemoración es sensibilizar sobre la importancia de prevenir los  incendios,  no  debemos esperar a que sigan sucediendo tragedias como las ya conocidas, debemos de sensibilizarnos ante la problemática y unir voluntades para ser conscientes de los riesgos a los que  nos  enfrentamos en el umbral de una transformación de nuestras ciudades, en donde la seguridad humana debiera de ser uno de los factores primordiales, además de la continuidad de operaciones de un negocio.

Por lo anterior y el poco conocimiento que se tiene acerca de la periodicidad de   los incendios, sus impactos en la sociedad y, aunado al desconocimiento sobre las medidas preventivas para evitar y afrontar un siniestro de este tipo, surgió la necesidad de implantar estrategias que contribuyeran a darle mayor visibilidad, sensibilización y concientización de la población para generar una cultura de prevención ante los riesgos de incendio a través de actividades que permitan la inserción y participación de la población en temas de interés común.

Esto mejora la calidad de vida y al mismo tiempo se proporciona a la sociedad civil herramientas que le permitan enfrentar situaciones de esta magnitud, tomando especial atención en los grupos más vulnerables como niños, adultos mayores y personas con discapacidad.

Esta conmemoración permitiría promover campañas de sensibilización y concientización de la población y especialmente a los niños y adultos mayores de tomar medidas preventivas y de auto cuidado, saber cómo actuar antes, durante       y después de un incendio, promover el uso de tecnologías de detección, alarma, supresión y materiales retardantes al fuego, capacitación y certificación de personal médico en atención especializada del paciente quemado. Sobre todo, evitar incendios en el hogar, escuelas, centros de trabajo y lugares de alta concentración (hospitales, centros de espectáculos, oficinas, mercados etcétera) y con ello reducir la pérdida de vidas, el sufrimiento de todas aquellas víctimas de un incendio y de sus familias, el impacto económico y ambiental que provocan los incendios, pero sobre todo evitar futuras tragedias.

La prevención contribuye a la reducción de riesgos, a cuidar el patrimonio, a salvar vidas y abona a los principios fundamentales como salud, seguridad y bienestar de la sociedad, por ello, y en nombre de miles de personas afectadas por un incendio y/o quemaduras, presento esta iniciativa a fin de declarar el día 5 de junio, como el “Día Nacional de la Prevención de Incendios.”

No más sucesos como el de la guardería ABC, no más pérdidas de vidas inocentes, sí a la prevención de incendios. “Unidos por un México sin Víctimas de Fuego.”

En virtud de lo anterior,  se somete a    la consideración de esta Honorable Asamblea el siguiente proyecto de Decreto por el que el Congreso de la Unión declara el 5 de junio como el “Día Nacional de la Prevención de Incendios”. Artículo Único. Se declara el 5 de junio como el “Día Nacional de  la  Prevención de Incendios.”

Notas

  1. Ver “Incendio en el centro nocturno Lobohombo deja 20 muertos.” La Jor Consultado el 29 de junio 2020.Visible en www.jornada.unam.mx.
  2. Ver “Guardería ABC: 11 años sin que llegue la justicia.” El Financiero. Nota del 5 de junio de 2020. Consultado el 29 de junio 2020. Visible en https://www. elfinanciero.com.mx/nacional/guarderia-abc-1 1-anos-sin-que-llegue-la-justicia
  3. Ver “Corto circuito provoca incendio en el mercado La Merced.” El Excélsior. Consultado el 6 de agosto 2020. Visible en https://www.excelsior.com.mx/ comunidad/corto-circuito-provoca-incendio- en-mercado-la-merced/1398401
  4. Estudio del Impacto de los Desastres en la Salud Pública” Organización Panamericana de la Salud, Oficina Regional de la Organización Mundial de la Salud. Twenty-third Street, N. , Washington, D. C Biblioteca virtual de Salud y Desastres de la Organización Mundial de la Salud. Consultado el 29 de junio 2020. Visible en http://www.msal.gob.ar/images/stories/bes/graficos/0000001203cnt-2006_impacto-desastres-en-salud-publica.pdf
  5. Ver com Brasil: tragedia en discoteca deja 231 muertos. Consultado el 22 de junio 2020. Visible en https://www.bbc.com/mundo/ultimas_ noticias/2013/01/13012 7_ultnot_brasil_incendio_discoteca_dp
  6. El panorama de los Consejo Nacional de Protección Contra Incendio (Conapci, AC). Consultado el 22 de junio 2020. Visible en https://conapci.org/ el-panorama-de-los-incendios/
  7. Infografía Incendios Forestales. Centro Nacional de Prevención de Desastres. Consultado el 25 de junio 2020. Visible en http://www.canpred.gob.mx/es/ Publicaciones/archivos/306- pdf
  8. Sistema Nacional de Protección Civil presenta Agenda de Riesgos Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana. Fecha de publicación 04 de febrero de 2020. Consultado el 27 de junio 2020. Comunicado, visible en https://www.gob.mx/sspc/prensa/sistema-nacional-de-prote ccion-civil-presenta-agenda-de- riesgos-2020
  9. Cenapred-Incendios Urbanos. Consultado el 25 de junio 2020. Infografía, visible en http://www.cenapred.gob.mx/es/Publicaciones/archivos/360

-INFOGRAFAINCENDIOSURBANOS.PDF

  1. Cenapred-Incendios Consultado el 25 de junio 2020. Infografía visible en http://www.cenapred.gob.mx/es/Publicaciones/archivos/306

-infografaincendiosforestales.PDF

  1. Reporte Semanal Nacional de Incendios Forestales. Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales. Información preliminar del 01 de enero al 27 de agosto de 2020. Consultado el 30 de junio 2020. Visible enhttps://www.gob.mx/cms/uploads/attachment/file/574772/Reporte_del_01_de_enero_al_27_de_pdf
  2. Análisis y estadístico de lugar y causa de incendio. Consejo Nacional de Protección Contra Incendios (Conapci). Consultado el 20 de agosto de 2020. Visible en https://conapci.org/wp-content/uploads/2020/07/Analisis-Estadastico-de- lugar-y-causa-de-incendios-integrado.pdf
  3. OMS. Datos y cifras publicadas el 6 de marzo, 2018. Consultado el 28 de junio 2020. Visible en https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/ detail/burns
  4. Ibídem.
  5. Análisis y estadístico de lugar y causa de incendio. Obra citada.
  6. Acuerdo de colaboración AMRACI y la Fundación Michou & Mau para Niños Quemados. Consultado el 1 de agosto de 2020. Visible en https://www.amraci. org/michouymau/
  7. Decreto por el que se declara el 11 de julio de cada año como el “Día Nacional del Combatiente de Incendios”. DOF 03/03/2014. Visible en http://dof.gob.mx/php?codigo=5334509&fe cha=03/03/2014#:~:text=%2D%20Se%20declara%20el%2011%20de,del%20Combatiente%20de%20Incendios%20 Forestales%22.

 

Palacio Legislativo de San Lázaro, a 9 de septiembre de 2020. Diputado César Agustín Hernández Pérez (rúbrica)

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